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El curioso método de la cuchara en la ventana: para qué sirve realmente

Este curioso truco casero con una simple cuchara y la ventana puede ser la solución económica para combatir el problema de la humedad en tu hogar.

Un truco que pocos conocen. 

Un truco que pocos conocen. 

La acumulación de humedad en el interior de las viviendas es uno de los dolores de cabeza más comunes, especialmente en invierno o en ambientes con ventilación deficiente. Ante la necesidad de encontrar alternativas económicas hay un truco casero: el método de la cuchara.

Una cuchara en la ventana

La implementación de este sistema no requiere de productos químicos ni de tecnología. Solo hace falta seguir algunos simples pasos. Se necesitará una cuchara metálica convencional preferentemente de acero inoxidable.

Luego se coloca el cubierto apoyado sobre el marco inferior de la ventana. En tanto, la parte cóncava (la "cabeza" de la cuchara) debe quedar orientada hacia el exterior de la casa, mientras que el mango debe apuntar hacia el interior del ambiente.

cuchara
La cuchara en la ventana gana terreno.

La cuchara en la ventana gana terreno.

Al colocarla en esa posición específica se genera un punto de atracción térmica que capta el vapor de agua suspendido en el aire antes de que este se asiente por completo sobre los cristales.

Aunque parezca una solución mágica, la efectividad de este truco se basa en un principio físico elemental relacionado con los puntos de condensación. El agua presente en el aire en forma de vapor se transforma en líquido cuando entra en contacto con una superficie que está a una temperatura significativamente más baja. Normalmente, esa superficie suele ser el vidrio de la ventana.

Sin embargo, el metal de la cuchara posee una conductividad térmica muy superior a la del vidrio, lo que significa que se enfría muchísimo más rápido con la temperatura del exterior.

Al convertirse en el punto más frío de la abertura, el vapor de agua "prefiere" condensarse sobre el metal de la cuchara en lugar de hacerlo sobre el cristal. Como consecuencia, las gotas se acumulan en el cubierto y se evacúan hacia afuera, manteniendo las ventanas notablemente más secas y frenando la proliferación de humedad.