Cómo usar Google para hackear
Te puede interesar
Cinco teléfonos chinos que dejan en ridículo al iPhone 17
ADVERTENCIA: Ésta es una nota cuyo único objetivo es concientizar sobre el resguardo de la información personal. No se describe ninguna práctica ilegal. No nos hacemos responsables por el uso indebido, ilegal o perjudicial tanto para vos como para otros de los procedimientos aquí descriptos. Los datos divulgados en esta nota y su concordancia con la realidad son de exclusiva responsabilidad de los sitios que los proporcionan.
“Teléfono”, “Nombre”, “Dirección”, “Dónde estuviste”, “Qué estás pensando”, tus amigos, tus conocidos, tus peleas, todo sirve para saber quién sos, qué hacés, qué te gusta y qué no. Todos son datos más que codiciados y valiosísimos que hoy no es necesario rastrear mucho: los ponés en Facebook -y si no los ponés vos los ponen tus amigos-, los enviás por email, los ponés en formularios, los ponen las empresas, pero también los pone el Estado a disposición de quien quiera encontrarlos.
“Condor” -un hacker estadounidense- decía que más allá del hardware y el software se pueden hacer hackeos utilizando a los usuarios, hackear personas. A ésto se le llama “ingeniería social” y hoy es una de las principales maneras de infectar una pc o de obtener una contraseña.
Se puede resumir en un concepto muy simple: descuido. Si dejás abierta la puerta de tu casa, puede que entre alguien, si das tu información porque no tenés “nada que esconder”, alguien puede usar tu información con algún objetivo y muchas veces puede no ser agradable.
¿Nunca te pareció muy poco dar un “Me gusta” o utilizar una aplicación de Facebook para ganarte una notebook? Si una empresa te da un premio por un click, es que tu click tiene un valor importante. Y las empresas, como es natural en nuestro contexto, no son organizaciones filantrópicas, son organizaciones que buscan ganar plata. Por lo que tu “Me Gusta” debe significar, de alguna forma, ganar dinero.
Últimamente los que hablan de “Nuevas Tecnologías” (gente: ¡ya no son nuevas!!) impulsan los trámites y consultas online. Y es cierto, son de gran ayuda, ahorran tiempo, esfuerzo y dinero.
![]() |
Pero cuando quien impulsa los trámites online no se toma el trabajo de pensar cuántas personas tendrán acceso a la información que publicarán, o no se toma seriamente la red, o, peor, no se toma el trabajo de pensar en profundidad que está jugando con la información de las personas, suceden cosas que nos dejan expuestos.
Es así que con tiempo, internet, curiosidad y creatividad se puede recabar una enorme cantidad de información. Como te decía antes, gran parte de esta información la damos sin prestar mucha atención.
Ésa responsabilidad corre por nuestra cuenta, para eso quienes hacemos éste suplemento buscamos que tomes conciencia.
Pero hay otra información cuya circulación no depende de vos, depende del Estado.
Cuando el Estado, que tiene TODA nuestra información, deja abierta alguna puertita para que alguien entre, comente un ENORME acto de negligencia.
A lo largo de esta serie de notas vamos a conocer algunas de éstas puertitas.
Puerta 1: Buscando a Julio Cobos
Puerta 2: Cómo saber si alguien es titular de una casa o un auto
Puerta 3: Hackeando con el Estado



