Compra digital: un supuesto DRM de PlayStation encendió las alarmas entre usuarios de PS5 y PS4
Una posible verificación online cada 30 días genera dudas sobre el acceso a juegos digitales comprados en las consolas de PlayStation.
PlayStation quedó en el centro de la polémica por el supuesto DRM en juegos digitales.
Imagen generada por la IALa compra digital de videojuegos en PlayStation volvió a quedar en el centro del debate. En los últimos días, usuarios de PS5 y PS4 comenzaron a advertir la presencia de un sistema de verificación de licencias que, según distintos reportes de la comunidad, obligaría a conectar la consola a internet al menos una vez cada 30 días para poder seguir usando juegos comprados de manera digital. La situación generó preocupación, enojo y muchas preguntas, sobre todo porque Sony todavía no ofreció una explicación oficial clara sobre el tema.
La polémica apunta a un supuesto DRM más estricto para las compras digitales recientes. En términos simples, el DRM es una medida de seguridad utilizada por las plataformas para comprobar que el contenido pertenece realmente al usuario. El problema, según los jugadores, no es la existencia de este tipo de control, sino la posibilidad de que ahora exista una cuenta regresiva de 30 días que limite el acceso a los juegos cuando la consola permanece sin conexión.
Una respuesta de soporte que aumentó la preocupación
Ante la falta de comunicación oficial, varios usuarios decidieron consultar directamente al servicio de soporte de PlayStation. La respuesta que recibieron encendió todavía más las alarmas, ya que allí se menciona un “temporizador de 30 días” aplicado a las compras nuevas realizadas después de la actualización de marzo de 2026.
Según esa respuesta, si la consola no se conecta a internet dentro de ese plazo, la licencia podría caducar y el juego no iniciaría hasta restablecer la conexión. También se aclara que configurar una consola como principal no eliminaría este requisito. Para muchos jugadores, esa explicación fue tomada como una confirmación indirecta de la medida.
Sin embargo, el panorama no es del todo claro. Algunos usuarios sostienen que las primeras respuestas del soporte podrían provenir de un chatbot con inteligencia artificial. Al insistir para hablar con una persona, otros recibieron una respuesta distinta: desde el soporte humano se habría negado la existencia de una nueva obligación de autenticar las compras digitales cada 30 días.
La comunidad pide explicaciones
La contradicción entre las respuestas aumentó la confusión. Para una parte de la comunidad, el personal de soporte no estaría completamente informado sobre los cambios internos de la plataforma. Para otros, podría tratarse de un error, una implementación parcial o una función todavía no comunicada correctamente.
La preocupación se amplifica porque afecta un punto sensible: la preservación y el acceso real a los juegos comprados en formato digital. Si un usuario paga por un título, pero necesita conectarse periódicamente para conservar el permiso de uso, la experiencia queda atada a la disponibilidad de internet y a la continuidad de los servidores de autenticación.
Creadores de contenido y cuentas dedicadas a la preservación de videojuegos también se sumaron al debate. Algunos mostraron que ciertos juegos digitales presentan una cuenta regresiva de 30 días y que, al vencer ese plazo sin conexión, no podrían iniciarse hasta verificar nuevamente la licencia.
Cautela entre los usuarios de PlayStation hasta que Sony hable
Pese al malestar, especialistas en preservación pidieron cautela. La cuenta Does It Play?, enfocada en analizar el funcionamiento de juegos físicos y digitales, sostuvo que las respuestas del soporte no alcanzan para explicar por completo el problema. También señaló que el supuesto nuevo DRM y el temporizador existen, pero que todavía falta una aclaración seria por parte de Sony.
El reclamo de fondo es claro: los jugadores quieren saber si sus compras digitales seguirán siendo accesibles sin conexión y bajo qué condiciones. Hasta ahora, el silencio de PlayStation deja espacio para la incertidumbre y alimenta una discusión cada vez más intensa.
Si la medida se confirma, Sony enfrentará críticas fuertes por parte de una comunidad que ya mira con desconfianza cualquier restricción adicional sobre los juegos digitales. Por ahora, el caso queda abierto: hay indicios, respuestas contradictorias y una demanda concreta de los usuarios para que PlayStation explique qué cambió, por qué cambió y cómo afectará a quienes compran juegos en PS5 y PS4.



