Freno al uso de celulares en escuelas del Arzobispado de Mendoza
La normativa del Arzobispado en Mendoza alcanza a 8.000 alumnos y ordena el uso de celulares: los elimina en primaria y los limita en secundaria.
En los colegios del Arzobispado de Mendoza prohíben celulares en primaria y los limitan en secundaria.
ShutterstockEl Arzobispado de Mendoza decidió restringir y, en algunos casos, prohibir el uso de celulares en sus colegios desde mayo y la decisión alcanzará a unos 8.000 alumnos. La medida, según explicó el apoderado legal de las instituciones, Fernando Bertonatti, surge de un proceso de análisis pedagógico y social iniciado el año pasado.
“El análisis tiene que ver con un trabajo que venimos haciendo desde el año pasado. Muchos colegios han sido pioneros en esto en Mendoza y en el país, y en otros países también. Estuvimos analizando nuestras comunidades, algunos análisis del tema desde lo teórico, y llegamos a esta conclusión de que era importante”, sostuvo en MDZ Club, por 105.5 FM MDZ Radio.
“Nosotros hablamos de una restricción del uso de celulares abocado al educativo en el nivel secundario y la no utilización de los mismos en el nivel primario. Esa es la medida que se implementa a partir de mayo en un proceso de adaptación que va a estar firme a partir del mes de junio”, detalló.
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Diferencias entre nivel primario y secundario
Sobre la implementación concreta, Bertonatti precisó: “En el primario no se considera saludable que los chicos utilicen el celular por las edades. Esto es una recomendación desde el ámbito de la salud y también desde el ámbito educativo”.
“En la escuela no es necesario ese dispositivo para el aprendizaje. Entonces los chicos no van a utilizar el celular aunque lo pueden llevar. Se dejará en unos gabinetes guardado hasta el retiro de los chicos”, agregó.
En cuanto al secundario, explicó: “Hablamos de restricción porque está abocado a un fin educativo. También se guarda en un gabinete pero hay docentes que, después de una planificación, pueden utilizarlo con alguna app educativa o lo que fuera, pensada para la asignatura. Entonces es restringirlo a un uso educativo”.
Además, aclaró que el uso estará limitado incluso fuera del aula: “No es necesario, es decir, el espacio educativo es un espacio para estar comprometidos con la institución y lo que la institución está ofreciendo. No hay una necesidad de estar hiperconectados todo el tiempo”.
Motivos pedagógicos y preocupación por el impacto social
El apoderado legal remarcó que la decisión responde a dificultades detectadas en el ámbito escolar: “Sí, eso es una dificultad reclamada por los docentes. Distrae, los chicos están muy pendientes de la vinculación a través de redes sociales con otros, no permite una sana socialización”.
“Por ejemplo, en los recreos a veces los chicos están más con el dispositivo que con sus compañeros”, indicó.
También vinculó la medida con problemáticas sociales más amplias: “Hay situaciones de ciberbullying, acoso, violencia, que están en la sociedad instalada. Y eso repercute en la escuela, lo vemos mucho en los servicios de orientación”.
En ese sentido, destacó el acompañamiento de las familias: “Siempre hay gente que no está de acuerdo, pero la mayoría lo han recibido muy bien. La verdad que muchos están agradecidos”.
“Hay mucha incertidumbre y dificultades a la hora de plantear límites en la familia para el manejo de los dispositivos. Esto es un pedido constante, no solo de los padres, sino también de los chicos”, concluyó.

