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Cómo preparar auténticos biscotti di Prato con almendras

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos biscotti di Prato con nuestra receta favorita e imbatible.
Biscotti di Prato: historia, origen y receta fácil Foto: Shutterstock
Biscotti di Prato: historia, origen y receta fácil Foto: Shutterstock

Los biscotti di Prato, también conocidos como cantuccini, son un clásico de la repostería toscana que ha conquistado paladares en todo el mundo. Originarios de la ciudad de Prato, cerca de Florencia, estos biscotti se caracterizan por su textura crujiente y su sabor delicado, impregnado de almendras. Su historia se remonta al siglo XIX, aunque versiones más primitivas de este dulce ya se elaboraban en la región mucho antes. Tradicionalmente, los biscotti di Prato se hornean dos veces: primero como un tronco de masa y luego, tras ser cortados en rodajas, se vuelven a hornear hasta alcanzar su característica dureza. Esto les otorga una larga vida útil, lo que los hacía ideales para almacenar o llevar en viajes largos.

Aunque se popularizaron en el siglo XIX, versiones primitivas de los biscotti se elaboraban en la Toscana desde tiempos romanos. Fuente: Shutterstock

En Italia, es común disfrutar estos biscotti acompañados de un vaso de vin santo, un vino dulce típico de la Toscana, en el que se sumergen antes de cada bocado. Su versatilidad también los convierte en el acompañamiento perfecto para un café o . A pesar de su sencillez, los biscotti di Prato son un símbolo de la rica tradición culinaria italiana, y su receta ha sido transmitida de generación en generación, conservando su esencia a lo largo del tiempo. ¡Vamos a la receta!

La palabra "biscotti" proviene del latín "bis coctus," que significa "cocido dos veces," reflejando su método de horneado. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

250 g de harina de trigo, 150 g de azúcar, 2 huevos grandes, 1 yema de huevo, 1 cucharadita de levadura en polvo, 1 pizca de sal, 200 g de almendras enteras sin pelar, ralladura de 1 naranja (opcional), 1 cucharadita de extracto de vainilla o las semillas de una vaina de vainilla, 1 cucharadita de licor de anís o licor de almendras (opcional).

 

Procedimiento

  1. Comienza por precalentar el horno a 180 °C. Mientras tanto, en un bol grande, tamiza la harina junto con la levadura en polvo y la sal. Este paso es importante para evitar grumos y asegurar una mezcla homogénea.
  2. En otro bol, bate los huevos, la yema y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y pálida. Este proceso toma alrededor de 3 a 4 minutos con una batidora eléctrica a velocidad media-alta. La consistencia debe ser suave y esponjosa, lo que contribuirá a la textura ligera de los biscotti.
  3. Añade la ralladura de naranja, la vainilla y el licor a la mezcla de huevos y azúcar. Estos ingredientes aportan un aroma exquisito que eleva el sabor de los biscotti. Si prefieres una versión más tradicional, puedes omitir la ralladura de naranja y el licor, pero recomiendo probar al menos una vez con estos toques aromáticos.:
  4. Incorpora lentamente los ingredientes secos a la mezcla líquida, mezclando con una espátula o cuchara de madera. La masa debe ser bastante espesa y pegajosa, pero manejable. Cuando los ingredientes secos estén casi completamente incorporados, añade las almendras enteras. Mezcla bien para distribuir las almendras de manera uniforme por toda la masa.
  5. Espolvorea ligeramente una superficie con harina y divide la masa en dos partes iguales. Con las manos enharinadas, da forma a cada porción en un tronco alargado, de aproximadamente 4 a 5 cm de ancho y unos 2 cm de alto. Coloca los troncos sobre una bandeja de horno forrada con papel pergamino, dejando espacio suficiente entre ellos para que crezcan durante la cocción.
  6. Hornea los troncos en el horno precalentado durante 25-30 minutos o hasta que estén ligeramente dorados. Deben estar firmes al tacto, pero no completamente duros. Retira la bandeja del horno y deja enfriar los troncos durante unos 10 minutos, lo suficiente para que sean manejables sin romperse.
  7. Reduce la temperatura del horno a 150 °C. Con un cuchillo de sierra afilado, corta los troncos en rebanadas diagonales de aproximadamente 1-1.5 cm de grosor. Coloca las rebanadas de nuevo en la bandeja, esta vez con el lado cortado hacia arriba.
  8. Devuelve la bandeja al horno y hornea los biscotti durante otros 10-15 minutos, volteándolos a la mitad del tiempo para asegurarte de que se doren uniformemente por ambos lados. Los biscotti deben quedar secos y crujientes.
Tradicionalmente, los italianos disfrutan los biscotti sumergiéndolos en vin santo, un vino dulce toscano, antes de comerlos. Fuente: Shutterstock

Una vez horneados, retira los biscotti del horno y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla. Este paso es crucial para que desarrollen su textura crujiente característica. Una vez fríos, guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente, donde se conservarán bien durante varias semanas. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.