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Biodescodificación: el significado emocional oculto detrás de la hipertensión

La biodescodificación busca el significado y el origen de las enfermedades a través de las emociones no resueltas.

La hipertensión arterial necesita ser combatida con diferentes métodos (Shutterstock). Foto: Archivo

La hipertensión arterial necesita ser combatida con diferentes métodos (Shutterstock). Foto: Archivo

La biodescodificación no es una ciencia, pero es una disciplina que propone una mirada emocional sobre las enfermedades. En el caso de la hipertensión señala que se trata de conflictos de territorio y falta de reconocimiento en algunas personas.

Biodescodificación

En la medicina la hipertensión se conoce como el “asesino silencioso”. Pero la biodescodificación aporta otro significado y señala que en realidad se trata de un grito del cuerpo vinculado a problemas de desvalorización dentro del núcleo familiar y a cuestiones emocionales no resueltas.

Desde esta teoría el corazón no sólo bombea sangre sino que simboliza la “casa”. Cuando sube la presión el cuerpo reacciona ante una tensión emocional que se vincula al territorio y a quienes lo habitan.

Cada vez más adolescentes y jóvenes padecen de hipertensión.
Biodescodificación. Hay que liberar las emociones para sanar.

Biodescodificación. Hay que liberar las emociones para sanar.

Un problema de la hipertensión, según la biodescodificación es el conflicto de afinamiento. Esto ocurre cuando de forma real o simbólica las personas sienten que en el espacio hay más gente de la que quieren ver.

Los hipertensos acumulan agresividad que reprimen y en lugar de pasar a la acción el cuerpo aumenta la presión interna.

Por otro lado, el trasfondo emocional de la hipertensión suele estar marcado por una profunda falta de reconocimiento. El paciente siente que no recibe el amor o la valoración que desea de su familia.

En tanto, para la biodescodificación, el camino hacia la estabilidad de la presión arterial comienza por identificar a quién queremos "echar" o a quién le estamos "cerrando la puerta" en nuestra vida emocional. Sanar el vínculo familiar y aprender a expresar la agresividad de manera saludable son pasos fundamentales para que el corazón pueda recuperar su ritmo natural sin necesidad de forzar las paredes de las arterias.