Sobreseyeron a Xipolitakis por el incidente en un vuelo de Austral

Tuvo que cumplir 295 horas de trabajo comunitario en una parroquia. También pagó una compensación de 20.000 pesos a esa línea aérea. El hecho ocurrió en 2015, cuando la vedette -con el aval de los pilotos- ingresó a la cabina de mandos durante el despegue y accionó algunos controles.

redacción mdz

La vedette Victoria Xipolitakis quedó sobreseída en la causa que se le abrió por ingresar a la cabina de un avión de Austral y comprometer la seguridad de la aeronave al operar un acelerador durante el despegue, al darse por cumplidas las 295 horas de trabajo comunitario en una parroquia y tras pagar una compensación de 20.000 pesos a esa línea aérea.

La decisión fue del juez del Tribunal Oral Federal 4, Néstor Costabel, quien declaró "extinguida la acción penal" a Xipolitakis, a quien se había concedido el beneficio de suspensión de juicio a cambio de tareas comunitarias y pago de multa, según el fallo al que hoy accedió Télam.

El Tribunal recibió un informe del Patronato de Liberados de la provincia de Buenos Aires del que "se desprende el cumplimiento por parte de Xipolitakis de las reglas de conducta que le fueran impuestas".

"Más precisamente, ha realizado un total de doscientas noventa y cinco horas (295) horas a favor de la Parroquia "San Judas Tadeo" de la Diócesis Avellaneda-Lanús, trabajos que fueran supervisados por el referenciado organismo provincial a lo largo de la suspensión del presente proceso", se agregó.

Además se tuvo en cuenta que no cometió nuevos delitos durante el período de prueba y que depositó 20 mil pesos a favor de "Austral Líneas Aéreas" como reparación económica.

Xipolitakis obtuvo el beneficio de la "probation" el 19 de mayo de 2017 por un año y seis meses y entre las prohibiciones estuvo la de " abstenerse de concurrir –aún mediando invitación- a cabina alguna de avión en caso de que realice vuelos dentro y/o fuera del país",

La vedette fue procesada junto a los dos pilotos del vuelo AU 2708 por haber ingresado a la cabina de mando de la aeronave el 22 de junio de 2015 y operar el "acelerador" durante la "fase crítica del despegue", según la acusación hecha por el fiscal que investigó el caso, Carlos Rívolo.

El avión partía desde Buenos Aires a la ciudad santafesina de Rosario.

Tanto Xipolitakis como los pilotos, a quienes también se concedió la "probation", fueron acusados por poner "a sabiendas en peligro la seguridad de una nave, construcción flotante o aeronave", un delito del artículo 190 del Código Penal de la Nación que prevé penas de dos a ocho años de prisión.

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