Albóndigas de ternera con salsa de tomate, una receta en pocos pasos
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Preparar es súper fácil y práctico. Estas bolitas de carne, que pueden cocinarse de muchas maneras diferentes, pueden prepararse y congelarse crudas por un buen tiempo para que siempre las tengas a mano al momento de cocinar. No sólo las puedes acompañar con salsa, sino que también puedes hornearlas o freírlas. Aprende todo en esta receta.
Para preparar estas necesitarás 1kg de carne picada de ternera, te recomendamos que utilices carne picada especial ya que es menos grasosa que la carne común. Acompañaremos, y es muy importante, nuestra carne con ajo picado y pimiento. Otro elemento primordial en nuestra receta son los condimentos, no pierdas tiempo y disfrútalas.
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Ingredientes:
- 1 kg de carne picada de ternera
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo picados
- Harina para rebozar
- Pan rallado
- 1 cebolla picada
- 1 bote de 800 gramos de tomate triturado
- Aceite de oliva y aceite de girasol para freír
- Sal, pimienta y pimentón
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
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Procedimiento:
Primero, hacemos las albóndigas de ternera: en un cuenco grande ponemos la carne, la sal, pimienta, los huevos batidos y el pan rallado. Se mezcla todo de manera uniforme y se deja reposar
Mientras tanto, preparamos la salsa de tomate casera. Así, cortamos el ajo, la cebolla, los pimientos y los ponemos a rehogar con el aceite de oliva. Añadimos el bote de tomate triturado y salpimentamos, damos unas vueltas y agregamos el pimentón y un poco de azúcar para quitar la acidez al tomate. Dejamos cocer unos 15 minutos a fuego suave, sin dejar de remover.
En una sartén ponemos el aceite de girasol para poder freír las albóndigas de ternera. Cogemos la carne y vamos haciendo unas bolitas, las pasamos por harina y las empezamos a freír en la sartén en la cual tenemos el aceite de girasol. Se van friendo, se sacan y se escurren en papel absorbente.
A continuación, las ponemos dentro de la cazuela donde hemos preparado el tomate y las dejamos cociendo otros 15 minutos, con cuidado de que no se quemen. Se puede echar un poco de agua o caldo. Rectificamos de sal y pimienta al gusto.