Así de fácil preparas el flan más delicioso: Quesillo, en solo 8 pasos
El quesillo es un postre clásico y delicioso que forma parte de la gastronomía de varios países latinoamericanos, especialmente en Venezuela. Con su textura suave y cremosa, su irresistible sabor a caramelo y su aroma a vainilla, se ha convertido en una verdadera delicia para los amantes de los postres.
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Es también conocido como flan o creme caramel en otros lugares, se caracteriza por su consistencia suave y sedosa, que se derrite en la boca con cada cucharada. Su base está compuesta por una mezcla de huevos, leche condensada y leche evaporada, lo que le otorga una riqueza y cremosidad incomparables.
Una de las características más distintivas es su caramelo, que se forma al derretir azúcar en el fondo del molde antes de agregar la mezcla de huevo y leche. Al invertir el quesillo sobre un plato al momento de servir, el caramelo líquido se convierte en una deliciosa salsa que se combina perfectamente con la suavidad del postre.
Es versátil: puede disfrutarse solo, pero también se puede acompañar con frutas frescas, crema batida o incluso con una cucharada de dulce de leche. Es perfecto para ocasiones especiales, celebraciones familiares o simplemente para darse un capricho dulce y satisfactorio. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para el caramelo: 1 taza de azúcar granulada, 1/4 de taza de agua.
Para el quesillo: 6 huevos, 1 lata de leche condensada (397 g), 1 lata de leche evaporada (370 ml), 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 pizca de sal.
Procedimiento
- Comienza preparando el caramelo. En una cacerola pequeña, agrega el azúcar granulado y el agua. Calienta a fuego medio-alto, sin revolver, hasta que el azúcar se disuelva y tome un color dorado oscuro. Remueve la cacerola del fuego y vierte rápidamente el caramelo en el fondo de un molde para quesillo o flan, asegurándote de cubrir completamente el fondo y los lados.
- En un tazón grande, agrega los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor o un batidor de mano. Luego, añade la leche condensada, la leche evaporada, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Mezcla todo junto hasta obtener una mezcla homogénea.
- Vierte la mezcla del quesillo en el molde caramelizado, sobre el caramelo líquido. Cubre el molde con papel aluminio o una tapa apta para horno.
- Prepara un baño María colocando el molde con el quesillo dentro de una fuente para horno más grande y llena la fuente con agua caliente hasta la mitad de la altura del molde.
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca la fuente con el quesillo y el agua caliente en el horno precalentado y hornea durante aproximadamente 1 hora, o hasta que al insertar un palillo en el centro del quesillo, este salga limpio.
- Una vez que esté cocido, retira la fuente del horno y cuidadosamente saca el molde del agua caliente. Deja que el se enfríe a temperatura ambiente.
- Luego, refrigera el quesillo durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, para que tome consistencia y se asienten los sabores.
- Para desmoldar, pasa un cuchillo alrededor del borde del molde para despegarlo. Coloca un plato o bandeja grande sobre el molde y, sosteniendo firmemente ambos, da vuelta al molde para que caiga sobre el plato con el caramelo en la parte superior.
Sirve el quesillo frío y disfrútalo como postre. Puedes decorarlo con un poco de caramelo adicional o servirlo acompañado de frutas frescas. ¡Y eso es todo Su textura suave y cremosa, junto con el caramelo dulce, lo convierten en un postre tradicionalmente irresistible. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

