Presenta:

Se formó en Mendoza y llegó a la NASA para trabajar en una ambiciosa misión espacial

Lucas Paganini tiene 45 años, vive en Estados Unidos y desde hace 15 trabaja en la NASA. Se formó en la Universidad de Mendoza, hizo un doctorado en Alemania y hoy es ejecutivo de programas del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, la misión que seguirá al James Webb.

Lucas Paganini, mendocino, científico, ingeniero, y actualmente trabaja en la NASA como ejecutivo de programas para el Telescopio Espacial Roman, una de las próximas grandes misiones científicas de la agencia estadounidense.

Lucas Paganini, mendocino, científico, ingeniero, y actualmente trabaja en la NASA como ejecutivo de programas para el Telescopio Espacial Roman, una de las próximas grandes misiones científicas de la agencia estadounidense.

Milagros Lostes - MDZ

Lucas Paganini nació en Mendoza, tiene 45 años y un recorrido profesional que combina ingeniería, física, astronomía y, en la actualidad, gestión de grandes proyectos científicos. Desde hace 15 años trabaja en la NASA y hoy se desempeña como ejecutivo de programas del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, una de las próximas grandes misiones científicas de la agencia espacial estadounidense.

Durante su visita a los estudios de Radio MDZ 105.5, donde fue entrevistado por el equipo del programa MDZ Club, y en su paso por la redacción de Diario MDZ, Paganini compartió no solo los detalles de su trabajo actual, sino también una historia personal marcada por la educación pública, la perseverancia y una curiosidad por el espacio que lo acompaña desde la infancia.

"Mi camino fue un camino de esfuerzo, de estudio y de constancia", resumió al contar cómo llegó un mendocino a formar parte de las misiones más ambiciosas de la exploración espacial contemporánea. "No hay una receta mágica. Es estudio y perseverancia, y también el apoyo de la gente que me rodea: la familia, los amigos. Por eso siempre vuelvo a Mendoza, para agradecer y para devolver un poco de lo que esta sociedad me ha brindado".

Lucas Paganini, ingeniero científico de la NASA-6
Lucas Paganini visitó los estudios de Radio MDZ.

Lucas Paganini visitó los estudios de Radio MDZ.

Paganini y su formación académica

Su formación comenzó en escuelas de la provincia: asistió a una escuela pública en Maipú y luego al colegio secundario San Luis Gonzaga. Más tarde ingresó a la Universidad de Mendoza, donde estudió Ingeniería Electrónica y de Telecomunicaciones, una base técnica que, con el tiempo, se transformaría en la plataforma para su ingreso al mundo de la ciencia espacial.

"Mi base es de ingeniería en electrónica y telecomunicaciones y después me fui perfeccionando. Siempre les digo a los chicos y a las chicas que hay que seguir agregando herramientas a la caja, porque esas distintas herramientas te permiten hacer distintas cosas", explicó. Y agregó una idea clave para quienes hoy transitan el secundario o los primeros años universitarios: "Mi carrera no fue en un tramo directo, fue haciendo zigzag, y eso es normal. Hay dudas, hay cambios, y está bien que así sea".

El salto al exterior: España, Alemania y el Instituto Max Planck

Una vez finalizados sus estudios de grado, Paganini decidió expandir sus horizontes. Cruzó el océano Atlántico y llegó a Europa, en lo que fue su primera experiencia fuera de Sudamérica.

"Fue la primera vez que viajé fuera de Sudamérica. Mudarme no fue fácil, y el alejamiento de mis costumbres, mi familia y amigos se notó al comienzo. Pero aprendí la importancia de adaptarme, valorar las oportunidades y lo nuevo que nos trae la vida", recordó.

Tras pasar unos meses en Palma de Mallorca, España, a los 23 años se trasladó a Göttingen, Alemania, donde obtuvo una beca de posgrado en el prestigioso Instituto Max Planck para el Estudio del Sistema Solar. Allí completó un doctorado en física y astronomía, un paso decisivo que lo acercó definitivamente al campo de las ciencias planetarias.

Durante esa etapa, su trabajo estuvo enfocado en el desarrollo de instrumentos capaces de medir la atmósfera de planetas y cometas. Esa experiencia técnica, combinada con la formación teórica, despertó en él una curiosidad que marcaría su carrera futura.

