Sol Méndez: "Deportivo Español necesita unidad para volver a ser el club que merece"
La presidenta de Deportivo Español habló tras asumir el cargo y repasó la crisis institucional, el desafío de ordenar el club y el objetivo de volver a Primera.
Sol Méndez es la primera presidenta mujer del Deportivo Español y de un club del ascenso del fútbol argentino.
Santiago Aulicino/MDZDeportivo Español inició una nueva etapa institucional con la asunción de Sol Méndez como presidenta, en un contexto marcado por problemas administrativos, pérdida de patrimonio y años de crisis deportiva. La dirigente, exlegisladora porteña e impulsora de la ley de reparación histórica, encabeza una comisión directiva que busca estabilizar el club y reconstruir su estructura.
Méndez se convirtió además en la séptima mujer en presidir un club de fútbol en la Argentina, la primera en una institución de la Ciudad de Buenos Aires y también la primera en el ascenso. Criada dentro del club del Bajo Flores, asegura que el desafío es devolverle identidad, orden y crecimiento.
En diálogo con MDZ, habló sobre el proceso electoral, la situación actual de la institución, la relación con la AFA, el recuerdo de la quiebra y el objetivo de volver a ver a Español en los primeros planos.
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Mirá la entrevista completa con Sol Méndez, presidenta de Deportivo Español
—¿Cómo fue ese momento en que fuiste elegida?
—La verdad que el domingo fue muy emocionante. Fue una jornada de mucha tensión. Todo el acto eleccionario es complejo y el proceso hasta llegar a la elección también lo fue. Tuvimos que recurrir a la Inspección General de Justicia y atravesamos dos calendarios electorales suspendidos. Fue el cúmulo de mucha tensión durante todo el proceso. Obviamente fue muy emocionante, con todo el equipo de trabajo y con mi familia acompañando en estos días. Recién hoy tomamos posesión formal del club, así que estamos muy contentos aceptando el desafío.
—Quizá es una pregunta trillada, pero ¿cómo es, como mujer, meterse en un lugar dirigencial en el fútbol?
—La verdad es que no lo pensé. Entiendo que es un lugar donde predominan los varones, pero también creo que las mujeres tenemos que irrumpir y ocupar esos espacios. Me crié en el club, soy fanática del fútbol, veo mucho fútbol, consumo mucho fútbol y conozco cómo funciona, así que no lo pensé por el lado de que era una mujer en un club. Cuando fue la elección explotó todo y ahí empecé a dimensionar el impacto. Soy la séptima presidenta mujer en la historia del fútbol argentino, la primera del ascenso y la primera de un club de Capital. Hasta ese momento no lo había dimensionado. Estoy acostumbrada a entrar en ámbitos donde predominan los varones y creo que a muchas mujeres nos pasa eso. Lo estoy dimensionando ahora.
—¿Qué es Español en tu vida?
—Es el club que más amo. Fue mi casa, me crié ahí e hice mis mejores amigos en el club. Mi papá y mi tío estuvieron siempre ahí. Me enamoré en el club, todo pasó ahí. Para mí Español es todo. Me resulta gracioso que cuando salió la noticia muchos amigos míos, excompañeros de trabajo o de la secundaria, me decían que se acordaban de que mis contraseñas eran fechas relacionadas con Deportivo Español. Todos sabían que cuando veía algo relacionado con Español era porque todas mis claves tenían que ver con el club. Una amiga me dijo que su mamá todavía tiene una contraseña que es 1956. Está impregnado en mi ADN.
—Español tuvo una época de gloria, llegó a Primera, jugó copas internacionales. ¿Qué queda hoy de ese Español?
