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3 posturas de yoga excelentes para mejorar la flexibilidad

Te dejamos algunos ejemplos de yoga para la elasticidad.

El yoga es una disciplina milenaria que ofrece una amplia gama de beneficios tanto para la mente como para el cuerpo. A un nivel físico, las posturas o asanas, están diseñadas para estirar, fortalecer y relajar los músculos del cuerpo. Al practicarlas de manera regular, se liberan tensiones acumuladas en los músculos y se mejora la postura, lo que contribuye a una sensación general de relajación y bienestar físico. A continuación, te dejamos 3 asanas ideales para mejorar la elasticidad del cuerpo.

Postura del Perro Mirando Hacia Abajo 

Esta postura es una de las más conocidas y beneficiosas para aumentar la flexibilidad en todo el cuerpo. Para realizarla, comienza en posición de tabla, con las manos y los pies en el suelo, formando una línea recta con el cuerpo. Luego, levanta las caderas hacia arriba y hacia atrás, extendiendo los brazos y las piernas para formar una "V" invertida. En esta posición, puedes sentir un estiramiento profundo en la espalda, los hombros, los isquiotibiales y las pantorrillas, lo que ayuda a mejorar la flexibilidad en estas áreas.

Así se ve la postura del perro mirando hacia abajo. Imagen de Pexels.

Postura del Guerrero II 

Esta asana no solo fortalece las piernas y los brazos, sino que también ayuda a aumentar la flexibilidad en la parte inferior del cuerpo. Para hacerla, comienza en posición de pie con los pies separados, luego gira el pie derecho hacia afuera y dobla la rodilla derecha, manteniendo la rodilla sobre el tobillo. Estira el brazo derecho hacia adelante y el brazo izquierdo hacia atrás, manteniendo la columna vertebral recta. Esta postura estira los músculos de las piernas, las caderas y el pecho, mejorando la elasticidad.

Postura del Niño

Esta opción es excelente para estirar la columna vertebral, las caderas y los tobillos, lo que ayuda a mejorar la flexibilidad en toda la parte posterior del cuerpo. Para realizarla, siéntate sobre tus talones con las rodillas separadas, luego inclínate hacia adelante, extendiendo los brazos hacia adelante y bajando la frente hacia el suelo. Puedes mantener los brazos extendidos frente a ti o colocarlos a lo largo del cuerpo, según tu nivel de comodidad. Esta postura proporciona un suave estiramiento en la espalda, los hombros y las caderas, ayudando a mejorar la elasticidad y a aliviar la tensión muscular.

La postura del niño o balasana es ideal para mejorar la flexibilidad. Imagen de Pexels.

Cuando incluyes estos ejercicios en tu rutina diaria y practicas regularmente estas posturas, con el tiempo comienzas a experimentar una mayor amplitud de movimiento y una sensación general de bienestar en el cuerpo. Recuerda siempre escuchar a tu cuerpo y adaptar las asanas según tus propias necesidades y limitaciones físicas.