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Claveles: todos los cuidados para estas preciosas plantas del jardín

El clavel o clavelina? es una planta herbácea, considerada como flor del agua. Se trata de una de las especies más bellas
JARDÍN LOS CLAVELES CUENTAN CON FLORES PRECIOSAS. Foto: SHUTERSTOCK
JARDÍN LOS CLAVELES CUENTAN CON FLORES PRECIOSAS. Foto: SHUTERSTOCK

El clavel de una de las flores más populares y empleada en ramos y arreglos florales por su belleza, así como por su capacidad para mantenerse fresca una vez cortada. Además, es un icono de la cultura española, muy empleado para adornar el pelo o la solapa de la chaqueta en trajes regionales, como los de chulapos. Lo más característico de los claveles es la cantidad de colores que ofrecen sus flores, motivo por lo que también es muy apreciada por los amantes de la jardinería. Te contamos cuáles son las características y cuidados de los claveles. 

¿Cuánto sol necesitan los claveles?

Aunque los claveles son una planta de exterior muy fácil de cuidar, hay que tener especial cuidado con su ubicación, ya que para prosperar y ofrecer bellas flores, los claveles necesitan grandes dosis de luz directa. Deberás asegurar que recibe entre 6 y 7 horas de sol directo al día. 

En cuanto a las temperaturas, has de tener en cuenta que no llevan muy bien el frío, por lo que si en tu zona hay temperaturas inferiores a -3 °C, tendrás que protegerlas para que no se hielen, ya que los daños pueden ser irreversibles. De hecho, lo ideal es tenerla entre 8 y 35 °C.

CLAVELES. FOTO: SHUTTERSTOCK

¿Cuántas veces hay que regar los claveles?

El riego es de uno de los factores más importantes de los claveles. Y es que esta planta típicamente española demanda mucha agua, por lo que tendrás que regarla entre 3 y 4 veces a la semana en verano, evitando siempre los encharcamientos. Lo ideal es hacerlo a primera hora del día o al atardecer, cuando las horas son más frescas. En cambio, en invierno, puedes espaciar los riegos a una o dos veces a la semana. 

¿Hay que podar los claveles? ¿Cómo se hace?

Al igual que el riego, la poda es otro de los factores fundamentales para que los claveles prosperen y decoren tu jardín, terraza o balcón con bellas flores. El momento idóneo para poder los claveles es en primavera, cuando hay que realizar una poda de mantenimiento. Este tipo de poda consiste en cortar los tallos con flor por el cuarto o quinto nudo, lo que ayudará a que se creen nuevos tallos que crecerán con más fuerza. Asimismo, se pueden ir cortando las flores y hojas de la parte superior, lo que hará que se produzcan nuevos tallos. Para podar tus claveles (así como cualquier otro tipo de planta) emplea unas tijeras de podar bien limpias y desinfectadas.  

El sustrato y abono de los claveles

Puesto que el clavel es una planta que no soporta los encharcamientos, es importante que el sustrato de los claveles sea rico en nutrientes y, sobre todo, cuente con un buen drenaje. Sea cual sea su variedad. En el caso de que el clavel se cultive en maceta, se recomienda poner en la base una capa de guijarros o grava para evitar la acumulación de agua. 

Para que crezcan más sanos y esplendorosos, abona una vez a la semana durante la época de floración y una vez al mes el resto del año. Pero no te pases: un exceso podría ser prejudicial a las plantas y que nazcan menos flores. 

¿Cómo hacer que florezcan los claveles?

El clavel es una planta que florece en primavera y verano, aunque en climas cálidos puede florecer durante todo el año. Para que ofrezca una abundante floración, es muy importante que reciba entre 6 y 8 horas de luz directa al día, así como proporcionarle los riegos necesarios, siempre sin encharcar el sustrato. Una manera de alargar la floración del clavel es ir eliminando las flores secas o marchitas y pinzando alguno de los tallos para que se ramifiquen y crezcan más plantas.