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Cómo hacer la mejor sopa de tomate desde cero

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa sopa de tomate con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

La sopa de tomate es un clásico reconfortante que ha conquistado paladares en todo el mundo gracias a su sabor rico y su textura suave. Este plato, simple pero versátil, puede servirse en una elegante cena o como un almuerzo ligero y nutritivo. Originaria de las regiones mediterráneas, donde los tomates frescos y maduros son un pilar de la dieta diaria, la sopa de tomate ha evolucionado con el tiempo, adoptando variaciones y toques únicos según la región y los ingredientes disponibles.

La sopa de tomate tiene sus raíces en la cocina mediterránea, especialmente en Italia y España, donde los tomates frescos y maduros son abundantes y se han utilizado en diversas recetas durante siglos. Fuente: Shutterstock

Una buena sopa de tomate se destaca por la calidad de sus ingredientes. Los tomates frescos y jugosos son la estrella del plato, proporcionando una base rica en sabor y nutrientes. El sofrito de cebolla, zanahoria y apio agrega profundidad y dulzura, mientras que el ajo y la albahaca aportan aromas frescos y vibrantes. Algunos toques finales, como un chorrito de crema o unas hojas de albahaca fresca, elevan este sencillo plato a una experiencia culinaria memorable.

Además de ser deliciosa, la sopa de tomate es increíblemente saludable. Los tomates son una excelente fuente de antioxidantes, vitaminas y minerales, y cuando se combinan con otras verduras frescas, crean una comida equilibrada y nutritiva. Ya sea servida fría en un día caluroso de verano o caliente en una noche invernal, la sopa de tomate siempre ofrece un sabor y una satisfacción incomparables. ¡Vamos a la receta!

Una variante popular de la sopa de tomate es el gazpacho, una sopa fría originaria de Andalucía, España. Se hace con tomates, pepinos, pimientos, cebollas, ajo y aceite de oliva, y es un plato refrescante perfecto para el verano. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

1 kg tomates frescos (aproximadamente 8-10 tomates medianos), 1 cebolla grande finamente picada,  1 zanahoria grande pelada y picada, 2 apio picados, 3 dientes de ajos finamente picados, 1 litro caldo de verduras o pollo, 2 cucharadas de aceite de oliva, albahaca fresca un puñado (aproximadamente 10 hojas) más algunas hojas para decorar, sal al gusto, pimienta negra al gusto, 1 cucharadita de azúcar (opcional, para balancear la acidez), crema (nata,opcional) para servir, pan (opcional) para acompañar.

 

Procedimiento

  1. Lava bien los tomates y haz una pequeña incisión en forma de "X" en la base de cada uno. Esto ayudará a pelarlos después de escaldarlos.
  2. Llena una olla grande con agua y llévala a ebullición. Prepara un recipiente grande con agua fría y algunos cubitos de hielo para un baño de hielo.
  3. Coloca los tomates en el agua hirviendo durante 1-2 minutos, o hasta que la piel comience a desprenderse. Retíralos rápidamente y sumérgelos en el baño de hielo para detener la cocción.
  4. Pela los tomates (la piel debería desprenderse fácilmente) y córtalos en trozos grandes, eliminando las semillas si lo prefieres.

Sofrito de verduras

  1. En una olla grande calienta el aceite de oliva a fuego medio.
  2. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté suave y translúcida, aproximadamente 5 minutos.
  3. Agrega el ajo picado y cocina por 1-2 minutos adicionales, cuidando de que no se queme.
  4. Incorpora la zanahoria y el apio picados, y cocina durante unos 5-7 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas.
  5. Añade los tomates troceados a la olla y mezcla bien con las verduras sofritas.
  6. Vierte el caldo de verduras o pollo y lleva la mezcla a ebullición. Reduce el fuego y deja que la sopa hierva a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que las verduras estén bien cocidas y los sabores se hayan mezclado.
  7. Agrega las hojas de albahaca fresca y cocina por unos 5 minutos más.
  8. Usa una batidora de mano para triturar la sopa directamente en la olla, o transfiere la mezcla en lotes a una licuadora y procesa hasta obtener una textura suave. Ten cuidado al licuar líquidos calientes.
  9. Una vez que la sopa tenga una textura suave, devuélvela a la olla (si utilizaste una licuadora) y ajusta el sazón con sal, pimienta negra y, si es necesario, una pizca de azúcar para equilibrar la acidez del tomate.
En Estados Unidos, la sopa de tomate se ha convertido en un acompañamiento clásico del sándwich de queso a la parrilla. Esta combinación es un confortante favorito, especialmente en los meses más fríos. Fuente: Shutterstock

Sirve la sopa caliente en tazones individuales, Si deseas, añade un chorrito de crema (nata) por encima para un toque más cremoso. Decora con algunas hojas de albahaca fresca. Acompaña con pan crujiente para una experiencia completa. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.