Presenta:

Sabina Alcarraz sobre autoestima: "El amor propio tiene mala prensa"

En una nueva entrevista MDZ, Sabina Alcarraz, psicóloga uruguaya, presentó su libro "Decido quererme: una guía práctica para fortalecer tu amor propio".

Sabina Alcarraz es una psicóloga uruguaya, especialista en psicoestética y autoestima. 

Sabina Alcarraz es una psicóloga uruguaya, especialista en psicoestética y autoestima. 

Agustín Tubio/MDZ

El amor propio no es un destino, sino un recorrido que exige valor, conciencia y práctica diaria. En un mundo que nos empuja a cumplir expectativas ajenas, volver la mirada hacia uno mismo se vuelve un acto transformador. Es el primer paso para construir un vínculo más sano y auténtico con quienes somos hoy.

Sabina Alcarraz propone en Decido quererme una mirada integral del bienestar emocional, donde cada decisión —desde cómo nos hablamos internamente hasta con qué vínculos elegimos rodearnos— impacta en nuestra autoestima. Su enfoque terapéutico se sostiene en herramientas concretas, reflexión profunda y una invitación constante a dejar de operar en "modo automático". Quererse no es un gesto superficial: es una práctica cotidiana que involucra conciencia, intención y compromiso con uno mismo.

En esta nueva edición de entrevistas MDZ, la psicóloga nos ayuda a identificar señales de alerta, romper con el perfeccionismo que imponen las redes sociales y comprender por qué el amor propio no tiene nada que ver con el egoísmo. Desde el síndrome del impostor hasta el complejo de Jonás, Sabina despliega conceptos clave para quienes buscan vivir con más autenticidad, calma y autoestima real.

Mirá la entrevista completa a Sabina Alcarraz sobre amor propio

Entrevista completa Sabina Alcarraz

Amor propio y su relación con la autoestima

—Estás acá en Argentina presentando tu nuevo libro, que vemos acá, que habla un poco del amor propio. ¿Cómo definirías el amor propio?

—Bueno, el amor propio tiene que ver con la relación que establecemos con nosotros mismos, con este vínculo que debería ser el más importante de nuestra vida en realidad, básicamente porque es el que nos va a acompañar mucho más tiempo, claramente. Pero bueno, no somos tan conscientes de la importancia de esta relación y que a partir de cómo nos vinculamos con nosotros mismos es cómo nos vamos a vincular con el resto, con el entorno.

—Y también vos hablás de identificar la baja autoestima. ¿Cómo uno identifica que tiene baja autoestima o que un amigo, un familiar, una pareja tiene baja autoestima?

—Bueno, tenemos como algunos aspectos o algunas red flags, como decimos ahora, que nos pueden ayudar a identificar esto. Por ejemplo, una persona que tiene dificultades para poner límites, para decir que no, ya sea a un jefe, a un hijo, a una pareja, a sus amigos, a su familia. O que, si lo hace, lo hace con culpa, no lo hace desde esta convicción, desde esta seguridad personal.

Bueno, sin duda, una persona tiene un diálogo interno muy negativo, y son aspectos que hablo mucho en el libro. Viste que todos tenemos algo que se llama la voz interior, que es esa voz que todo el tiempo nos está diciendo: "Esto lo hiciste mal", "¿Por qué no existe tal cosa?", "¿Por qué no hablaste en tal reunión?", "¿Por qué utilizaste estas palabras?", o simplemente: "¿Por qué te callaste en esta ocasión?".

Entonces, es como ese diálogo interno que termina siendo un enemigo, en lugar de ser algo motivador, algo que nos aliente. Entonces, bueno, cuando tenemos estos aspectos de comunicación negativa con nosotros mismos, de no poder poner límites, a la vez también de no tener este nivel de autoconocimiento. Yo siempre digo que no se puede querer lo que no se conoce. Entonces, tenemos que conocernos bien a nosotros mismos, tenemos que tener como la foto de hoy. Yo siempre digo que, para ser bien gráfico, la Sabina de hoy no es la misma que hace diez años y está perfecto que así sea, porque el ser humano evoluciona, se transforma, cambia. Entonces, tenemos que tener nuestra foto de hoy: quiénes somos, qué es lo que queremos, cuáles son nuestras preferencias, qué es lo que no queremos para nuestra vida, que a veces es lo más difícil de identificar.

