Sindicatos marcharon en Mendoza contra la reforma laboral del Gobierno
Distintos gremios de Mendoza se concentraron para mostrar su rechazo a la reforma laboral que se discutió en el Congreso nacional.
Mientras el Senado debatía la reforma laboral, sindicatos mendocinos marcharon y realizaron paros en rechazo al proyecto y por reclamos salariales.
Marcos Garcia / MDZLa reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional volvió a encender la calle. Mientras el Senado debate el proyecto este miércoles, en Mendoza distintos sindicatos realizaron paros y movilizaciones en rechazo a lo que definen como una iniciativa “regresiva”, con impacto directo en derechos y salarios.
Desde temprano, el centro mendocino tuvo cortes, concentraciones y una fuerte presencia gremial. La convocatoria se dio en sintonía con las protestas nacionales y reunió a estatales, profesionales de la salud, docentes, empleados de comercio y otros sectores.
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ATE fue uno de los primeros gremios en anunciar una jornada de huelga sin asistencia a los lugares de trabajo. La concentración principal se realizó desde las 11 en el ingreso a la Legislatura provincial por Peatonal Sarmiento, con trabajadores de Salud, Educación, Desarrollo Social, Administración Central y municipios.
Paros y reclamos locales
La protesta de ATE no solo apunta contra la reforma laboral nacional. Desde el sindicato también reclaman la apertura “urgente” de paritarias en Mendoza y denuncian prácticas antisindicales por parte del Gobierno provincial. “Si la reforma avanza, las medidas se van a profundizar”, advirtió la secretaria adjunta Adriana Iranzo.
A la movilización se sumó Ampros, que concentró desde las 10 en el mismo punto. La Asociación de Profesionales de la Salud reclamó recomposición salarial, pase a planta y reapertura de paritarias, además de rechazar una reforma que consideran precarizante.
“El último llamado a paritarias fue en julio del año pasado y desde octubre venimos pidiendo una reapertura”, señaló la secretaria gremial de Ampros, Marcela Mora, en diálogo con MDZ Radio. Según explicó, los salarios del sector “están muy depreciados” y hay más de 2.500 profesionales trabajando sin derechos laborales para el Estado.
Qué puntos de la reforma generan rechazo
Desde Ampros detallaron los ejes centrales del rechazo. Mora cuestionó los artículos que afectan el salario, la negociación individual con las patronales y las restricciones al derecho a huelga. “Si la mayoría de los servicios pasan a ser esenciales, una medida de fuerza deja de existir”, sostuvo.
También hubo críticas al fondo de desempleo incluido en el proyecto. Desde el gremio advirtieron que se financiaría con recursos de la Anses, en un contexto donde los jubilados ya atraviesan una situación crítica.
El Centro de Empleados de Comercio (CEC) también dijo presente con una movilización a las 11 en Peatonal Sarmiento y Patricias Mendocinas. Desde el sindicato afirmaron que la reforma “pone en riesgo la estabilidad, las condiciones de empleo y la dignidad del trabajo”, y convocaron a defender los derechos conquistados.
Unidad sindical y fuerte discurso
El Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) se sumó a la jornada nacional de protesta con una convocatoria en el mismo horario. Desde el gremio docente señalaron que el proyecto afecta derechos centrales en un contexto de pérdida del poder adquisitivo.
Adriana Iranzo, secretaria adjunta de ATE y de la CTA Autónoma Mendoza, fue una de las voces más duras durante la jornada. En diálogo con MDZ Radio aseguró que la reforma “es regresiva, inconstitucional e ilegal” y que no hay artículos que beneficien a los trabajadores.
Iranzo también vinculó la protesta con una crisis social más amplia. Habló de salarios que no alcanzan, despidos, jubilados con ingresos insuficientes y un deterioro de la salud y la educación públicas. “La realidad que viven los funcionarios no es la que vive el pueblo en la calle”, afirmó.
La jornada cerró con una fuerte consigna de unidad entre sindicatos, jubilados, organizaciones sociales y otros sectores. En Mendoza, la marcha dejó en claro que el debate por la reforma laboral no solo se da en el Congreso, sino también en las calles.




