Semana pasada por agua en el AMBA: cuándo aflojan las lluvias
El arranque de la semana en el AMBA estará atravesado por lluvias, humedad alta y alertas, aunque hacia el cierre del período se espera una mejora.
Un comienzo de semana con lluvias intensas en el AMBA.
Juan Mateo Aberastain/MDZEl regreso a la rutina en el AMBA vino acompañado por un escenario bien otoñal: cielo cubierto, humedad elevada y varios días con precipitaciones en el radar. Después del último fin de semana largo, el clima cambió de tono y la semana comenzó con inestabilidad sostenida, en un contexto que obliga a mirar de cerca el pronóstico antes de salir de casa o planificar actividades al aire libre.
Un lunes con lluvias y alertas
Según el Servicio Meteorológico Nacional, el lunes se presenta como una de las jornadas más cargadas de agua en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Las probabilidades de lluvia se ubican entre el 70% y el 100%, con momentos en los que las precipitaciones pueden ganar intensidad. A eso se suma una sensación térmica marcada por la humedad, que desde la madrugada se mantuvo alta y reforzó la persistencia del cielo cerrado. En cuanto a las temperaturas, no habrá grandes cambios: la máxima rondará los 20 grados y la mínima se ubicará cerca de los 17.
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En paralelo, el organismo mantiene alertas amarillas y naranjas para distintos sectores del noreste argentino y parte del norte bonaerense, con inclusión de zonas del AMBA. La advertencia apunta a posibles acumulados significativos en poco tiempo, un dato sensible para una región donde las lluvias intensas suelen complicar la circulación y alterar el ritmo habitual de la ciudad.
El martes todavía seguirá inestable
La mejora no llegará de inmediato. Para el martes, el pronóstico todavía anticipa lluvias, sobre todo entre la madrugada y la mañana, con probabilidades que se moverán entre el 40% y el 70%. También se esperan ráfagas y viento moderado, con velocidades que podrían oscilar entre los 42 y los 69 kilómetros por hora. La temperatura mostrará apenas una variación leve: mínima de 18 grados y máxima de 21.
Ese combo de humedad, nubosidad y viento prolongará una sensación de tiempo revuelto en buena parte del AMBA. No será una jornada tan cargada como la del lunes, pero sí mantendrá el patrón de inestabilidad que domina el comienzo de la semana. En este marco, el seguimiento de los avisos oficiales seguirá siendo clave, especialmente para quienes deban circular temprano o tengan actividades previstas al aire libre.
Desde el miércoles empieza a cambiar el panorama
El quiebre recién aparecerá a mitad de semana. Para el miércoles, las probabilidades de lluvia caerán al 10%, lo que marcará una mejora clara respecto de los días previos. De todos modos, no se espera un cambio abrupto en las temperaturas: la mínima será de 17 grados y la máxima llegará a 22. Seguirá habiendo nubosidad y eso limitará la presencia del sol, aunque con menos humedad y menos viento la sensación será más estable.
Hacia el jueves, el tiempo terminará de acomodarse. El pronóstico ya casi no muestra chances de precipitaciones y las marcas térmicas se moverán en valores parecidos, con 14 grados de mínima y 23 de máxima. El viernes, en tanto, aparece como el día más tranquilo de la semana: sin lluvias en el horizonte, cielo parcialmente nublado y una temperatura que se mantendrá dentro del mismo rango, con mínima de 13 y máxima de 23.
Lo que anticipan los modelos para el resto del país
El panorama para Buenos Aires encaja además en una tendencia más amplia. De acuerdo con Meteored, el centro y norte del país atraviesan una semana con anomalías térmicas negativas, es decir, con registros medios entre 1 y 3 grados por debajo de lo habitual. El modelo ECMWF también proyecta exceso hídrico sobre el Litoral y el este bonaerense, mientras que otras regiones de la Argentina, sobre todo el centro, oeste y sur, muestran una situación bastante más seca.
En las zonas agrícolas del centro-norte, esa combinación de lluvias y temperaturas algo más bajas podría interferir en tareas de cosecha. En el caso del AMBA, el impacto se traduce más bien en un inicio de semana incómodo y húmedo, seguido por una segunda mitad con condiciones mucho más llevaderas. El mensaje, en definitiva, es claro: el peor tramo estará concentrado al comienzo, y la mejora llegará con el correr de los días.


