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Un montañista misionero hizo cumbre en el Aconcagua y llevó la bandera de Eldorado a lo más alto

Luego de años de preparación y once días de travesía, Juan Andrés Wälti coronó el Aconcagua y marcó un hito deportivo para la ciudad de Eldorado.

El montañista misionero alcanzó los 6.962 metros del techo de América.

El montañista misionero alcanzó los 6.962 metros del techo de América.

Gentileza

El montañista oriundo de Misiones Juan Andrés Wälti, escribió una página histórica para el deporte regional al conquistar la cima más alta de América. Tras once días de expedición y años de preparación, el desafío dejó una marca en Eldorado y posicionó a Misiones en uno de los escenarios más exigentes de la alta montaña.

Wälti alcanzó los 6.962 metros del Aconcagua luego de once días de expedición. El logro fue resultado de años de preparación y esfuerzo sostenido en alta montaña. Un montañista misionero logró alcanzar la cima de la montaña Aconcagua, ubicada en la provincia de Mendoza, sobre la cordillera de los Andes.

“El cerro” Aconcagua es el punto más alto del continente americano.

Juan Andrés Wälti, es oriundo de la ciudad misionera de Eldorado, ubicada a unos 200 kilómetros al norte de la capital provincial, Posadas, y a unos 100 kilómetros al sur de las Cataratas, sobre el río Paraná. Durante el proceso, hizo pico en esta montaña de 6.962 metros de altura sobre el nivel del mar el pasado 28 de enero, tras completar una expedición de once días en condiciones propias de la alta montaña.

En la cumbre desplegó la bandera de la ciudad de Eldorado.

La ascensión se concretó luego de un proceso prolongado de entrenamiento, planificación y preparación física y mental, aspectos clave para afrontar un desafío de estas características. El Aconcagua presenta un entorno marcado por bajas temperaturas, escasa presión de oxígeno y un terreno de elevada exigencia, factores que condicionan cada etapa del ascenso.

Durante los once días de travesía, Wälti avanzó a través de distintas fases de aclimatación progresiva, con campamentos intermedios y jornadas de adaptación al entorno de alta montaña. Cada tramo requirió resistencia física, control del ritmo y una evaluación permanente de las condiciones climáticas, que forman parte de los riesgos habituales en este tipo de expediciones.

Reconocimiento e hito deportivo

El logro tuvo repercusión en particular en Eldorado y, en general, en toda la provincia de Misiones. Desde el municipio destacaron el valor deportivo y simbólico de la travesía, a la vez que expresaron su reconocimiento al montañista por haber representado a la ciudad en el punto más alto del continente americano.

La imagen de la bandera de Eldorado en la cumbre se convirtió en un símbolo de identidad y pertenencia para la comunidad local. El ascenso no solo significó una meta personal alcanzada, sino también una referencia para quienes practican deportes de montaña y para quienes proyectan desafíos a largo plazo vinculados al esfuerzo sostenido.

La expedición de Juan Andrés Wälti quedó registrada como un hito deportivo para Eldorado, al llevar el nombre de la ciudad hasta los 6.962 metros del Aconcagua. El hecho refleja la importancia de la preparación previa y la constancia en actividades de alta exigencia, en un entorno donde cada decisión resulta determinante.