Ese perfil híbrido -ingeniero con formación profunda en física y astronomía- resultó clave para su siguiente paso: el ingreso al programa postdoctoral de la NASA en Estados Unidos.

El ingreso a la NASA y el trabajo en ciencias planetarias

Luego de completar su doctorado, Paganini se mudó a Estados Unidos e ingresó al programa postdoctoral de la NASA, que brinda oportunidades tanto a científicos que recién comienzan como a investigadores con trayectorias consolidadas para trabajar en misiones de la agencia.

A lo largo de los años, su carrera fue combinando distintas facetas: primero la ingeniería, luego la investigación científica y, en la actualidad, la gestión de grandes proyectos espaciales.

"Mi carrera pasó de una parte de ingeniería, luego fue por la ciencia y eventualmente ahora tengo un poco de gerenciamiento. Trato de ayudar a otras personas que están ingresando en este mundo de la ciencia para que también tengan las herramientas para continuar este tipo de estudios", contó.

En términos científicos, Paganini se interesa particularmente por las lunas heladas, los cometas y las atmósferas planetarias. Pero hoy su rol principal está vinculado a coordinar y supervisar misiones desde su conceptualización hasta su desarrollo y operación.

"Actualmente trabajo en misiones y programas espaciales de la NASA desde su conceptualización hasta su desarrollo y gestión", explicó, en referencia al amplio espectro de tareas que implica llevar adelante una misión científica de gran escala.

Lucas Paganini, ingeniero científico de la NASA-7
Cada vez que puede, Paganini regresa a Mendoza, su tierra natal.

Cada vez que puede, Paganini regresa a Mendoza, su tierra natal.

Qué hace un ejecutivo de programas en la NASA

Durante la entrevista con Diario MDZ, Paganini profundizó qué implica, en términos concretos, su rol como ejecutivo de programas del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman: "Es supervisar que la misión vaya cumpliendo los distintos objetivos a medida que se va desarrollando, o sea, que se va construyendo, y que llegue, como siempre se dice, a buen puerto", detalló. Ese "buen puerto" es, finalmente, el lanzamiento, pero también el cumplimiento de los objetivos científicos para los que fue concebida la misión.

"Mi trabajo es que el lanzamiento sea en tiempo y en el financiamiento que se le da, y con el objetivo final también de hacer las observaciones científicas que se planean", agregó.

En otras palabras, su función no es operar directamente el telescopio ni analizar los datos, sino garantizar que los equipos técnicos y científicos cuenten con los recursos, los plazos y las condiciones necesarias para que la misión funcione como fue diseñada.

Ese rol es clave en proyectos que involucran miles de personas, múltiples centros de investigación y presupuestos millonarios, donde cualquier retraso o falla puede significar años de trabajo perdido.

Lucas paganini
Lucas Paganini en una de las fotos que compartió en su cuenta de Instagram (@gauchogalactico) cuando el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman alcanzó un hito histórico: la integración de su estructura y sus instrumentos.

Lucas Paganini en una de las fotos que compartió en su cuenta de Instagram (@gauchogalactico) cuando el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman alcanzó un hito histórico: la integración de su estructura y sus instrumentos.

Salas limpias y cero margen de error

En sus redes sociales, Paganini suele compartir imágenes del trabajo en las llamadas "salas limpias", espacios donde se ensamblan y prueban los componentes de las misiones espaciales bajo estrictas normas de higiene y control ambiental. Para muchos, esas medidas recuerdan más a un quirófano que a un laboratorio tradicional.

"Eso es porque en las salas limpias nos aseguramos de que no haya ningún contaminante", explicó y agregó: "El ser humano, cuando entra, puede llevar partículas de la piel, pelo, cosas que pueden comprometer el funcionamiento de los sistemas espaciales".

La razón es simple y contundente: una vez que la nave se lanza al espacio, no hay posibilidad de reparaciones. "Una vez que esto se lanza, no hay vuelta atrás, no hay una forma de solucionarlo. Por eso nos preocupamos de que se testee y que todo esté limpio para que no haya ningún problema cuando se haya lanzado al espacio", remarcó.

Cada tornillo, cada cable, cada sensor debe funcionar a la perfección, porque el entorno espacial no perdona errores mínimos.

