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Crean con inteligencia artificial un "artefacto" capaz de vulnerar cuentas de WeChat

Investigadores de ciberseguridad utilizaron inteligencia artificial para desarrollar un gusano que vulnera cuentas de WeChat sin interacción.


El desarrollo de software ofensivo mediante modelos de automatización plantea nuevos desafíos para las plataformas digitales masivas. A través del análisis de inteligencia artificial, un equipo de especialistas de la firma Calif diseñó en poco más de una semana una herramienta maliciosa capaz de propagarse de forma autónoma por la aplicación WeChat, encendiendo alarmas sobre la ciberseguridad en los ecosistemas de Android e iOS.

Según reveló un informe publicado por The New York Times, este ataque de clic cero, denominado WeWorm, infecta teléfonos sin requerir que la víctima toque un enlace. La empresa Tencent confirmó la vulnerabilidad y aseguró que corrigió la falla en sus servidores sin afectar a los usuarios.

Mecánica del ataque de clic cero en WeChat

El código malicioso aprovecha los privilegios que otorga el sistema a los contactos guardados como amigos dentro de la aplicación. Para iniciar la intrusión, el atacante emite una llamada hacia el objetivo; si la persona atiende o deja sonar el teléfono, el archivo infecta el equipo, siendo la cancelación inmediata en los primeros segundos la única forma de evitar la intrusión.

Una vez consumada la vulneración, el atacante toma el control del perfil, accede a las conversaciones privadas y utiliza ese mismo número para replicar el llamado hacia toda la agenda. Vinh Nguyen, ex directivo de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, advirtió que la propagación exponencial del gusano hubiera alcanzado cientos de millones de terminales en pocas horas.

El impacto de la inteligencia artificial en la ciberseguridad

La velocidad con la que se articuló la herramienta evidencia un cambio de paradigma en el descubrimiento de fallas de día cero. El equipo de desarrollo combinó algoritmos de código abierto con herramientas propietarias de laboratorios estadounidenses para identificar brechas de programación que antes demandaban meses de trabajo por parte de agencias estatales especializadas.

El director ejecutivo de Calif, Thai Duong, señaló que el modelo técnico demandó supervisión humana continua durante todo el ciclo de desarrollo para ensamblar el ataque. Sin embargo, la automatización para hallar puntos débiles en el código confirma las advertencias formuladas recientemente por directivos de OpenAI y firmas de software sobre la necesidad urgente de robustecer las defensas digitales.

El gusano aprovecha la libreta de contactos para transferir código malicioso entre perfiles vinculados.

Vulnerabilidades de día cero en iOS y Android

La peligrosidad de WeWorm radica en su capacidad para saltar entre diferentes plataformas de hardware sin distinguir el sistema base. Tanto los equipos que ejecutan Android como los dispositivos de Apple resultaron vulnerables a la maniobra técnica, que utilizó la red social china con más de 1.400 millones de cuentas activas mensuales como puente de transmisión directa.

La detección de este tipo de fallas encendió alertas gubernamentales en Washington, donde funcionarios de la Casa Blanca recibieron un informe detallado antes de la publicación formal del hallazgo. La posibilidad de encadenar esta intrusión con otros defectos de programación hubiera permitido a un agresor tomar el control absoluto del hardware del celular afectado.

El artefacto "gusano" que es capaz de vulnerar las cuentas de WeChat.

Corrección técnica y balance del caso WeChat

La respuesta de Tencent consistió en una actualización interna aplicada sobre la infraestructura central del servicio, descartando la necesidad de descargas manuales por parte del público. Desde la compañía asiática sostuvieron que no existen registros de usuarios perjudicados ni filtraciones de información sensible en los servidores.

El caso de WeChat expone cómo la convergencia entre modelos de inteligencia artificial y técnicas de penetración redefine los estándares de la ciberseguridad moderna. La facilidad para crear gusanos capaces de operar sobre Android demanda protocolos de auditoría más estrictos para frenar riesgos sistémicos en las redes globales de comunicación.