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Cómo armar un plato saludable en verano: los tips para incluir verduras, proteínas y fibras

En verano, elegir comidas frescas y equilibradas ayuda a mantener la energía y el bienestar sin resignar sabor ni practicidad.

Las comidas frescas son aliadas para enfrentar las altas temperaturas del verano. Foto: Archivo

Las comidas frescas son aliadas para enfrentar las altas temperaturas del verano. Foto: Archivo

El verano invita a elegir comidas frescas, livianas y coloridas. Sin embargo, mantener el equilibrio nutricional no siempre resulta sencillo en época de reuniones, salidas y cambios de rutina. Una estrategia práctica consiste en organizar el plato de forma simple: la mitad con verduras, un cuarto con proteínas y el cuarto restante con fibras o carbohidratos integrales.

Verduras frescas para hidratar y nutrir

Las verduras son protagonistas en los días calurosos. Aportan vitaminas, minerales y un alto contenido de agua, lo que contribuye a la hidratación. La recomendación es incorporar variedad de colores, verdes, rojos, naranjas y amarillos, para asegurar un mayor espectro de nutrientes. Ensaladas completas, vegetales grillados o salteados livianos son opciones prácticas para sumar volumen y frescura al plato.

Baja de peso con este plato de verduras asadas con quinoa Foto: Shutterstock
Un plato balanceado permite disfrutar del verano sin descuidar la nutrición. Foto: Shutterstock

Un plato balanceado permite disfrutar del verano sin descuidar la nutrición. Foto: Shutterstock

Proteínas de calidad para mayor saciedad

El segundo componente clave son las proteínas, fundamentales para mantener la masa muscular y prolongar la sensación de saciedad. Se pueden elegir carnes magras, pescado, huevos o legumbres, según las preferencias. En verano, las preparaciones simples, como carnes a la plancha o ensaladas con garbanzos y lentejas, facilitan una digestión más liviana.

Fibras y carbohidratos integrales para energía sostenida

El cuarto restante del plato debe completarse con carbohidratos integrales, como arroz integral, quinoa, avena o pan de granos. Estos alimentos aportan fibra, mejoran la digestión y ayudan a sostener la energía a lo largo del día, algo fundamental para aprovechar las actividades propias de la temporada.

Armar un plato balanceado no solo contribuye al cuidado de la salud, sino que también aporta vitalidad para disfrutar las vacaciones de verano. La combinación de alimentos frescos, nutrientes variados y porciones equilibradas permite sostener hábitos saludables sin resignar sabor ni practicidad.