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Comienza la semana con unas deliciosas milanesas de pollo

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas milanesas de pollo con nuestra receta favorita e imbatible.

Las milanesas de pollo son uno de los platillos más queridos y versátiles de la cocina familiar, perfectas para cualquier ocasión. Su origen se remonta a la tradicional "milanesa" italiana, pero en Latinoamérica, especialmente en países como Argentina, Uruguay y México, se ha convertido en un clásico de las comidas caseras. La receta es sencilla, pero el resultado es siempre delicioso: filetes de pollo empanados y fritos hasta lograr una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro.

Aunque las milanesas son populares en América Latina, su origen se remonta a Italia, donde se conocen como "cotoletta alla milanese", un platillo tradicional de la región de Milán. Fuente: Shutterstock

Lo mejor de las milanesas de pollo es su capacidad de adaptarse a los gustos y preferencias de cada persona. Desde la elección del condimento perfecto para el empanado hasta las diversas guarniciones con las que puedes acompañarlas, este plato es sinónimo de comodidad y sabor. Puedes servirlas con ensaladas frescas, papas fritas, puré o incluso en un pan como si fuera una hamburguesa, creando una versión única y deliciosa.

Además, las milanesas de pollo son una opción fantástica para los más pequeños de la casa, quienes suelen disfrutar de su textura crujiente y su sabor suave. Se han ganado un lugar especial en la mesa de muchos hogares, convirtiéndose en un verdadero clásico de la cocina casera. ¡Vamos a la receta!

Si bien las pechugas de pollo son las más comunes para las milanesas, algunos prefieren usar muslos deshuesados, ya que la carne es más jugosa y tiene un sabor más intenso. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

4 pechugas de pollo, 2 huevos grandes, 1 taza de pan rallado, 1 taza de harina de trigo, 1/2 taza de queso parmesano rallado, 2 dientes de ajo picados finamente, 1 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de pimienta negra molida, 1 cucharadita de ajo en polvo, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional), aceite para freír (de tu preferencia, puede ser de girasol o canola), jugo de 1 limón, 1 ramita de perejil fresco (opcional para decorar).

 

Procedimiento

  1. Comienza por cortar las pechugas de pollo en mitades o en filetes finos, según el tamaño que desees para tus milanesas. Si las pechugas son muy gruesas, puedes golpearlas ligeramente con un martillo de cocina para hacerlas más delgadas y tiernas.
  2. Coloca los filetes de pollo en un recipiente grande y exprime el jugo de un limón sobre ellos. Esto les dará un toque de frescura y los ayudará a ablandarse. Deja reposar el pollo con el jugo de limón durante unos 10 minutos mientras preparas los demás ingredientes.
  3. En un plato hondo o tazón grande, coloca la harina de trigo. En otro recipiente similar, bate los dos huevos con un tenedor o batidor de mano, añadiendo una pizca de sal y pimienta al gusto.
  4. En un tercer plato, mezcla el pan rallado con el queso parmesano rallado, el ajo picado, el ajo en polvo, el orégano, el pimentón dulce (si deseas darle un toque más ahumado y colorido) y otra pizca de sal y pimienta. Este será el empanado final.
  5. Toma un filete de pollo, pásalo primero por la harina, asegurándote de que quede bien cubierto. Sacude el exceso de harina. Luego, pasa el filete empanado por el huevo batido, asegurándote de que toda la superficie se cubra con el huevo.
  6. Finalmente, cubre el filete con la mezcla de pan rallado y queso parmesano. Presiona ligeramente para que el empanado se adhiera bien al pollo. Repite el proceso con todos los filetes.
  7. Calienta una cantidad generosa de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. La cantidad de aceite debe ser suficiente para cubrir ligeramente las milanesas.
  8. Una vez que el aceite esté caliente (puedes comprobarlo introduciendo un pequeño trozo de pan rallado; si burbujea y se dora rápidamente, el aceite está listo), coloca las milanesas con cuidado en la sartén. Fríe las milanesas durante 3-4 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes. Asegúrate de no sobrecargar la sartén, ya que esto puede hacer que las milanesas se cocinen de manera desigual.
  9. Si prefieres una textura más ligera, puedes usar menos aceite y freírlas a la plancha, volteándolas a menudo para que se cocinen de manera uniforme.
  10. Una vez que las milanesas estén listas, colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Esto ayudará a mantenerlas crujientes y menos grasosas.
En Argentina, las milanesas de pollo son un plato tan popular que a menudo se preparan en grandes cantidades para cenas familiares, y son tan queridas que incluso tienen su propia "fiesta" en varias regiones del país. Fuente: Shutterstock

Sirve las milanesas de pollo calientes. Puedes acompañarlas con una guarnición de papas fritas, ensalada verde o arroz blanco. Si te gusta, decora con ramitas de perejil fresco o un poco de limón para darle un toque de frescura. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.