¿Y vos con quien vas a pasar las fiestas...?
El último domingo de noviembre y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos habla de nuestras fe en estas fiestas con el estilo de Juan Barros.
El difícil creer en uno mismo.
Ilustración de Lisandro Ruiz.Nuestra fe sincera lo que recibimos. Es fe nuestra creencia. Y en quién creemos… Y en la sociedad de “lo que nos cuesta creer”. ¡Con quién es cómo… Y cómo es… qué! Creés cómo querés ser. No creés cómo no querés ser… No te pierdas lo que sos por lo que te falta creer. La fe es el ánimo. Al darnos cuenta de cómo alguien cree en nosotros…
En diálogo con el Padre Adrián Santarelli, hace unos días, asumíamos incertidumbres hasta alcanzar ese modo de ver que es el asombro, que es la fe, que es el lugar del otro:
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¿Qué es la paz?
El lugar del otro es hábitat.
Es el pesebre nuestro de cada día…
En navidad maría da a luz…
¿Nosotros a quien damos a luz a cada instante?
Y dar a luz el lugar del otro…
¿Cómo concebir y dar a luz el lugar del otro?
“El corazón humano debe disponerse a la paz, en la meditación se abre y en la oración sale de sí mismo. Volverse a sí mismo para salir de sí mismo. Esto es lo que testimoniamos” (León XIV)
¿La edad de los por qué?
¿Por qué un niño que nace da nacimiento a un nuevo mundo? el del vínculo.
“Somos criaturas frágiles. El error forma parte de nuestra humanidad, es la herida del pecado que nos hace caer, renunciar, desesperar. Resurgir significa sin embargo volver a levantarse y ponerse de pie. El Resucitado garantiza la llegada” (León XIV)
Nos desafía creer:
El discernimiento del vínculo, del lugar del otro, de la paz.
El desenlace presencial de la Palabra.
Una noticia nacida en un rincón del imperio… entre la sencillez de tantas personas sin más cultura y poder que la noción de sí mismos que adviene al creer.
Algo más que la cultura de los griegos y la “omnipotencia” de roma…
Y conocer de pronto mucho más que la resiliencia…
Reconocer que estamos hechos por nuestra parresía.
La experiencia acompañada de signos
Y el logos más inclusivo.
Una universalidad que todo lo contiene al dar expresión de Vida.
Es el sentido dador.
Es la conciencia de lo que se nos confía a través de quien se nos confía:
La resiliencia es nuestro poder.
La parresía es el poder de Dios al que nos confiamos.
Una vida que termina en una muerte de cruz…
¡Nazco de vos!
¡Nacés de mí!
Concebir y dar a luz…
La plenitud no está al final. Está desde el principio.
Cómo Dios cree en nosotros nos inicia.
Incluso nos reinicia a cada instante…
La fraternidad es nuestra iniciación.
Tal como nos acercamos unos a otros nos acercamos a sí mismos.
El lugar del otro nos acerca.
¡Es el pesebre nuestro de cada día!
“La Iglesia necesita retomar el ansia, el gusto y la certeza de su verdad” (Pablo VI)
Nos desafía creer.
¡Gracias por hacer creer!
Tal como sea creer es tal como soy.
Al dejar ser!
“No estén por tanto preocupados por el mañana; el mañana se preocupa de sí mismo. A cada día le basta su afán” (Mt 6,34).
¿Confío en Dios más que en mí?
Navidad consagra nuestro nivel de atención.
Atender al nacimiento del lugar del otro…
De cuando la suerte nos aturde…
¿Después de lo que te pasó… ¿Qué?
El “No puedo más” de un exceso de determinación condena a la muerte psíquica.
¿Y el escándalo del sí? ¡Sí puedo!
¡No es fácil creer!
Porque algo nos pasó…
Y “Algo” no queda en las circunstancias. ¡Queda en alguien!
La experiencia es por donde pasan las circunstancias. Y es lo que nos queda… Lo que “es” transformándonos en lo que “somos”.
“La resiliencia intenta responder a dos preguntas:
- ¿Cómo es posible conservar la esperanza cuando uno está desesperado?
- ¿Cómo me las arreglé para salir adelante?” (Boris Cyrulnik)
“Cuando el trauma obliga a una transformación que es consecuencia del derrumbamiento psíquico que el propio trauma ha provocado, la resiliencia invita a una metamorfosis que transforma el desgarro en fuerza, la vergüenza en orgullo” Boris Cyrulnik
Creer en el camino lo abre
Ver no es el límite de la realidad.
Amamos tal como valoramos cómo nos amaron.
Y como podemos confiarnos a alguien podemos confiar en sí mismos.
No sabemos nombrarnos más que como nos amamos.
Navidad: todo lo que nos pasa por lo que no nos pasa.
Dar es dar a luz el lugar del otro.
Como miramos el pesebre nos miramos…
Por la verdad qué no daríamos…
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.


