Alemania probó la jornada laboral de 4 días y el resultado sorprendió
El plan de Alemania que redujo la jornada laboral de 4 días sin perder dinero. Menos horas, mismo salario: lo que pasó.
El bienestar laboral comienza en la agenda de los países. Foto: Shutterstock.
Trabajar menos días y rendir igual no es un sueño. Es un dato. Alemania puso a prueba la jornada laboral de 4 días y los números hablan solos. Dos años después del arranque del experimento, la mayoría de las empresas que participaron sigue con el nuevo esquema. Fue un cambio real.
Que implicó Una jornada laboral de 4 días
La prueba comenzó en 2024 con 45 empresas de sectores como manufactura, tecnología, seguros, comercio y educación. Hubo microempresas de menos de diez empleados y grandes firmas con más de 250 trabajadores. El objetivo era claro: mantener el 100% del salario, trabajar el 80% del tiempo y sostener el 100% de la productividad.
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El modelo 100-80-100 ya se había visto en países como Reino Unido y Portugal. En Alemania, el seguimiento quedó en manos de la Universidad de Münster junto a 4 Day Week Global. Tras dos años de análisis, el informe es contundente: el 70% de las empresas mantiene algún sistema de reducción de jornada.
Los primeros resultados ya marcaban tendencia. A pocos meses del inicio, el 73% aseguraba que no volvería al esquema de cinco días. Hoy, siete de cada diez compañías siguen con la jornada reducida. No solo la sostienen. La adaptaron a su rutina diaria.
Beneficios
No todas eligieron trabajar de lunes a jueves. Un 22% optó por fórmulas flexibles: menos horas al año, semanas alternas o ajustes según la carga laboral. La etiqueta perdió peso. Lo central fue rediseñar tareas, eliminar reuniones innecesarias y dar más autonomía a los equipos.
¿Y los beneficios? No hubo caída. Las empresas mantuvieron o incluso mejoraron levemente la productividad. Hicieron lo mismo en menos tiempo. Ese dato desarma el mito de que más horas significan más resultados.
El impacto más fuerte se vio en las personas. El 90% reportó mejor equilibrio entre vida laboral y personal. El 38% de las empresas registró menos bajas y menor ausentismo. Otro 56% no vio cambios negativos. Alemania probó, midió y ajustó. Y los números dejaron un mensaje claro: trabajar menos días no frena a las empresas.



