Verano con agenda para jubilados: PAMI lanzó cursos gratis en todo el país
PAMI habilitó la inscripción a los talleres de verano 2026 con opciones gratuitas pensadas para sostener actividad, vínculos y aprendizaje.
Estas son las obras sociales que PAMI tiene disponibles para jubilados.
PAMI encendió la temporada de verano 2026 con una noticia que suele entusiasmar a muchos afiliados: vuelven los talleres gratuitos y ya está abierta la inscripción. La propuesta se despliega en todo el país y apunta a algo más amplio que “tomar clases”.
La idea es acompañar el día a día de las personas mayores con actividades que sumen movimiento, conversación y motivación, especialmente en meses donde cambian las rutinas y el tiempo libre puede sentirse más largo.
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Quiénes pueden participar y en qué formatos se dictan
Los cursos están pensados para jubilados y pensionados afiliados al organismo, con una condición que facilita la entrada: no se exige experiencia previa. Eso permite sumarse sin temor a “no saber”, incluso si hace años que alguien no participa de una actividad grupal. Además, el esquema es flexible: hay talleres presenciales, virtuales y semipresenciales. Esa variedad ayuda a que cada persona elija según su disponibilidad, su movilidad y el lugar donde vive, sin que la distancia sea una barrera inevitable.
La grilla incluye propuestas muy distintas entre sí, para que cada afiliado encuentre algo que le resulte propio. Hay talleres de idiomas, arte, literatura y fotografía. También aparecen alternativas de jardinería y opciones para acercarse a nuevas tecnologías, un tema cada vez más útil para comunicarse, hacer trámites o resolver tareas cotidianas. A eso se suman espacios vinculados al bienestar, con actividades que buscan estimular la mente, sostener hábitos saludables y promover la participación en grupo.
UPAMI y el trabajo con universidades públicas
Detrás de los talleres está UPAMI, el programa educativo que PAMI desarrolla junto a universidades públicas de todo el país. Ese vínculo permite ampliar la oferta y darle una estructura formativa, pero sin rigideces. No se trata de rendir exámenes ni de competir por notas: la lógica es aprender de manera continua y, al mismo tiempo, compartir. En muchas sedes, el taller se convierte en un espacio para conversar, intercambiar experiencias y armar lazos que después se sostienen fuera del aula, algo que en la adultez mayor puede marcar una diferencia concreta.
Desde el organismo sostienen una idea que hoy atraviesa muchas políticas de salud: el bienestar no se reduce a lo físico. También importa el vínculo con otras personas, la curiosidad, el desafío mental y la sensación de tener proyectos. Por eso, estos talleres suelen funcionar como un “ordenador” del día: un horario, un lugar, un grupo, una actividad que despierta interés. Para algunos, es la excusa para salir; para otros, un motivo para conectarse y sentirse acompañados.
Para anotarse o revisar el listado completo de propuestas, PAMI indica ingresar al sitio oficial de UPAMI, donde se publican las actividades disponibles. Allí se puede elegir según temática y modalidad. La inscripción está pensada para ser sencilla y accesible, con el foco puesto en que más afiliados puedan participar sin trabas. En un verano que muchas veces trae cambios de ritmo, estos talleres aparecen como una opción concreta para ocupar el tiempo con algo que suma: aprender, compartir y seguir en movimiento.


