Tormentas en Mendoza: el cálculo casero para saber a qué distancia cayó un rayo
Las tormentas se han vuelto una normalidad en Mendoza y, además de los daños que dejaron las lluvias recientes, muchas personas se sorprendieron por el estruendo.
Las tormentas volvieron a golpear Mendoza y, además de las lluvias, los rayos y truenos se hicieron sentir con fuerza en distintos puntos de la provincia.
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Las tormentas parecen haberse vuelto una nueva normalidad en Mendoza. En las últimas semanas, las precipitaciones se repitieron con fuerza y dejaron en evidencia los problemas de infraestructura que tiene la provincia. Calles dañadas, barro acumulado, pozos y sectores afectados en la calzada quedaron a la vista después de las lluvias intensas del fin de semana.
A ese escenario de humedad y lluvias se sumó además otro fenómeno que llamó la atención de muchas personas: los rayos y el fuerte estruendo de los truenos, que se hicieron sentir con intensidad antes, durante y después de varias de las tormentas.
Para este martes, además, el panorama sigue inestable. Distintos pronósticos anticipan tormentas aisladas o condiciones variables sobre Mendoza y el Gran Mendoza, mientras que la temperatura se moverá en torno a los 28° de máxima y 14° de mínima, en una jornada que todavía puede volver a hacerse escuchar. Por lo que se espera que de concretarse el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, hoy los mendocinos y mendocinas volverán a escuchar los fuertes estruendos.
En ese contexto, una de las preguntas que más se repite cada vez que retumba el cielo es si ese trueno cayó realmente cerca o si el sonido llegó desde bastante más lejos. La duda no es menor: el estruendo puede parecer encima de una casa o de un barrio, cuando en realidad la descarga ocurrió a varios kilómetros.
La diferencia entre rayo y trueno ayuda a entenderlo. El rayo es la descarga eléctrica que se ve como un destello, mientras que el trueno es el sonido que produce esa descarga al calentar el aire de manera brusca. Como la luz viaja muchísimo más rápido que el sonido, primero se ve el relámpago y después se escucha el estruendo.
Ahí aparece el cálculo casero. Cada vez que se vea un rayo, hay que contar los segundos hasta escuchar el trueno: si ese número se divide por tres, da una distancia aproximada en kilómetros. Por ejemplo, si pasan nueve segundos, la descarga cayó a unos tres kilómetros; si pasan 15, estuvo a unos cinco. Además, si ya se escucha trueno, eso indica que la descarga está lo suficientemente cerca como para buscar resguardo.
Cómo se si un trueno está por caer cerca
Aunque no existe una forma exacta de anticipar el punto donde caerá un rayo, sí hay señales de alerta. Cuando los relámpagos empiezan a repetirse, el trueno se escucha casi enseguida después del destello y el cielo se vuelve más oscuro, la descarga ya puede estar ocurriendo muy cerca.
Incluso, si se oye trueno aunque todavía no esté lloviendo, el riesgo sigue presente. Frente a ese escenario, lo indicado es entrar de inmediato a un lugar cerrado o a un auto, y alejarse de árboles solitarios, postes, techos precarios, superficies mojadas y espacios abiertos hasta media hora después del último estruendo.