Bueno, después nuestras fortalezas, nuestras cualidades positivas, también aquello que nosotros queremos potenciar o aquellas áreas a desarrollar. No me gusta hablar de debilidades, pero sí de áreas a mejorar. Si tenemos amenazas, por ejemplo, en nuestro entorno laboral, académico, profesional, familiar. Si tenemos oportunidades, siempre digo: "Las oportunidades están ahí". El tema es que, de repente, no estamos tan receptivos o tan preparados para ver y visualizar esas oportunidades.

Entonces, bueno, una persona que se conoce, que se trata bien a sí mismo, que se habla bien, que es autocompasivo, uso mucho en el libro, lo van a ver, la palabra compasión, porque no somos compasivos, no somos armónicos con nosotros mismos cuando nos comunicamos, no somos amables. Siempre digo: "¿Cómo te comunicarías con tu mejor amiga? ¿Le dirías 'sos una fracasada, sos una burra, sos un incapaz, esto no lo vas a lograr nunca, esto no es para vos'?". Seguramente no le dirías esto. Entonces, bueno, una persona que tiene este amor propio débil, carente, esta autoestima debilitada, tiene todos estos aspectos que hablábamos y algunos otros, por supuesto, en menos.

El pensamiento también es un elemento que trabajo mucho en el libro como psicoterapeuta cognitivo conductual. Obviamente, el pensamiento es la clave. Si yo me pienso desde un lugar catastrófico, desde un lugar negativo, pesimista, si pienso al entorno y al mundo desde ese lugar, obviamente que me voy a proyectar y me voy a presentar al mundo desde ese lugar. Entonces, también tiene que ver mucho con cómo me pienso.

—¿Cómo se hace para trabajar ese autoconocimiento?

—Bueno, requiere tiempo, es un proceso, es una de las invitaciones del libro. El libro en esto es una herramienta muy poderosa para ir hacia adentro, para como decimos los terapeutas, hacer ese insight. ¿Qué es eso? Bueno, es justamente ir hacia adentro y ver un poquito de esto: cómo estamos hoy, cuál es nuestra foto, dónde estamos parados hoy y hacia dónde queremos llegar. Y también ahí armarte tu plan de acción: "Bueno, para lograr este objetivo tengo que hacer tales y tales metas que son como acciones más chiquitas". Entonces, esto es un proceso, no es inmediato, pero bueno, por supuesto que se logra sumamente bien, de forma exitosa.

Diferencia entre amor propio y narcicismo

—¿Cuál es el límite del amor propio? Porque muchos se confunde que alguien que tiene mucho amor propio es narcisista y ser narcisista es una patología, entiendo. ¿Cómo es esta diferencia de amor propio y narcisista?

La importancia del amor propio - Sabina Alcarraz

—Exactamente. Te agradezco esta pregunta porque por este tema y por esta confusión es que el amor propio tiene como mala prensa. Yo digo que tiene mala fama. Entonces dicen: "Uy, no, si me empiezo a querer mucho, ya es como que me la creo, como que soy soberbio, soy una persona arrogante". Y nada tiene que ver con eso.

Esto que decíamos sí es más de un trastorno narcisista, de una persona que bueno que se cree superior al otro, que denigra a otra persona y bueno, para sentirse por encima como que tiene que pisotear, por así decirlo en criollo, al otro. Esto no tiene que ver ni con el egoísmo, ni con el egocentrismo, en absoluto. Sí tiene que ver con quererme, con primero conocerme, cuidarme a mí mismo, respetarme, valorarme, tener a mano mis capacidades, como decíamos hoy, saber cuáles son mis cualidades, mis aspectos positivos, mis fortalezas.

Pero no tiene que ver con denigrar a un otro para sentirme bien, ni sentirme superior o sentirme como más que alguien, no tiene que ver con eso. Estas características sí son patológicas, son de trastornos, en este caso, narcisistas, que los trabajamos en clínica, por supuesto, y que en el fondo este narcisista que se muestra desde esa soberbia y desde esa arrogancia, en el fondo tiene una gran carencia de amor propio.

Pensamientos positivos para reforzar la autoestima

—Y recién mencionabas una relación entre la autoestima y los pensamientos, que vos los definís como pensamientos positivos. En la práctica, ¿cómo yo puedo tener esos pensamientos positivos?

