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Cómo hacer brioche à tête en casa: guía fácil y detallada

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso brioche à tête con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Una auténtica delicia para compartir con los que más amas Foto: Shutterstock
Una auténtica delicia para compartir con los que más amas Foto: Shutterstock

El brioche à tête es un pan clásico de la repostería francesa, conocido por su textura esponjosa, su sabor mantequilloso y su característica forma de “cabeza” (tête en francés). Su origen se remonta al siglo XVII en Francia, donde los panaderos comenzaron a enriquecer el pan con huevos y mantequilla, creando una masa suave y aireada que se convirtió en un símbolo de la pastelería refinada.

Se dice que el brioche era un pan favorito en la corte francesa y que María Antonieta supuestamente dijo la famosa frase "que coman brioche", aunque no hay pruebas de que realmente lo hiciera. Fuente: Shutterstock

Este brioche se distingue de otras versiones por su moldeado especial: una base redonda con una pequeña esfera de masa en la parte superior. Tradicionalmente, se hornea en moldes acanalados individuales, lo que le da su apariencia elegante y distintiva. Su sabor es ligeramente dulce, con un aroma irresistible a mantequilla y una miga tierna que se deshace en la boca.

El proceso de elaboración requiere paciencia, ya que la fermentación lenta en frío es clave para desarrollar su sabor y textura únicos. Se puede disfrutar solo, con mermelada, miel o incluso acompañado de ingredientes salados como quesos y embutidos.

El brioche à tête no solo es un deleite para el paladar, sino también una expresión de la artesanía panadera francesa, ideal para un desayuno especial o una merienda sofisticada. ¡Vamos a la receta!

Su alta cantidad de mantequilla y huevos le da una miga tan suave que casi se derrite en la boca, diferenciándolo de otros panes. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa brioche: 250 g de harina de fuerza (mínimo 11% de proteína), 30 g de azúcar granulada, 5 g de sal fina, 7 g de levadura seca de panadería (o 21 g de levadura fresca), 3 huevos grandes (aproximadamente 150 g) a temperatura ambiente, 125 g de mantequilla sin sal en cubos a temperatura ambiente, 15 ml de leche entera tibia (aproximadamente 35°C). Para el barniz: 1 huevo grande, 5 ml de leche entera.

 

Procedimiento

  1. Si usas levadura fresca, disuélvela en la leche tibia junto con una pizca del azúcar y deja reposar 10 minutos hasta que haga espuma. Si usas levadura seca, mézclala con la harina directamente.
  2. En el bol de una batidora con gancho de amasar, agrega la harina, el azúcar y la sal. Mezcla a velocidad baja para distribuir los ingredientes.
  3. Añade la levadura activada (o la seca directamente), los huevos y la leche. Amasa a velocidad baja durante 5 minutos hasta obtener una masa homogénea.
  4. Añade los cubos de mantequilla poco a poco, asegurándote de que cada adición se integre antes de añadir más. Aumenta a velocidad media y amasa durante 10-15 minutos hasta obtener una masa elástica y brillante que pase la prueba de la membrana (al estirar un pedazo, debe volverse casi transparente sin romperse).
  5. Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente engrasado y cúbrela con un paño húmedo o film transparente. Deja reposar en un lugar cálido (25°C-27°C) durante 1.5 a 2 horas hasta que duplique su tamaño.
  6. Desgasifica la masa presionándola ligeramente y refrigérala cubierta durante al menos 8 horas o toda la noche. Esto facilitará el formado y mejorará el sabor.
  7. Saca la masa del refrigerador y divídela en 8 porciones de aproximadamente 50 g cada una. Para cada brioche, reserva una pequeña parte (aproximadamente 10 g) para formar la "tête" (cabeza). Bolea las porciones grandes formando esferas lisas y colócalas en moldes de brioche engrasados. Con el dedo, haz una hendidura en el centro de cada bola y coloca la pequeña esfera de masa dentro, presionando ligeramente para adherirla.
  8. Cubre los moldes con un paño y deja fermentar en un lugar cálido durante 1.5 horas, hasta que la masa casi triplique su tamaño.
  9. Precalienta el horno a 180°C. Mezcla el huevo con la leche y pincela suavemente los brioches con esta mezcla. Hornea durante 12-15 minutos hasta que estén dorados y suenen huecos al golpearlos ligeramente.
Para lograr su sabor y textura perfectos, la masa se deja reposar en frío durante varias horas, a veces hasta 24 horas. Fuente: Shutterstock

Deja enfriar en una rejilla antes de desmoldar. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.