El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman: la misión que sigue al James Webb

El proyecto más importante en el que trabaja actualmente Paganini es el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, considerado la próxima gran misión de observación astronómica de la NASA luego del exitoso James Webb.

Según explicó, el lanzamiento está previsto para la primavera del hemisferio sur, lo que corresponde al otoño en Estados Unidos, durante 2026. La misión principal tendrá una duración de cinco años, aunque se estima que el telescopio podría operar al menos una década, siempre que sus sistemas se mantengan en buen estado.

"Este telescopio va a analizar el cosmos de otra forma, tratando de entender la evolución de nuestro universo y entender sobre otros planetas más allá del Sistema Solar", explicó Paganini durante la entrevista radial.

Una de las grandes fortalezas del Roman es su capacidad para observar grandes porciones del cielo con alta resolución, algo que no era posible con misiones anteriores en esa escala. "Esta misión tiene como particularidad que nos permite estudiar el espacio en grandes proporciones, el cielo en grandes proporciones, que no lo teníamos antes. Y lo que tratamos de entender es cómo se originó y cómo evolucionó el universo", detalló.

Además, tendrá un rol central en la búsqueda y el estudio de exoplanetas -planetas que orbitan otras estrellas- con configuraciones similares a las del Sistema Solar. "También tratamos de entender si hay planetas parecidos a la Tierra y en configuraciones parecidas a planetas del Sistema Solar que pudieran existir en otras partes de nuestra Vía Láctea", señaló.

¿Hay vida fuera de la Tierra?

La pregunta sobre la existencia de vida extraterrestre apareció inevitablemente en la charla con los periodistas de MDZ Club. Paganini abordó el tema con cautela científica, pero sin ocultar el asombro que generan los números actuales de la astronomía.

"Desde los años ‘90 descubrimos el primer planeta más allá del Sistema Solar, lo que llamamos exoplanetas. Desde entonces hemos descubierto y catalogado alrededor de 6.000 exoplanetas", explicó.

Pero el dato más impactante es otro: hoy se estima que prácticamente todas las estrellas tienen al menos un planeta orbitándolas. "Lo que hemos descubierto es que en cada estrella hay al menos un planeta orbitándola. Eso significa que si hay miles de millones de estrellas, hay miles de millones de planetas", sostuvo.

Frente a ese escenario, la pregunta sobre la vida deja de parecer una cuestión de ciencia ficción. "Con tantos planetas, ¿qué no hemos descubierto? ¿Existe vida más allá de la Tierra? La posibilidad es probable", afirmó.

Y citó una idea popularizada por Carl Sagan: tanto si existe vida fuera de la Tierra como si no, cualquiera de las dos respuestas sería igualmente extraordinaria.

Galileo, los telescopios y la infancia de la astronomía

La entrevista en la radio coincidió con un nuevo aniversario de la muerte de Galileo Galilei, una figura clave en la historia de la ciencia. Consultado sobre qué representa Galileo para alguien que hoy trabaja en la NASA, Paganini fue categórico. "Galileo fue una de las primeras personas que, a través de su telescopio, empezó a explorar el universo. Hizo descubrimientos muy interesantes, como las lunas de Júpiter, por eso les llaman las lunas galileanas", recordó.

Y agregó una reflexión que conecta el pasado con el presente: "Hace cientos de años iniciamos este proceso que hoy continuamos. Todos seguimos en la infancia de la astronomía".

A pesar de los avances tecnológicos, Paganini considera que la humanidad recién está comenzando a comprender el verdadero tamaño y complejidad del cosmos.

"Hoy podemos lanzar telescopios al espacio y observar con mucha más precisión el cosmos, nuestro vecindario cósmico, planetas, otras galaxias, otras estrellas. Sin duda hemos avanzado mucho, pero seguimos en el camino de entender de dónde venimos y hacia dónde vamos", explicó.

Recorte entrevista MDZ Radio a Lucas Paganini ingeniero de la NASA

El 95% del universo que no entendemos

Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando Paganini habló de la composición del universo. "Todo lo que podemos ver -planetas, estrellas, galaxias, la materia- representa solo el 5% del universo", señaló y dijo: "Hay un 95% que no sabemos qué es".

