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Beneficios de lavarse las manos con vinagre y sal: ¿Para qué sirve este truco?

Usar vinagre y sal al menos una vez por semana trae beneficios para las manos y también relacionados con la energía.

Un ritual de limpieza. Fuente: IA Gemini.

Un ritual de limpieza. Fuente: IA Gemini.

Muchos se olvidan que las manos son la principal herramienta de conexión con el mundo. Es por eso que un antiguo tratamiento casero de limpieza está ganando terreno. Se trata de la combinación de vinagre y sal. Un ritual amigable.

Limpieza con vinagre y sal

Esa mezcla no solo promete una higiene profunda de las manos sino que se convirtió en una aliada para quienes están buscando bienestar integral, tanto físico como energético. eficacia del método reside en la sinergia de sus componentes básicos.

El ácido acético del vinagre actúa como un desinfectante natural eliminando bacterias y neutralizando olores intensos (como el ajo o la cebolla) que el jabón común no logra quitar. Además, es un ingrediente de bajo costo que todos tienen en su alacena.

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Un ritual con vinagre y sal poco conocido.

Un ritual con vinagre y sal poco conocido.

Asimismo, la textura de la sal funciona como un exfoliante mecánico que al masajear las manos permite eliminar las células muertas devolviendo la suavidad y mejorando la circulación.

Ritual

Para muchas corrientes lavarse las manos con sal y vinagre es un acto de purificación porque se cree que se liberan tensiones. La sal de alguna manera es valorada por su capacidad para absorber el cansancio y el estrés acumulado luego de una larga jornada. Al ser las manos un punto de contacto con los demás, el ritual permite cortar energías negativas y atraer buenas vibraciones.

Asimismo, el proceso se percibe como un momento de pausa que favorece el equilibrio emocional y la renovación de la vitalidad.

Para aprovechar los beneficios se combina una cucharada de sal con un chorro de vinagre en un recipiente pequeño. Frotar las manos suavemente durante un par de monitos prestando atención a las palmas y a las yemas. Es vital enjuagar con agua tibia para eliminar los restos de acidez. Este ritual se puede realizar una vez por semana.