Sube el Paraná en Corrientes y crece la preocupación por el impacto de El Niño
La crecida ya se hace visible en distintos sectores costeros de la provincia. Itatí y Goya concentran la atención por sus niveles y la distancia respecto de las cotas de alerta.
El Paraná llegó el lunes a los 5,15 metros
El río Paraná volvió a crecer con fuerza en la costa de Corrientes y alcanzó esta semana sus niveles más altos de los últimos doce meses en varios puntos de la provincia. En Itatí, uno de los lugares donde más se hizo notar el avance del agua, el río superó los 5 metros y algunos sectores costeros ya comenzaron a quedar anegados.
La situación también se refleja en otras localidades ribereñas, como Corrientes Capital, Paso de la Patria, Bella Vista, Empedrado y Goya, donde las mediciones muestran un marcado repunte respecto de los registros de los últimos meses. Por ahora, no hay familias evacuadas, aunque Prefectura mantiene un monitoreo permanente de la evolución del río.
En el puerto de Itatí, el Paraná llegó el lunes a los 5,15 metros, según los datos de la Prefectura Naval Argentina (PNA). Para el miércoles, el Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral registró una altura de 5,17 metros, mientras que la PNA estimó que podía alcanzar los 5,19 metros.
Cómo está el Paraná en otros puntos de Corrientes
La tendencia ascendente también se observa en otras localidades ubicadas sobre la ribera correntina. En Corrientes Capital, el río alcanzó los 4,48 metros, por encima de los 4,19 metros registrados el 6 de julio y de los 3,89 metros del 26 de diciembre de 2025. La cota de alerta está fijada en 6,50 metros.
En Paso de la Patria, el nivel llegó a 4,63 metros, frente a una cota de alerta de 6,50. En Bella Vista, alcanzó los 4,41 metros, con un umbral de alerta establecido en 6 metros, mientras que en Empedrado marcó 4,12 metros, frente a una alerta de 6,50.
Uno de los puntos que concentra mayor atención es Goya. Allí, el río registró 4,09 metros y la cota de alerta está fijada en 5,20 metros. La distancia entre ambos niveles es de 1,11 metros, el margen más reducido entre los puntos de la costa correntina relevados.
En el extremo sur, Esquina registró 3,36 metros y mantiene una mayor distancia respecto de su nivel de alerta, establecido en 5 metros.
No hay familias evacuadas
A pesar de la crecida, hasta el momento no hay familias evacuadas en ninguno de los puntos relevados. Según informó Corrientes Hoy, la Prefectura Naval Argentina mantiene un seguimiento permanente del comportamiento hidrológico del Paraná, especialmente en la zona costera de Itatí, donde la tendencia ascendente continuaba al cierre de los últimos registros disponibles.
La situación también comenzó a hacerse visible en distintos espacios turísticos y recreativos de la provincia, donde el avance del agua modificó el paisaje habitual de la costa.
El Niño, detrás del escenario climático
El contexto climático suma un factor relevante para entender la situación hidrológica de Corrientes: el fenómeno de El Niño.
Se trata de un patrón climático recurrente asociado a cambios en la temperatura de las aguas del Pacífico tropical. Cuando se desarrolla, puede favorecer un aumento de las precipitaciones en la región del litoral norte argentino, con consecuencias sobre zonas urbanas, caminos, infraestructura y actividades productivas.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) difundida por el Gobierno nacional, el exceso de agua puede generar pérdidas de cultivos, disminución de los rendimientos, deterioro de la calidad de los granos, enfermedades y mortandad de ganado.
El Niño forma parte del ciclo conocido como ENOS (ENSO, por sus siglas en inglés), que alterna períodos de calentamiento y enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico tropical. Sus dos fases extremas son El Niño y La Niña, mientras que entre ambas existe una condición denominada Neutral.
Qué se espera para los próximos meses
Los pronósticos mencionados en el informe ubican a 2026 frente a un escenario de alta probabilidad de desarrollo de El Niño. A mediados de mayo, el Pacífico ecuatorial mostraba una transición hacia condiciones asociadas al fenómeno, con un incremento de las temperaturas superficiales del mar. El pronóstico del CCSR/IRI asignaba entonces una probabilidad del 98% de El Niño para el período mayo-julio de 2026, frente a un 2% para la continuidad de condiciones neutrales.
Según las estimaciones citadas, los efectos sobre el norte argentino podrían comenzar a sentirse aproximadamente dos meses después del inicio del período de mayor probabilidad, alrededor de septiembre de 2026, y prolongarse durante el verano del hemisferio sur.
La intensidad prevista para el episodio podría ubicarse entre moderada y muy fuerte, por lo que el seguimiento de los pronósticos y de las condiciones hidrológicas será clave durante los próximos meses.