—Bueno, es muy importante. Yo hablo mucho en el libro de algo que se llama autoinstrucciones positivas, que es esto que yo me voy diciendo a mí mismo justamente desde lo positivo, pero hay que tener cuidado: desde lo positivo, pero desde lo realista. Yo cuando hablo del pensamiento positivo, no es esto más idílico de: "Bueno, todo me va a ir perfecto, la vida es color de rosa, yo soy perfecto". No, por supuesto que no, eso ya sería como ridículo. Sino este pensamiento objetivo y adecuado a mi contexto y a lo que yo puedo hacer. Entonces, día a día, por ejemplo, visualizar la agenda, ver qué actividades realmente puedo hacer y qué me queda por fuera.

O sea, y ahí decir: "Bueno, voy a tener un gran día, voy a poner mi 100%, voy a dar todo de mí para que realmente todo pueda fluir, pueda surgir positivamente". Pero no digamos en un pensamiento tóxico como hablo yo a veces del positivismo tóxico, que es esto de: "Bueno, yo todo lo puedo, el todo va a ser fantástico". No, no todos podemos todo. Siempre pongo este ejemplo: si yo quisiera ser atleta de la NBA y bueno, me faltan unos centímetros. Entonces, más allá de que yo me diga todos los días: "Yo puedo, yo puedo, yo puedo". Lógicamente, no lo voy a poder lograr. Entonces, este yo puedo y este positivismo siempre enmarcado en tu contexto, en tus posibilidades sociales, culturales, económicas, dentro de tus capacidades, dentro de tus preferencias.

Por eso volvemos, qué importante conocerme y saber mis limitaciones, tanto desde lo físico, desde lo emocional, desde lo corporal, lo biológico, etcétera. Entonces sí es importante en el día a día tener como esta impronta mucho más objetiva y no tan crítica. Esa crítica destructiva que hacemos diariamente o que recibimos de un otro, de repente. Entonces sí, como tener esta impronta mucho más motivacional, mucho más desde el: "Bueno, en realidad, hay muchísimas cosas que dependen de mí y lo que dependa de mí voy a encararlo o a gestionarlo desde mi 100%, desde dar todo mi potencial, pero no desde la búsqueda de la perfección".

Esto es otro tip importante, porque no somos perfectos, ninguno de nosotros somos perfectos y no hay soluciones perfectas, ni estrategias, ni corporativas, ni estrategias, digamos, en terapia; no hay nada que sea perfecto, pero sí, lo importante es, bueno, nosotros en cada cosa que hacemos, tratar de destacarnos, de buscar la excelencia; eso me parece fundamental. Cada uno en su actividad, en su profesión, en su trabajo, pero no desde la autoexigencia.

El rol de las redes sociales en la construcción de la autoestima

—¿Y qué rol ocupan las redes sociales en la construcción de la autoestima? Porque estamos hablando de la perfección. Bueno, uno en redes sociales ve las vidas "perfectas" de otros, cuando en realidad es una máscara. ¿Qué rol ocupa eso hoy en día?

—Y bueno, tiene un impacto muy importante, muy importante porque, bueno, las redes sociales son gran parte de nuestra vida. Tenemos que tener en cuenta que esto que se muestra es una hiperrealidad, o sea, no es 100% genuino. Sabemos que nadie está feliz 24/7, y lo importante allí es saber a qué tipo de contenido nos estamos exponiendo, cuánto tiempo en el día, o sea, el tiempo de exposición a eso. Si estamos todo el día obsesivamente con este tipo de contenido, y cuánto nos comparamos con un otro.

Porque en realidad ahí radica como el error: el estar comparándote siempre, o como digo yo, medir tu avance con la regla de otra persona. Entonces, obviamente, si me comparo con esta gente de Instagram o de otras redes, que están comiendo una comida fabulosa en una mansión espectacular, en un viaje en el Caribe, sumamente felices todo el tiempo, decís: "Bueno, yo ni como esa comida, ni tengo esa casa ni...".

Entonces, ahí está el error o lo que manejamos mal, gestionamos mal, porque la comparación tiene que ser con uno mismo. O sea, esa energía psíquica que gastamos un montón en compararnos y en frustrarnos rápidamente —porque nos lleva a una frustración constante esto—, el decir: "Bueno, canalizo toda esa energía en mí mismo y digo: ‘Bueno, ¿desde dónde partí yo, dónde estoy hoy y hacia dónde quiero llegar?’". Entonces vas a ver que va a ser mucho más productivo, te vas a sentir mucho más satisfecho a nivel personal, mucho menos frustrado y, sin duda, más feliz.

