SUBE: cuánto "te presta" la tarjeta si te quedás sin saldo en febrero 2026
Con el ajuste de tarifas desde el 1 de febrero de 2026, volvió a cobrar relevancia el crédito de emergencia que habilita la SUBE cuando la carga se agota.
La tarjeta SUBE se puede utilizar si no te alcanza el saldo.
Desde el 1 de febrero de 2026, el transporte público volvió a moverse con una suba del 4,8% en colectivos y subtes, y con ese incremento reapareció una pregunta repetida en paradas y estaciones: ¿hasta dónde llega el “colchón” de la SUBE cuando la tarjeta queda sin crédito?
El sistema permite seguir viajando por un margen limitado, pensado para resolver un apuro. Ese monto se usa como adelanto y, cuando la persona vuelve a cargar, se descuenta automáticamente en la primera recarga.
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Saldo de emergencia: el nuevo tope según el medio
El margen negativo no es igual en todos los servicios ni en todas las zonas. En febrero de 2026, para colectivos de todo el país, el subte de la Ciudad de Buenos Aires y el transporte fluvial del Delta bonaerense, el límite habilitado llega a $1.200. En el caso de los trenes del AMBA —Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur— el tope es de $650. Ese mismo monto aplica para el Tren del Valle, en Neuquén. Hay una excepción: la línea Urquiza mantiene un margen inferior, de $480, mientras avanza la modernización de sus molinetes.
Además del “préstamo” por quedarse sin carga, SUBE fijó para este mes un tope de saldo acumulado en la tarjeta: $40.000. Para quienes cargan de manera digital, la acreditación puede hacerse por distintos canales. Uno es la app SUBE en teléfonos Android con tecnología NFC. Otra alternativa es validar la carga directamente en colectivos que cuentan con el sistema de Carga a Bordo. También siguen vigentes las Terminales Automáticas, donde se puede impactar el saldo electrónico en la tarjeta.
Cuánto cuesta viajar: colectivos y trenes con valores actualizados
En la provincia de Buenos Aires, el precio del colectivo varía según la distancia. Con la SUBE registrada, el boleto se ubica entre $688,40 y $943,81. Con Tarifa Social, el rango baja a entre $309,78 y $424,71. En cambio, si la SUBE no está registrada, los valores saltan: van de $1.094,56 a $1.500,66, de acuerdo con el tramo. En trenes, las tarifas también dependen del recorrido: con SUBE registrada oscilan entre $280 y $450; con Tarifa Social, entre $126 y $202,50; sin registrar, entre $560 y $900. Para quienes pagan en efectivo, el valor informado es $900.
Un punto clave en el ferrocarril es cómo se determina el importe final. El sistema calcula el tramo efectivamente recorrido y realiza el descuento cuando el pasajero finaliza el viaje: al descender y apoyar la SUBE en el molinete de salida, se aplica automáticamente la tarifa correspondiente. En la práctica, esto vuelve fundamental recordar el “toque” al bajar, porque de lo contrario pueden aparecer inconsistencias o cobros no deseados.
Con tarifas que se actualizan con frecuencia, el saldo negativo funciona como un salvavidas breve, no como una solución permanente. Conocer el límite según el transporte y mantener la tarjeta registrada ayuda a evitar pagar más caro, y también permite controlar mejor cada viaje, sobre todo en meses de ajustes donde cualquier diferencia se siente en el bolsillo.


