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Cómo bañar a un perro que detesta el agua

Te dejamos algunos consejos para que tu mascota no sufra durante el baño.

El baño para muchos perros suele ser una experiencia que genera tensión y, en algunos casos, incluso resistencia. La aversión al agua es común en muchas razas caninas, y bañar a un perro puede convertirse en un desafío tanto para el dueño como para la mascota. La incomodidad del animal puede manifestarse a través de señales de estrés, como gruñidos, intentos de escape o incluso agresividad, lo que hace que esta tarea se vuelva una situación delicada.

Por lo general, las mascotas no nacen con miedo al agua, sino que este temor se genera a causa de una experiencia negativa cuando tuvieron contacto con su primer contacto con el agua. Obviamente, este recuerdo traumático suele ser difícil de olvidar, entonces cada vez que el animal se tiene que someter a un baño, sufre, se enoja e incluso se pone en un estado de nerviosismo.

Si a tu perro no le agrada el agua, no le anuncies con demasiada anticipación que lo vas a bañar. Intenta asearlo con naturalidad, al igual que le das de comer, porque sino empieza a sufrir antes de tiempo. Una vez que llegue el momento, es recomendable dejar la puerta del baño abierta, así no se siente encerrado o castigado. 

Muchos perros sienten temor al agua. Imagen de Pixabay.

Prueba con colocar una alfombra antideslizante en la ducha o bañera, así el perro no se resbala y se siente más seguro. Intenta que no hayan ruidos que le provoquen sustos mientras lo bañas. A veces, hay objetos que se caen provocando ruidos estruendosos y nuestros animalitos tienen mayor sensibilidad auditiva, así que terminan muy asustados. 

En momentos del baño, acarícialo, háblale suavemente y elogia su comportamiento, de esta manera se sentirá cuidado y seguro. En el caso de que tu perro sea temeroso, evita utilizar la ducha para mojarlo. El impacto del agua y el ruido pueden provocar mayor tensión en él pequeño de cuatro patas. Prefiere mojarlo con un recipiente o con la canilla. Además, durante el baño puedes jugar con él motivándolo con su objeto favorito.

El dueño es el responsable de que su perro se sienta feliz y seguro. Imagen de archivo.

Por último, es importante que tengas presente que tu actitud es muy importante. El perro se da cuenta si estás enojado, nervioso o tranquilo y a veces tu comportamiento los afecta. Recuerda que tu mascota es tu responsabilidad, así que es tu trabajo hacer que se sienta cómodo y seguro. No hagas que el baño sea un trámite rápido que tienes que sacarte de encima, ten paciencia.