PS5 vs. PS4: qué consola conviene comprar en 2026
La PS5 supera ampliamente a la PS4 en potencia, gráficos, cargas y jugabilidad, pero la consola anterior todavía conserva ventajas para quienes buscan ahorrar.
La PS5 supera ampliamente a la PS4 en potencia, gráficos, memoria y rendimiento general para videojuegos actuales.
Imagen generada por la IALa elección entre una PS4 y una PS5 ya no pasa simplemente por decidir entre una consola vieja y una nueva. En 2026, ambas representan propuestas diferentes y pueden tener sentido dependiendo del presupuesto, los juegos que se quieran disfrutar y el nivel de exigencia que tenga cada jugador.
La PS5 es claramente superior en potencia, velocidad y prestaciones, pero la PS4 todavía conserva algunos argumentos que pueden hacerla interesante. La consola de Sony que llegó en 2013 cuenta con una biblioteca de miles de juegos y un catálogo que incluye algunos de los títulos más importantes de la historia reciente de PlayStation. La PS5, por su parte, lleva la experiencia a otro nivel gracias a su SSD, sus gráficos más avanzados y el mando DualSense. La pregunta, entonces, no es solamente cuál es mejor, sino cuál conviene comprar en 2026.
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PS5 tiene una ventaja enorme en potencia
Desde el punto de vista técnico, la PS5 no deja demasiado margen para la discusión. Su procesador de ocho núcleos basado en arquitectura Zen 2 y su GPU RDNA 2 ofrece un salto considerable frente al hardware de la PS4.
La diferencia también aparece en la memoria. La PS5 incorpora 16 GB de GDDR6, mientras que la PS4 cuenta con 8 GB de GDDR5. En materia gráfica, la nueva generación alcanza 10,28 TFLOPs, frente a los 1,84 TFLOPs de la PS4 y los 4,2 TFLOPs de la PS4 Pro.
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Esto se traduce en imágenes más detalladas, mayor estabilidad y posibilidades técnicas que la consola anterior no puede igualar. La PS5 está preparada para experiencias en 4K y puede alcanzar hasta 120 FPS en determinados juegos y condiciones, mientras que la PS4 fue diseñada alrededor de una experiencia principalmente orientada a 1080p.
El SSD cambia por completo los tiempos de carga
Si existe una característica capaz de hacer que la diferencia entre ambas consolas se perciba inmediatamente, es el almacenamiento. La PS4 utiliza un disco duro tradicional, mientras que la PS5 incorpora un SSD de 825 GB con velocidades de lectura muy superiores.
La diferencia puede ser enorme. Algunos juegos llegan a cargar varias veces más rápido en PS5 y determinadas experiencias pueden pasar de esperar más de un minuto en PS4 a hacerlo en apenas unos segundos en la nueva consola.
Esto no solamente beneficia al jugador cuando inicia una partida. El SSD permite que los desarrolladores gestionen los datos de los mundos virtuales de una manera diferente, reduciendo la necesidad de utilizar recursos para ocultar las cargas entre escenarios. La sensación general es de una consola mucho más inmediata. Menús, partidas y desplazamientos se sienten más fluidos y las esperas dejan de interrumpir constantemente la experiencia.
El DualSense suma una nueva forma de jugar
Otro de los grandes saltos entre generaciones está en el mando. El DualShock 4 sigue siendo un periférico cómodo y funcional, pero el DualSense de PS5 introduce tecnologías que modifican la forma de percibir los videojuegos.
La retroalimentación háptica permite reproducir sensaciones mucho más precisas. El jugador puede notar diferencias entre superficies, impactos o determinadas acciones dentro de un juego. A esto se suman los gatillos adaptativos, capaces de ofrecer distintos niveles de resistencia dependiendo de lo que esté ocurriendo.
Disparar un arma, tensar un arco, acelerar un vehículo o frenar puede sentirse diferente gracias a esta tecnología. Es una característica que no resulta imprescindible para jugar, pero una vez que se experimenta puede convertirse en uno de los aspectos más atractivos de la nueva generación.
PS4 todavía tiene un argumento difícil de ignorar
A pesar de todas las ventajas de PS5, la PS4 sigue teniendo una carta muy importante: su catálogo. Con miles de juegos disponibles, permite acceder a una enorme cantidad de experiencias que ya fueron probadas y disfrutadas por millones de jugadores.
También es una alternativa mucho más económica, especialmente cuando se busca una unidad reacondicionada. En este escenario, puede resultar una opción lógica para alguien que quiere jugar ocasionalmente, aprovechar títulos de generaciones anteriores y no necesita contar con las últimas novedades.
La PS5, en cambio, es la elección más recomendable para quienes quieren mirar hacia adelante. Su mayor potencia, el SSD, los gráficos avanzados, el DualSense y el catálogo de juegos diseñados para la nueva generación justifican el salto.
En definitiva, PS5 es la mejor consola, pero eso no significa que sea automáticamente la mejor compra para todos. Si el presupuesto es limitado y existe interés por el enorme catálogo de PS4, la generación anterior todavía puede ofrecer muchas horas de entretenimiento. Si, en cambio, la prioridad son los nuevos lanzamientos, las mejores prestaciones y una experiencia preparada para los próximos años, la PS5 es la apuesta más segura.



