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Blanco o colorado: por qué el color del repollo define qué vitaminas le estás aportando a tu cuerpo

El repollo morado lidera en vitamina A, crucial para la vista y la piel, mientras que el blanco duplica la vitamina K, esencial para la coagulación y huesos.


El repollo es un alimento que ofrece múltiples beneficios para la salud gracias a su gran concentración de nutrientes, lo que lo convierte en una excelente opción para incorporar diariamente en nuestras ensaladas. Sin embargo, la diferencia entre el repollo blanco y el morado va muchísimo más allá de su llamativo color.

Aunque ambas variedades son parecidas, presentan marcadas diferencias nutricionales. Al contrario de lo que suele pensarse, es el repollo morado el que posee una cantidad sustancialmente mayor de vitamina A. Este nutriente es clave para mantener una buena salud ocular, estimular la producción de colágeno en la piel y potenciar las funciones antioxidantes del organismo.

Por su parte, el repollo blanco se destaca por duplicar los valores de vitamina K de su par morado. Esta vitamina es un componente esencial para asegurar una correcta coagulación sanguínea y fortalecer la salud ósea. Además, la versión blanca aporta una mayor cantidad de folato (vitamina B9), fundamental para el desarrollo y la regeneración celular.

Las variedades de repollo tiene diferencias nutricionales clave.

Cómo y por qué incorporar el repollo en tu alimentación

En cuanto a su fisonomía y textura, el repollo morado se caracteriza por tener hojas más rígidas y firmes, de una tonalidad violácea. Su sabor suele ser un poco más fuerte y ligeramente picante en boca. En contraste, el repollo blanco presenta hojas de un color verde pálido, es bastante más tierno y suave al masticar, y regala un sabor sutilmente más dulce y neutro, lo que facilita su aceptación por parte de los más chicos.

Una de las formas más sencillas y deliciosas de sumar este vegetal a la alimentación diaria es preparar una clásica ensalada rallada combinándolo con manzana verde, zanahoria y un aderezo cremoso. No obstante, con el actual auge de la comida saludable y los burritos caseros, los nutricionistas recomiendan reemplazar las tradicionales tortillas de harina por hojas grandes y crudas de repollo blanco.