ver más

Adiós al revoque: la solución para terminar con la humedad en la pared

Enfrentar la humedad en las paredes no siempre requiere obras costosas. Existen técnicas internas que evitan romper el revoque.


La aparición de humedad, hongos o desprendimientos de pintura en paredes y techos es uno de los problemas más frecuentes. La primera reacción suele ser lijar, revocar y volver a pintar el sector afectado. Sin embargo, hay otros trucos para terminar con esto.

Cómo terminar con la humedad

Para lograr una solución duradera, el primer paso consiste en diagnosticar ante qué tipo de humedad nos encontramos, ya que cada una requiere un abordaje totalmente diferente.

La humedad por condensación es la más habitual y se genera por el vapor de agua que se acumula en el interior de la vivienda (producido al cocinar, ducharse o por la propia respiración).

También está la humedad por capilaridad que se produce cuando los cimientos de la propiedad absorben el agua subterránea del terreno, la cual comienza a ascender por los muros. Afecta principalmente a plantas bajas o sótanos y suele identificarse por la aparición de un característico polvillo blanco (salitre) en la parte inferior de las paredes.

Por último, la humedad por filtración o rotura que ocurre por el ingreso de agua externa (lluvias, grietas en fachadas) o por la avería de cañerías internas. Si no se repara a tiempo, el daño duplica su gravedad, afectando no solo la estética sino destruyendo componentes estructurales de la casa.

Truco

Cuando el problema no proviene de una cañería rota o de un fallo estructural subterráneo complejo, existen métodos alternativos que evitan tener que romper el revoque por completo.

Las rejillas sirven para prevenir la humedad. Fuente: Shutterstock.

Una de las técnicas constructivas más eficientes consiste en crear un canal de ventilación interno en el propio muro para permitir que el aire circule y arrastre la evaporación de forma constante.

Este procedimiento se basa en instalar dos pequeñas rejillas de ventilación o canaletas en la sección inferior de la pared, conectadas internamente por una pequeña abertura o cámara de aire. Esto genera un circuito de ventilación pasiva dentro del muro que impide que el agua se concentre en los ladrillos, logrando mantener la superficie seca y libre de ampollas por meses o incluso años.

Para complementar cualquier tratamiento y blindar los ambientes, resulta indispensable adoptar ciertos hábitos de mantenimiento como la ventilación diaria y tratamientos superficiales con pinturas impermeabilizantes.