—Queda la gente, queda mucha de esa gente. Español pasó procesos de debilidad institucional. Llegó a su apogeo en los 90, tuvimos 25.000 socios, un predio de 16 hectáreas, tres piletas, canchas de todo tipo, lleno de chicos, el buffet explotado de españoles. Era un pedazo de España en Argentina. Lamentablemente Español quebró y fue el único club de la República Argentina que en el proceso de quiebra perdió nueve de sus 16 hectáreas. Eso golpea la institucionalidad, sumado a malos manejos de algunas comisiones directivas. Hoy el club está lejos de ser ese, pero el año pasado, con todo el proceso de la ley por el comodato de las tierras, se sintió que había un grupo de gente que quería trabajar para volver a renacer. Se formó la comisión directiva que hoy asume y que tiene el enorme desafío de llevar a Español a donde se merece, que creemos que es el Español de los 90.
—¿Español quebró o lo llevaron a quebrar?
—Uno tiene que asumir las culpas de la quiebra. Hubo errores en las dirigencias que llevaron a que Español quebrara. Hay que asumir la culpa. Es más fácil culpar al anterior o a otro, pero la primera responsabilidad es nuestra, de los socios y de la comisión directiva. Ese es el puntapié, empezar a reconocer los errores propios. Obviamente fue injusto, porque había otros clubes en la misma situación que hoy tienen todo su predio y Español lo perdió. Fue injusto, pero hay que seguir con lo que tenemos y trabajar sobre las siete hectáreas que hoy dispone el club.
—El club creció mucho entre el 79 y el 85 hasta llegar a Primera. ¿Creés que puede volver a pasar?
—Es lo que nosotros apuntamos. Cuando decimos que Español merece más, lo decimos en serio. Español merece más que estar hace siete años en la última categoría del fútbol. Tiene un estadio superior a cualquiera de la categoría, incluso a algunos de Primera División. Nuestro objetivo es volver a ser eso. Se formó un equipo que entiende que el gobierno de uno solo nos llevó hasta donde estamos. Se terminaron los presidencialismos unilaterales. Queremos trabajar en equipo, con subcomisiones, con gente que aporte desde donde mejor pueda, para llevar a Español otra vez a Primera División.
—Hoy veía un video de una nota donde el estadio estaba abandonado, incluso con un caballo dentro de la cancha. Después vino la Corporación del Sur y se recuperó el predio. ¿Cómo fue ese momento en el que Español vuelve?
—Fue recontra emocionante. Me acuerdo que cuando la quiebra estaba afuera tomamos una famosa toma para que no nos saquen el predio. Dormimos ahí para que no nos lo sacaran. Hicimos marchas en las embajadas, en los consulados, estuvimos en las oficinas de los jueces para evitar el remate. Español perdió su terreno, pero no se quedó sin la cancha. En la presidencia de Mario Rodríguez San Martín, que hoy es nuestro vicepresidente primero, está ese famoso video de la cancha abandonada. Por eso hicimos de local en Comunicaciones. Después me acuerdo del día del remate, cuando lo compró la Corporación del Sur, que para nosotros era la única esperanza de poder recuperar algo. Y después volvimos, fue muy emocionante. Ayer miraba fotos de mis sobrinos chiquitos cuando volvimos a recorrer la Avenida España, cuando estuvimos ahí y sentimos que volvíamos a casa. Después, lamentablemente, volvimos por un tiempo acotado a todo el predio porque la Corporación del Sur cedió parte del terreno al Instituto de la Policía, al Ministerio de Seguridad, y hoy compartimos ese predio con el Instituto.
—¿Qué te pasa cuando llegás al club hoy y recordás cuando eras chica, y hay una pared que no te deja verlo entero?
—Hay lugares a los que no puedo ir. He tenido reuniones en el club y no puedo pasar a la otra parte, porque ese recuerdo está. Recuerdo la pileta, veo la Avenida España y me hace mal. Pero creo que en este contexto y con esta nueva responsabilidad, el desafío es volver a ser un club de familia. No vamos a tener las 16 hectáreas de vuelta, pero en las que tenemos tenemos que volver a ser ese club de los socios y de las socias, sin duda.
—¿Qué esperás de Español para los próximos años, más allá de los resultados deportivos?
