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Biodescodificación: el significado emocional que esconden los ronquidos

La biodescodificación analiza este problema con otro significado más allá del medicinal. Busca reparar a través de las emociones.


El ronquido es mucho más que una molestia nocturna o un síntoma físico. La biodescodificación es una disciplina que sugiere que son una manera de liberación emocional. Es un “grito” del cuerpo de lo que se calla durante el día.

Ronquidos y biodescodificación

La medicina tradicional entiende al ronquido como una obstrucción del paso del aire, sin embargo, la biodescodificación encuentra otro significado. Los referentes en la materia señalan que se trata de una expresión de conflictos emocionales no resueltos.

La conexión entre la mente y el cuerpo es muy importante, de esto se encarga y soluciona muchos de nuestros problemas la biodescodificación. Foto: Shutterstock

La conexión entre la mente y el cuerpo es muy importante, de esto se encarga y soluciona muchos de nuestros problemas la biodescodificación. Foto: Shutterstock

Muchos expertos en biodescodificación relacionan este problema con la resistencia al cambio. Ese ruido nocturno se vincula a viejas ideas, actitudes o bienes materiales a los que el individuo se aferra con mucha fuerza.

La autora Louise L. Hay define la causa probable como una "terca negativa a abandonar viejas pautas mentales". Para ella, la sanación comienza cuando el paciente adopta un nuevo modelo mental: "Dejo marchar todo lo que no sea amor y alegría en mi mente. Del pasado avanzo hacia lo nuevo y vital".

Por su parte, para la reconocida especialista Lisa Bourbeau, el ronquido es un fenómeno de compensación. Si bien el ser humano aprovecha el sueño para procesar lo ocurrido durante la vigilia, quien ronca suele tener una necesidad insatisfecha de ser escuchado.

En torno a esto, la biodescodificación propone que el ronquido es también un espejo: "Oye a los demás y los demás te oirán". Muchas veces, la incapacidad de ser escuchado es solo un reflejo de la propia incapacidad de escuchar a quienes nos rodean. Para empezar el cambio hay que ir por el reconocimiento para expresarse de forma clara y reducir la necesidad del cuerpo de “gritar” mientras duerme.