¿Qué hacer con mi teléfono celular antiguo?
Llegaron sin que apenas nos diéramos cuenta, algunos ni siquieran tuvieron constancia de que su lanzamiento se había producido, pero ya han cumplido 30 años. Estamos hablando de los teléfonos móviles, cuyo primer terminal salió al mercado en marzo de 1983. Se llamaba DynaTAC 8000x, y vio la luz de mano de Motorola. Desde una calle de Nueva York, Martin Cooper realizó la primera llamada. Al otro lado se encontraba Joel Engel, investigador de Bell Labs, que era competencia directa de la compañía. Lo había conseguido.
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Aunque se le considera el primer teléfono móvil del mundo, la portabilidad del aparato dejaba mucho que desear: no todo el mundo estaba dispuesto a llevar en su bolso un aparato que pesara 800 gramos, algo ahora impensable (el iPhone pesa 112 gramos y el Samsung Galaxy SIII, 133 gramos). Además, sus 33 centímetros de largo hacían incómodo un manejo que requería de las dos manos para poder teclear.
La poca experiencia en el sector de la telefonía móvil que existía hace tres décadas provocó una serie de errores que, en la actualidad, servirían para desechar sin miramientos la opción de compra de ese terminal. Aquel Dynatac 8000x apenas tenía cobertura y su señal era muy mala. Pero también su precio echaba para atrás a los compradores.
Ahora, todas estas deficiencias que se corrigieron con el tiempo no han sido la razón por la que millones de terminales hayan acabado amontonados en el cajón. La continua evolución del mercado tecnológico provoca prácticamente a diario el nacimiento de novedades que dejan obsoletas las versiones de dispositivos anteriores. La tecnología avanza a pasos agigantados. La afición por estar «a la última» o la necesidad laboral de disponer siempre de lo más puntero conlleva el abandono de los antiguos aparatos cuya su vida media se sitúa en torno a los dos años. Pero, ¿qué debe hacerse con ellos?
Opciones para todos los gustos
En la actualidad existen fórmulas de lo más variadas para sacar partido al viejo móvil. Estas son las más comunes:
- Reciclado: en ningún caso los móviles o dispositivos electrónicos deben tirarse al contenedor de basura orgánica puesto que están compuestos de elementos que pueden resultar peligrosos y contaminantes.
- Donación solidaria: las instituciones benéficas han encontrado en la tecnología un campo ideal sobre el que poder cosechar sus iniciativas de participación.
-Reventa: sacar provecho económico al terminal antiguo es posible gracias a empresas que se dedican a comprarlos. Los escaparates de empresas de artículos de segunda mano están plagados de móviles que ya no quieren sus dueños. Con ellos, las compañías pueden emprender dos acciones diferentes. La primera de ellas es la venta de los componentes que integran el aparato. La segunda es la venta del artículo a otro particular, que obtiene una sustancial rebaja respecto al precio de mercado del mismo teléfono.

