Bárbara de Regil está pasando por uno de sus peores momentos
Bárbara de Regil es conocida por siempre transmitir alegría y mensajes de superación. Pero durante el fin de semana sus historias de Instagram dieron un drástico giro cuando comenzó a compartir que su perrita Nala se sentía muy mal por lo que había tenido que llevarla al ‘hospital de perritos’.
Todo comenzó el viernes cuando tuvo que llevar de emergencia a Nala ya que no se sentía bien. El veterinario la revisó y en cuestión de horas pudo volver a la casa, ya que todos pensaban que su malestar se debía a que había ‘comido una pulsera o chile, algo así’.
Sin embargo, horas más tarde, Bárbara de Regil tuvo que salir nuevamente hacia el hospital ya que su perrita continuaba empeorando y se sentía muy mal. Los médicos no podían identificar bien qué era lo que le estaba haciendo mal por lo que tuvieron que pasar largas horas internadas.
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"Sigue sintiéndose mal, la vamos a llevar otra vez al hospital de perritos", escribió la actriz en una historia de Instagram en donde se podía ver a la influencer agarrando a Nala.
A partir de ese momento todo comenzó a empeorar. Empezaron a hacerle estudios y análisis a Nala hasta que a las 2:00 de la madrugada decidieron que debían operarla de urgencia.
"Dejé a Nala internada porque al parecer se comió algo extraño y la tienen que operar", comentó Bárbara de Regil junto a una foto de ella llorando.
La perrita de Bárbara de Regil murió envenenada
Durante algunas horas la mujer de 34 años desapareció por completo de sus redes sociales, lo que preocupó a todos sus seguidores que no paraban de mandarle mensajes preguntándole cómo seguía la salud de Nala.
Repentinamente, subió una nueva historia que decía: "Gracias por sus mensajes preocupados por mi Nalita. Se murió ayer a las 3 de la mañana envenenada".
Según contó la fitness girl a través de un posteo, lo que sucedió fue que ‘Nalita se comió veneno que el fumigador dejó irresponsablemente pese que le pedí que NO dejara en el jardín porque habían perritos’.
‘Dejó muchísimas bolsas chiquitas sueltas en todo el jardín, bolsitas de veneno para ratas. Cuando me enteré, gracias al jardinero que encontró escondidas algunas, corrimos a buscar más y además le pedimos que viniera a recoger todas las que faltaban que ya no encontramos’, siguió explicando De Regil sobre la situación de su perra.
Bárbara terminó diciendo que lo único que siente es dolor y rabia de haber perdido tan injustamente a su perrita. Asegurando que no puede parar de llorar por la tristeza que siente.
¿Alguna vez pasaste por una situación similar a la de Bárbara de Regil?