Volver a las bases: por qué los niños de primer grado van a repetir si no saben leer ni escribir
Hace 13 años que los alumnos de primer grado no pueden repetir por decisión del Consejo Federal de Educación. Cambios para evitar problemas de arrastre.
Los alumnos de primer grado que no aprendar a leer y escribir van a repetir.
Gobierno de MendozaLa semana pasada el ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas, Tadeo García Zalazar presentó el Plan Estratégico 2026 para Mendoza y remarcó que los niños de primer grado que no sepan leer ni escribir van a repetir.
Repetir primer grado
La decisión no fue al azar. Los resultados de las Pruebas Aprender ya habían encendido las alarmas sobre un porcentaje de alumnos que no entiende lo que lee, esta misma población es la que presenta problemas de aprendizaje a lo largo de toda la trayectoria académica.
“Hay un 10 por ciento de niños, un núcleo duro que viene con problemas de arrastre porque no aprendieron en primer grado a leer y escribir”, explicó García Zalazar a MDZ.
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“Hay chicos que pasaron a segundo grado sin saber escribir. El docente de segundo no alcanza a enseñarles lo que no aprendieron en primero más los contenidos que tiene que enseñar de segundo y así. Entonces se va generando un retraso cognitivo”, agregó el funcionario de Alfredo Cornejo.
Después de varios diagnósticos y la opinión de especialistas, la DGE resolvió que los alumnos que no aprendan a leer y escribir y no reconozcan los números en primer grado repitan. “Es un problema que hay que atacar en primer grado porque se puede trabajar de una forma cognitiva distinta. La evidencia demuestra que hay que resolver el tema en primer grado, es mucho más sano”, dijo García Zalazar.
Cambios en la unidad pedagógica
En 2012, el Consejo Federal de Educación resolvió implementar cambios en la primaria. A partir del ciclo lectivo 2013 se empezó a considerar primero y segundo grado como una sola unidad pedagógica, es que los grados funcionaban como un solo bloque en el que los chicos tenían dos años para consolidar la lectoescritura.
El año pasado, el Consejo Federal de Educación retomó la antigua división de unidades pedagógicas y ahora cada grado es una unidad, por lo tanto, al final de cada grado los estudiantes deben acreditar los conocimientos que corresponden o repetir el año.
Los datos alarmantes de las Pruebas Aprender
El año pasado los resultados de las Pruebas Aprender pusieron blanco sobre negro en el escenario educativo de Mendoza. En la primaria:
- 1,8% Lector incipiente. Lee palabras sueltas con apoyo de imágenes
- 6% Nivel I. Lee textos simples y oraciones.
- 20,5% Nivel II. Lee y comprende textos simples con información explícita.
- 27,5% Nivel III. Entiende textos complejos de forma literal.
- 27,2% Nivel IV. Entiende textos complejos.
- 16,9% Nivel V. Entiende textos complejos y establece inferencias complejas.
Los niveles III, IV y V están integrados por alumnos que están en el nivel esperado o más alto, mientras que los estudiantes en los niveles más bajos son los que están en área crítica. En Mendoza, hay casi un 30% de chicos de primaria que presenta dificultades para leer y entender lo que lee. De este segmento, hay un núcleo que arrastra problemas de lectoescritura desde primer grado.
“Nosotros hemos logrado bajar ese porcentaje crítico por año. En los últimos dos años hemos empezado muy cerca del 20% con crítico, pero terminamos el año con 10% ó 7%, depende el grado. Entonces, para bajar ese número los especialistas coinciden en que hay que mejorar el primer grado”, señaló García Zalazar.
Herramientas para fortalecer primer grado
Tadeo García Zalazar remarcó la importancia del trabajo en conjunto entre docentes y padres para que los niños aprendan a leer y escribir en primer grado. “Nosotros hemos hecho un montón de inversiones en el plan de alfabetización, le damos los libros desde sala de cinco a tercer grado, le damos todas las herramientas desde el punto de vista metodológico, hacemos tres censos al año de fluidez y comprensión lectora. Así y todo por distintos motivos muchos chicos no llegan a los objetivos mínimos de primer grado”, detalló el ministro.
Además, el funcionario destacó la importancia de los censos de fluidez lectora que se hacen en abril, junio y octubre. “El censo nos va dando indicadores escuela por escuela y grado por grado, eso. Bien. Una vez que se toma esa prueba, a la semana siguiente le llega el resultado a la directora. Ahí nosotros aplicamos una serie de acciones remediales con maestros de apoyo de trayectoria que tienen horas extra para recuperar saberes”, cerró.