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Zulema Olivares y los suyos construyeron el milagro de una fiesta popular

Desde hace 13 años, Zulema Olivares y su familia festejan el Día de la Niñez en La Favorita, una fiesta popular para cientos de niños del oeste de la Ciudad.

Zulema Olivares, al centro, junto a parte de su equipo de trabajo. Foto Ulises Naranjo/MDZ

Zulema Olivares, al centro, junto a parte de su equipo de trabajo. Foto Ulises Naranjo/MDZ

Cada año, desde el barro Zulema Olivares logra unir a un conjunto de barrios humildes en un festejo el Día de la Niñez para cientos de personas, donde la moneda común es la solidaridad y la alegría. Esta mujer, trabajadora de hogares, junto a su familia, organiza una celebración plena de encantos.

Zulema, junto a su numerosa familia y vecinos, levanta una fiesta popular en la calle Aciar, de barriada La Favorita. Y este año, a pesar de que cada vez cuesta más reunir donaciones, los vecinos y colaboradores se las arreglan para festejar y que no falte nada y así quedó probado el domingo, con más de 500 personas en la calle.

A partir de las diez, un par de autos se atravesaron en la calle Aliar para dejar bloqueado el espacio del jolgorio. Todo quedó listo: escenario sobre la vereda de la casa de Zulema y su marido Raúl, equipo de sonido con cumbias a todo volumen y familias enteras de vecinos que empezaron a llegar con sus bancos y mesitas para compartir la jornada.

Cientos de personas asistieron al festejo de Zulema Olivares. Foto Ulises Naranjo/MDZ

Cientos de personas asistieron al festejo de Zulema Olivares. Foto Ulises Naranjo/MDZ

El equipo de Zulema Olivares

Dentro de la casa, el trabajo, por horas, fue incesante: casi mil pizzetas caseras, exquisitas, entraron y salieron del horno y de ahí a bandejas para ser repartidas en la calle. Y para los niños no faltó el clásico chocolate caliente con tortitas, facturas y galletas. En el patio, en tanto, una enorme olla con su fuego iban ponienedo a punto un gran guiso de lentejas, clásico de la fiesta para los adultos, que obliga cada año a que las familias se acerquen con vajilla, cervecitas y jugo al mediodía.

En la casita de al lado, una de las hijas de Zulema, Florencia, junto a sus cuñadas Yamila y Raquel, estuvieron la noche anterior trabajando en una docena de tortas decoradas. A lo largo del día, las fueron ofreciendo a los vecinos.

La fiesta duró ocho horas. En el escenario, se lucieron cantantes de hip hop y otros géneros musicales; además, hubo ballets folclóricos con bailarines de todas las edades en escena. A modo de decoración apropiada, no faltaron las banderas de uno de los clubes infantiles de barrio dando cuenta de la pasión estampada en los trapos. Cada tanto, en tandas, cientos de juguetes de todo tipo fueron sorteados. Y no es exagerado decir que no hubo niño que se fuera a casa sin un regalo al final de la celebración.

Los artistas del barrio se lucieron. Foto Ulises Naranjo/MDZ

Los artistas del barrio se lucieron. Foto Ulises Naranjo/MDZ

La risa y el llanto

Además, hubo mesones con ropa usada y calzado para que la gente se llevara aquello que necesitaba. Entre muchas postales contaremos un par: la de una mujer con un niño buscando un par de zapatillas para ir a la escuela; cuando lo hallaron, él sonrió y ella, lloró. A metros de allí, como contraste, en la cocina de Zulema, durante horas, hubo cuatro chicas de cuarto año de Psicología de la Universidad de Mendoza, Agustina, Clara, Consuelo y Julia, trabajando sin parar y viviendo una experiencia inolvidable.

Estamos muy contentos y agradecidos. Hay gente que sigue ayudándonos, a pesar de que las cosas están tan difíciles. Este año me he llorado todo viendo trabajar a mi mamá o cocinar a mis hijos y sus familias y hasta un par de nietos bailando en el escenario. Lo más lindo fue que me di cuenta de que los niños no venían sólo por el juguete y la comida, querían compartir. Todas las familias lo vivieron así.

— ¿A quiénes querés agradecer, Zulema?

Gracias a Anja Födtke y Elke Geloso desde Alemania, María Noel, Marcos Burgos, Gabriela Abdala y su mama. Alejandro herrera, el ingeniero Carlos, Carina Carrizo, Silvina Abalos, Silvina Arenas y sus amigas, Ana Paula González, grupo UMSA y su marca Dolphin, Jalil Estructuras, Lucas, los grupos de folclore Retoños Cuyanos y Ballet El Chañar, las chicas de la Universidad Mendoza, la Municipalidad de Capital y el diario Mdz. Perdón por los que me olvide.

Agustina, Clara, Consuelo y Julia de la Universidad Mendoza. Agustina, Clara, Consuelo y Julia

Agustina, Clara, Consuelo y Julia de la Universidad Mendoza. Agustina, Clara, Consuelo y Julia

Se pensó para ellos

Un festejo más ha pasado en La Favorita, donde, a pesar de todo, se sigue festejando el Día de la Niñez, contra viento y marea y con mucho trabajo comunitario. Zulema Olivares y su familia, desde la carencia, construyen un milagro comunitario para los niños de los barrios del oeste de la ciudad. Ya son trece años y ojalá sean trescientos.

Mucha gente se fue a la casa sabiendo que todo esto se pensó para ellos, cierra Zulema y el mundo, después de su ejemplo, se transforma en un lugar mejor.

Ulises Naranjo

Zulema Olivares. Foto Ulises Naranjo/MDZ

Zulema Olivares. Foto Ulises Naranjo/MDZ