Consecuencias de la baja autoestima en el ámbito profesional

—Y en el ámbito profesional, hay algo que se llama el síndrome del impostor. ¿Qué es y está relacionado con la autoestima, con el amor propio?

—Tiene que ver con la autoestima. El síndrome del impostor se relaciona con este profesional o con este trabajador, que de repente se muestra muy exitoso, puede realizar tareas complejas, pero después que sale de ese entorno laboral, que termina su jornada, no se lo cree, no termina de creérselo y dice: "Bueno, en realidad esto fue porque tuve suerte, me fue bien porque se alinearon los astros, por decirlo así", o bueno: "Me ascendieron en el trabajo porque era la persona que estaba a mano, pero no es por mis capacidades, no es por mis años de experiencia, no es porque yo me lo merezco".

Ahí hay un problema con el no merecimiento. Esta gente que se siente no merecedora de halagos, de sentirse que tiene las capacidades, de recibir amor y cariño también. Es la típica persona que sus compañeros, sus colegas, lo halagan, le dicen: "Te felicito, mira qué bien lo que hiciste, cuánto lograste", y siempre están justificando: "Bueno, en realidad es la suerte, es como el azar o bueno, me eligieron porque era la persona que estaba ahí a la mano, soy la que hace más años que está".

Pero nunca se hacen cargo y pueden disfrutar de ese logro y creer que ese logro es por ellos mismos, por sus capacidades, por sus habilidades, por lo que hacen. Entonces, es un síndrome que se ve muchísimo en clínica, cada vez más, que se trabaja muy bien, pero bueno, tiene que ver con esta carencia de auto firmeza, de autoconfianza, de sentirse seguro de sí mismo.

—Y también existe el complejo de Jonás.

—También existe, que tiene que ver más con el miedo al éxito. Es esta persona que, bueno, se desempeña muy bien, tiene muchas habilidades, pero se autoboicotea en algún sentido. Es como decir: "No quiero llegar a mi máximo porque de repente mi entorno ya no me quiere más, ya empieza esta rivalidad, me empiezan a ver diferente y de repente pierdo muchas cosas por llegar al éxito".

Entonces acá el miedo está muy presente y, bueno, es importante; le dedico un capítulo entero al tema del miedo. Porque el miedo nos bloquea, nos inhabilita, nos paraliza. Entonces siempre digo que tenemos que erradicar de nuestro vocabulario la palabra miedo. Sí podemos decir: "Tengo expectativa, me genera cierta incertidumbre". Por supuesto, siempre que nos enfrentamos a algo nuevo, un nuevo trabajo, un nuevo colegio, un nuevo proyecto, un desafío diferente, bueno, vamos a tener como esta sensación de inseguridad, de incertidumbre, de qué va a pasar.

Pero quitar y erradicar el término miedo, que es lo que realmente nos paraliza. Hay una frase muy interesante, que utilizo ahí en el libro: "Cuánto perdemos por el miedo a perder", nos perdemos muchísimo. Dejamos en el camino, como el complejo de Jonás, por ejemplo, que deja muchas oportunidades en el camino, que lo pueden catapultar al éxito, pero en realidad le da miedo.

Efectos de la pandemia en la salud mental

—Y con esto del miedo me acuerdo de la pandemia, donde había una sensación de inseguridad en todos. ¿Hubo más casos de depresión o de ansiedad después de la pandemia?

—Sí, realmente la estadística subió muchísimo, sobre todo de trastornos de ansiedad, también hubo depresión, porque tenemos que saber que el cerebro, cuando pasa por mucho tiempo por un estado de alerta, como es la ansiedad, que el sistema nervioso central está todo el tiempo en alerta, como si fuéramos a atravesar una catástrofe. Bueno, por lo general después viene la tristeza. Y en muchos casos esa tristeza fue más que tristeza y se transformó en una depresión clínica. Entonces, hasta hoy te diría que se siguen viendo estas consecuencias de la pandemia en estas dos categorías clínicas: en trastornos de ansiedad y en depresión.

—¿Cómo uno identifica si tiene una ansiedad patológica o es una ansiedad normal del día a día?