Ese porcentaje corresponde a lo que la ciencia denomina materia oscura y energía oscura, componentes que no se pueden observar directamente, pero cuya existencia se deduce por sus efectos gravitacionales y por la forma en que el universo se expande.

"Sabemos que está ahí por la interacción de las galaxias y porque el universo se está expandiendo de una forma acelerada después del Big Bang, pero no lo entendemos", explicó.

Justamente, una de las metas principales del Telescopio Espacial Roman es aportar datos que ayuden a desentrañar ese misterio. "Misiones como Roman buscan aclarar de qué es ese 95% que no entendemos", afirmó.

Volver a la Luna y el largo camino a Marte

Otro de los temas que generó interés en la entrevista fue el regreso de la humanidad a la Luna. "La idea es volver a la Luna. Está planeado a través de Artemis II, que va a ser una misión tripulada alrededor de la Luna para testear sistemas, con el objetivo principal de volver a la superficie a mediados de 2027, dependiendo de cómo vaya todo", explicó.

Paganini recordó que la humanidad no fue una sola vez a la Luna, sino seis, entre finales de los años 60 y comienzos de los 70. "A veces la gente me pregunta por qué no volvimos a la Luna. En realidad, fuimos seis veces, no solo el Apolo 11. Después hubo un período de pausa y hoy queremos volver", señaló.

Ese regreso no es un fin en sí mismo, sino un paso intermedio en el objetivo más ambicioso de llegar a Marte. "Se va a tardar, estamos hablando de un proceso de un par de décadas. Pero el objetivo es desarrollar los sistemas necesarios para eventualmente ir más allá", explicó.

Argentina en el mapa de la ciencia espacial

Desde Washington, Paganini sigue de cerca el desarrollo científico en Argentina y destacó el nivel de los profesionales locales. "Todo lo que es la exploración científica es un trabajo en conjunto que envuelve gente de todo el mundo. Incluso para la misión Roman se colabora con organizaciones de otros países", explicó.

En ese contexto, aseguró que Argentina cuenta con recursos humanos de gran calidad. "Hay muy buenos profesionales. No estamos tan atrasados en ciencias astronómicas. Hay telescopios en tierra que hacen observaciones de astrofísica, y hay misiones enfocadas en el estudio de la Tierra. Son distintos niveles y distintos objetivos, pero hay trabajo en conjunto", indicó.

Un asteroide con nombre mendocino

En 2023, la Unión Astronómica Internacional decidió homenajear a Lucas Paganini bautizando al asteroide 33323 con su nombre: Lucaspaganini. Se trata de un reconocimiento reservado para científicos cuyos aportes a la astronomía y la exploración espacial han sido destacados a nivel mundial.

El ingeniero mendocino comparte esta distinción con un selecto grupo de personalidades, entre ellos otro científico nacido en Mendoza: Enrique Gaviola, considerado el padre de la Física y la Astronomía en Argentina, cuyo nombre identifica al asteroide 2504.

Inspirar a las nuevas generaciones

Antes de despedirse de los estudios de MDZ Radio, Paganini dejó un mensaje especialmente dirigido a los jóvenes: "Mucho ánimo a los chicos y a las chicas que siguen estudiando, que se unan a las carreras de ciencia, tecnología, matemáticas, que son muy bonitas. A mí me han dado muy lindas oportunidades y espero que lleguen a trabajar conmigo en el futuro", dijo.

Su propia historia -desde las aulas mendocinas hasta la conducción de programas en la NASA- funciona como ejemplo concreto de que la ciencia de frontera no es un territorio vedado para quienes nacen lejos de los grandes centros tecnológicos del mundo.

En tiempos donde la exploración del universo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda científica global, la visita de Lucas Paganini a Mendoza no solo dejó definiciones técnicas sobre telescopios y misiones espaciales, sino también un mensaje potente: el camino hacia las estrellas puede comenzar, perfectamente, en una escuela pública de Maipú y continuar, paso a paso, con estudio, constancia y curiosidad.

Porque, como recordó al hablar de Galileo, la humanidad sigue en la infancia de la astronomía. Y el futuro de ese viaje -desde Mendoza, desde Argentina o desde cualquier rincón del planeta- todavía está por escribirse.

Escuchá la entrevista completa en MDZ Club

08-01-2026 - MC - LUCAS PAGANINI - INGENIERO Y CIENTÍFICO DE LA NASA