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6 trucos para controlar el cabello graso sin ir a la peluquería

Te dejamos varios trucos para que apliques a tu rutina de cuidado.

Identificar si tienes cabello seco o graso puede ser crucial para elegir los productos y tratamientos adecuados para tener una cabellera hermosa y sana. Existen algunas señales comunes que pueden ayudarte a determinarlo. A continuación, te dejamos algunas cuestiones que deberías observar si quieres saber qué tipo de pelo tienes y los cuidados que deberías tener.

Para identificar el cabello graso, observa si tu cuero cabelludo se ve brillante y produce un exceso de aceite. También puedes notar que tu pelo parece pesado y sin vida, incluso poco después de lavarlo. Además, es posible que necesites lavarlo con más frecuencia que alguien con normal o seco debido a la acumulación rápida de grasa.

Si tu melena parece un poco oleosa al tacto puede que tengas cabello graso. Imagen de Pexels.

Por otro lado, el cabello seco tiende a lucir opaco, áspero y quebradizo. Puedes experimentar picazón en el cuero cabelludo y caspa seca. Este tipo de melena puede ser propenso a enredarse con facilidad y puede presentar puntas abiertas. Además, suele sentirse áspero al tacto. La falta de humedad y aceites naturales hace que las cutículas capilares se levanten, lo que contribuye a esta sensación de aspereza.

¿Cómo cuidar el cabello graso?

En el caso de que hayas identificado que tienes cabello graso, es importante seguir una rutina de cuidado específica para controlar la producción de aceite y mantenerlo limpio y saludable. Aquí hay algunos trucos para cuidar el cabello graso:

  • Lavado frecuente con un shampoo suave: lava tu cabello regularmente para eliminar el exceso de grasa y evitar que se acumule en el cuero cabelludo. Opta por shampoos suaves diseñados específicamente para este tipo de pelo, ya que pueden limpiar sin eliminar los aceites naturales por completo, lo que puede provocar que el cuero cabelludo produzca más grasa para compensar.
  • Evita el acondicionador en las raíces: aplica acondicionador solo en las puntas y medios de tu cabello para evitar agregar más peso y grasa al cuero cabelludo. Esto ayudará a prevenir que el cabello se vuelva más grasoso entre lavados.
  • Enjuague con agua fría: después de lavar la melena, enjuágalo con agua fría para cerrar los folículos pilosos y reducir la producción de sebo.
Prueba estos consejos para tener un cabello sedoso y sano. Imagen de Pexels.
  • Productos sin alcohol: evita los productos para el cabello que contienen alcohol, ya que pueden resecar el cuero cabelludo y estimular la producción de más aceite.
  • Utiliza champús secos: los shampoos secos pueden ser útiles para refrescar el pelo entre lavados, absorbiendo el exceso de grasa y proporcionando volumen sin necesidad de agua.
  • Limita el uso de herramientas de calor: el calor puede estimular las glándulas sebáceas, por lo que es mejor limitar el uso de secadores de pelo y planchas para el cabello.