Presenta:

Terremoto de 7,4: por qué no es apenas un poco más fuerte que uno de 6,4

Cada vez que tiembla hablamos de la famosa escala de richter, pero pocas personas saben realmente la diferencia abismal que hay entre cada escala. Conocé cómo funciona.

La magnitud de un terremoto puede parecer apenas un número, pero cada punto representa un salto enorme en la energía liberada.

La magnitud de un terremoto puede parecer apenas un número, pero cada punto representa un salto enorme en la energía liberada.

EFE

El terremoto que sacudió Colombia volvió a llenar los titulares de un término que se utiliza con enorme facilidad, pero que no siempre se dimensiona: la escala de Richter. A simple vista, la diferencia entre un sismo de magnitud 6,4 y uno de 7,4 parece ser apenas un punto. Sin embargo, detrás de ese único número hay un salto enorme. Por eso un terremoto de 6,4 puede quedar muy lejos de la energía liberada por uno de 7,4: lo que en la cabeza parece una pequeña diferencia, en la realidad representa unas 32 veces más energía.

Ahí está justamente una de las claves para comprender cómo se mide un terremoto. Las magnitudes no avanzan de manera lineal, como ocurre con una regla en la que pasar de cinco a seis simplemente significa sumar uno. La escala utilizada para medir los sismos es logarítmica, por lo que cada aumento representa un salto mucho mayor de lo que sugiere el número.

Por cada punto completo que aumenta la magnitud, la amplitud de las ondas sísmicas registradas por los instrumentos se multiplica aproximadamente por diez. Pero si lo que se compara es la energía liberada, el cambio es todavía más pronunciado: aumenta unas 31,6 veces.

Por qué un terremoto de 6,5 es mucho más fuerte que uno de 5,5

Llevado a un ejemplo concreto, un terremoto de magnitud 6,5 libera alrededor de 32 veces más energía que uno de 5,5. Si la diferencia aumenta a dos puntos, el salto se vuelve todavía más difícil de imaginar: un terremoto de 7,5 libera cerca de 1.000 veces más energía que uno de 5,5.

Lo mismo permite dimensionar mejor lo ocurrido en Colombia. Un sismo de magnitud 7,4 no es apenas un poco más potente que uno de 6,4. Aunque en números estén separados solamente por una unidad, el primero libera alrededor de 32 veces más energía. Frente a uno de 5,4, la diferencia ronda las 1.000 veces.

Esto también explica por qué unas pocas décimas pueden resultar relevantes cuando los especialistas informan la magnitud de un terremoto. Pasar de 6,4 a 6,7, por ejemplo, puede parecer una variación pequeña a simple vista, pero representa un aumento considerable de la energía involucrada.

El gráfico muestra cómo aumenta la energía liberada por un terremoto: por cada punto adicional de magnitud, la energía se multiplica aproximadamente por 32.

El gráfico muestra cómo aumenta la energía liberada por un terremoto: por cada punto adicional de magnitud, la energía se multiplica aproximadamente por 32.

La escala de Richter y una aclaración importante

La forma de medir los terremotos comenzó a cambiar profundamente en 1935, cuando el sismólogo estadounidense Charles Francis Richter, junto con Beno Gutenberg, desarrolló una escala que permitía comparar el tamaño de distintos movimientos sísmicos a partir de las ondas registradas por los sismógrafos.

La escala de Richter original había sido diseñada principalmente para estudiar terremotos relativamente cercanos y presentaba limitaciones frente a eventos de gran magnitud. Por eso, en 1979, los sismólogos Thomas Hanks y Hiroo Kanamori desarrollaron la magnitud de momento, que hoy es una de las referencias más utilizadas para medir los terremotos más importantes.

La escala de Richter original había sido diseñada principalmente para estudiar terremotos relativamente cercanos y presentaba limitaciones frente a eventos de gran magnitud. Por eso, en 1979, los sismólogos Thomas Hanks y Hiroo Kanamori desarrollaron la magnitud de momento, que hoy es una de las referencias más utilizadas para medir los terremotos más importantes.

El principio que ayuda a entender la enorme diferencia entre las magnitudes, de todos modos, se mantiene: no se trata de una escala lineal. Por eso mirar simplemente el número puede llevar a subestimar cuánto cambia realmente un terremoto al pasar de una magnitud a otra.

Magnitud no significa necesariamente más destrucción

Hay, además, otra diferencia importante. Que un terremoto libere 32 veces más energía que otro no significa que vaya a causar exactamente 32 veces más daños. La magnitud mide el tamaño del fenómeno en su origen, pero sus consecuencias dependen de muchos otros factores.

También por eso los especialistas diferencian entre magnitud e intensidad. La magnitud es un valor único que describe el tamaño del terremoto, mientras que la intensidad indica cómo se sintió y qué efectos provocó en un lugar determinado. Un mismo sismo puede sentirse con enorme fuerza en una ciudad y mucho más débilmente en otra.

De esta manera, ese número que aparece inmediatamente después de cada terremoto dice mucho más de lo que aparenta. Entre un 5,5 y un 6,5 hay solamente un punto escrito sobre el papel, pero detrás de esa diferencia puede esconderse más de 30 veces la energía.

De esta manera, ese número que aparece inmediatamente después de cada terremoto dice mucho más de lo que aparenta. Entre un 5,5 y un 6,5 hay solamente un punto escrito sobre el papel, pero detrás de esa diferencia puede esconderse más de 30 veces la energía.