—Tenemos varios pilares. Primero estabilizar el barco. Es un año de transición. Hoy tuvimos el traspaso y no se entregó absolutamente ninguna documentación. No hay libro de actas, no hay libro contable, no tenemos listado de socios ni absolutamente nada. Lo primero es ver dónde estamos parados y empezar a ordenar. Eso nos va a llevar un tiempo. En el medio vamos a tener un comité de crisis con otras personas. Los pilares son reconciliarnos con los organismos de control. El club no tiene CUIT porque no presentaba balances desde 2019. La prioridad es levantar el CUIT, porque eso te permite inversiones, presentar balances y volver a funcionar. También volver a reafirmar los lazos con la comunidad y con la colectividad española. Español es una parte de España en Argentina y en el último tiempo nos olvidamos de eso. Queremos volver a traer a toda la colectividad, a todos los centros españoles. El embajador de España en la Argentina, desde el primer momento que le escribí, se puso a disposición y se lo tomó como propio. Integrar al barrio también es clave. No puede ser que un chico que vive a diez cuadras nunca haya pisado el club. Tenemos que aumentar la masa societaria, nos pusimos como objetivo crecer un 30% el primer año. Otro pilar es recuperar al vitalicio, al socio histórico del club. Se lo descuidó mucho. No hay futuro si no reconocemos a quienes pusieron los cimientos. Vamos a hacer una amnistía para que vuelva el socio que se fue, reconocer a los vitalicios con beneficios, hacer campaña de socios, incorporar disciplinas para traer chicos y chicas al club. También tenemos obras, como la iluminación del estadio para poder alquilarlo para eventos masivos, que es un ingreso clave, sobre todo porque los espectáculos deberían estar en el sur de la ciudad y no están. Y también el techado de la cancha de baby, que se prometió durante años y nunca se hizo.
—¿Qué le decís al socio que no te votó?
—Le digo que Español necesita unidad. Que no importa quién ganó o quién perdió. Yo soy la presidenta, pero si me va bien a mí le va bien a Deportivo Español. Todo el que ama el club y quiera venir a sumar es bienvenido. No hay revanchismo. Estoy dispuesta a dar todo por el club, y al que no me votó lo invito a que venga a trabajar y a apoyar para sacar a Español adelante.
—En los últimos años Español estuvo cerca de la dirigencia de AFA pese a los malos resultados. ¿Qué esperás ahora de esa relación?
—Todavía no hubo muchas charlas, sí algunos contactos con presidentes de la divisional. AFA nos ha ayudado mucho, incluso en otras gestiones. Nosotros tenemos que trabajar por un fútbol serio y coordinadamente con AFA. Esa es la clave para poder trabajar y para lograr los objetivos que tenemos.
—¿Creés que Español puede ascender pronto aun en medio de esta transición?
—Nuestro objetivo es el ascenso. Hay un equipo de fútbol, Daniel Prieto va a ser el responsable del área, y está claro que el objetivo principal es ascender. Entendemos que asumimos hoy con un plantel que ya estaba armado, que no lo decidimos nosotros, pero vamos a trabajar con lo que tenemos. Eso no cambia el objetivo. Sabemos que hay falta de recursos, que hay deudas, que hay problemas, pero también tenemos gente que hace muchos años trabaja en el fútbol y que vino para dar el salto de calidad que Español merece.
—¿Y qué le decís al socio que sí te votó?
—Primero agradecerle, porque es muy difícil que la oposición le gane al oficialismo. La última vez había sido hace 48 años. Es una responsabilidad enorme. A ese socio le digo que el equipo que se formó ama al club, cree que Español merece más, y que vamos a dar todo para que sea un club abierto, transparente y de los socios y de las socias. A veces se dice que el club es de los socios, pero no hay reuniones, no hay asambleas, no hay participación. En los últimos diez años hubo muy pocas asambleas. Yo tengo que rendir cuentas al que me votó y al que no, porque el club es de todos y los socios son los verdaderos dueños. Esa es mi responsabilidad.