La "buena" ansiedad - Sabina Alcarraz

—Bueno, esto es muy importante detectarlo, porque ansiedad tenemos que tener todos, esa ansiedad buena, que te motiva, que te lleva a hacer cosas, que te lleva a embarcarte en un nuevo proyecto, en un desafío, a sobrevivir. Siempre digo si acá nos dicen que hay un incendio, tenemos que tener ese mínimo de ansiedad para sobrevivir y salir corriendo. Entonces esa es la buena.

Pero cuando la buena sobrepasa. Cuando ya es patológica, es esta ansiedad que ya nos inhabilita en la vida diaria, que nos sentimos mal, que tenemos ataques de pánico, que tenemos cefalea constante, que tenemos una contractura muscular diaria, dolores estomacales, bueno, malestares físicos de todo tipo, que no dormimos, por ejemplo, el trastorno del sueño clásico, no nos concentramos, estamos irritables, estamos de mal humor. Bueno, toda esta sintomatología ya es como una gran alerta. Es como una gran luz, más que amarilla, te diría. Y que bueno, ahí obviamente es necesario consultar para evitar que esto sea, digamos vaya en aumento, porque la ansiedad es muy progresiva y comienza a tomar todas las áreas de tu vida y a desarrollar distintas patologías que si bien se trabaja, cuanto antes se realice la intervención, más eficaz va a ser.

Consejos prácticos para fortalecer la autoestima

—Y para ir finalizando, me gustaría que le des a todos un consejo de aquellas pequeñas cosas que se pueden ir haciendo día a día para ir fortaleciendo la autoestima.

—Bueno, tenemos varias cositas que se pueden hacer, inclusive el libro, les cuento que tiene también ejercicios, por eso es una guía práctica, porque lleva al lector a ponerse en acción y, bueno, y a salir un poquito de su zona de confort.

Bueno, hay muchos ejercicios. Uno de ellos, que es uno de los que más me gusta, es el ir un poquito hacia adentro y el perdonarte, el decir y escribirlo. "Bueno, me perdono porque no me pude recibir", "me perdono porque no pude ser madre", "me perdono porque no me pude mostrar vulnerable ante mi familia, ante tal situación". Y eso es muy importante porque somos muy duros con nosotros mismos, en general, demasiado autoexigentes, y esto nos lleva como a tratarnos, como decimos, con más amabilidad, con más compasión.

Ni qué hablar también esto de estar en el momento presente, de llevar el pensamiento al aquí y ahora, no hacia mañana, hacia el futuro, ni hacia ayer, hacia el pasado, sino el disfrutar el hoy, el conectar y el conectar contigo mismo. Hacer, por ejemplo, unas respiraciones profundas en el día. No precisamos nada, lo podemos hacer en cualquier lugar, en cualquier momento. El hacer una meditación, ocho minutitos, diez minutitos, y te conecta contigo mismo, con tus emociones, con lo que estás sintiendo, te saca del piloto automático. Yo hablo mucho también del piloto automático. ¿Qué es esto? Bueno, de seguir como mecanizados sin pensar demasiado en este modo de hacer: hago, hago, hago.

¿Pero qué pasa con el modo ser? ¿Qué pasa con lo que estás sintiendo, con lo que estás necesitando, con tus gustos? Hoy, como hablábamos, con tus preferencias, con bajar el nivel de estrés, controlar a la vez, como hablábamos, este pensamiento catastrófico, pesimista. También en este contexto que estamos global, que es complicado porque estamos con la guerra por un lado, estamos siempre con temas políticos, que nos alejan todo esto del modo ser y nos aleja de este vínculo con nosotros mismos, de enriquecerlo, de nutrirlo, que así como, bueno, nutrimos la relación con un hijo o con una pareja, también necesitamos hacerlo con nosotros mismos.

—¿Dónde podemos conseguir tu libro?

—Bueno, la noticia muy linda es que está en todas las librerías ya de Argentina, en las grandes cadenas, por supuesto en Cúspide, Yenny - El Ateneo. Está disponible la versión física y está disponible la versión digital, el e-book para los que les gusta leer en pantalla. Así que bueno, los invito a todos a acercarse al libro, a conocerlo, a, por supuesto, después darme su devolución, su feedback a través de las redes, que ya los lectores uruguayos lo han hecho. Desde febrero que está en Uruguay y encantada de recibir todos los comentarios, interactuar con todos los lectores.