ver más

Cómo ganarle al frío sin que la factura de luz se dispare: la guía definitiva de eficiencia en calefacción

Mantener una temperatura confortable durante el los meses de frío no tiene por qué traducirse en facturas de luz exorbitantes.


Con la llegada del frío, aumenta el consumo de gas y electricidad para la calefacción el hogar. Sin embargo, para evitar sorpresas en la factura de la luz, los expertos recomiendan analizar tres variables.

Eficiencia en calefacción

A diferencia de las estufas tradicionales, los equipos frío-calor con tecnología inverter no "fabrican" calor desde cero, sino que funcionan como bombas de calor. Esto significa que absorben la energía térmica del exterior y la trasladan al interior de la casa.

Por cada kilowatt de electricidad que consumen, pueden devolver entre tres y cuatro kilowatts térmicos. Esta tecnología (conocida también como aerotermia residencial) es hoy la más eficiente para ambientes principales.

La lucha contra el frío sin gastar de más.

Se recomienda elegir la potencia adecuada para los metros cuadrados del ambiente, setear el termostato en torno a los 20 °C y usar el temporizador. Poner el equipo "al máximo" no va a calentar la habitación más rápido, pero sí va a disparar el consumo de inmediato.

Un error común es querer templar toda la casa en simultáneo. La estrategia más inteligente es sectorizar manteniendo un inverter en el living o espacio común, usar paneles paneles eléctricos programables solo en los dormitorios y por periodos cortos y apagar por completo los equipos en habitaciones vacías.

Los paneles de eco-fluido o placas térmicas sirven para espacios chicos gracias a sus termostatos y temporizadores que cortan el flujo eléctrico. Sin embargo, hay que recordar que siguen usando resistencias: su ahorro no viene de una mayor eficiencia energética, sino de un uso más controlado.

La previsibilidad en el consumo eléctrico depende de las rutinas. Dos decisiones simples hacen la diferencia en la boleta a fin de mes. Por un lado, configurar el encendido un rato antes de despertarse o de volver al hogar, y programar el apagado automático cuando no se necesite.

Por último, sostener una temperatura moderada y pareja evita el esfuerzo extra de los motores y optimiza el confort del hogar.