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Romina Cavalli: "La inteligencia artificial llegó para quedarse, pero el desafío es enseñar a discernir"

Romina Cavalli, a 70 años de la fundación de la USAL, pasó por entrevistas MDZ, "intentamos volver a las raíces de los fundadores honrando nuestro lema, Ciencia a la mente y virtud al corazón".


La Universidad del Salvador celebra este año siete décadas de trayectoria educativa marcada por la tradición jesuita, el compromiso con la formación integral y una fuerte vocación de servicio a la comunidad. En entrevistas MDZ, su vicerrectora académica , Romina Cavalli, repasó la historia de la institución, el legado de Jorge Bergoglio y los desafíos que enfrenta la educación superior en un contexto de profundos cambios sociales y tecnológicos.

En una charla profunda, analizó la misión histórica de la universidad, el desafío de acompañar la salud mental de los alumnos en aulas cada vez más heterogéneas y las herramientas clave para guiar las bifurcaciones vocacionales de los jóvenes. Además, abordó temas como los programas de cooperación internacional, el impacto de la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y la necesidad de fortalecer el discernimiento y el pensamiento crítico como herramientas esenciales para las nuevas generaciones.

Mira la entrevista completa a Romina Cavalli

Entrevista Romina Cavalli

-Bienvenida a MDZ, Romina. Un gusto para nosotros recibirte. Nos trajiste a modo de obsequio un regalo muy especial ¿relacionado con el Papa Francisco?

-Muchas gracias, Marisa. Gracias por la invitación. Un gusto estar acá. Exactamente. Este año la Universidad cumple 70 años de toda una identidad construida a partir de su fundación por la Compañía de Jesús. Y por supuesto, la gran labor que ha tenido Jorge Bergoglio, después Papa Francisco en toda la historia de la Universidad. En esta edición, que es nueva y que, justamente, fue editada a partir del aniversario, tenemos relecturas de una Carta de Principios de cuando el padre Bergoglio era Provincial de la Compañía de Jesús y que nos obsequió como nuestra Constitución, nuestra Carta Madre, para seguir en la misión de la educación ignaciana y por eso te lo quería entregar, para que lo leas y descubras la esencia de la Universidad del Salvador.

-¡Muchísimas gracias por esto! Hablabas de misión y ¿cuál es la misión de la Universidad del Salvador?

-Bueno, los Padres fundadores que fueron los jesuitas que integraron la Compañía de Jesús, entendieron que educar transformaba vidas y ya en el año 1944, cuando se crean los Institutos del Salvador, como se llamaban (ella es la primer semillita), entendieron que, a través de la formación universitaria podrían, como te decía, transformar vidas y no solamente formar profesionales, sino personas al servicio de la comunidad. Y eso es la misión y el objetivo que tiene la Universidad en todo este recorrido.

-¿Dónde están ubicados?

-Nosotros tenemos tres campus; el campus urbano acá, en la ciudad de Buenos Aires, muy cerca de aquí. Después tenemos el Campus Nuestra Señora de Pilar, ubicado en Pilar, provincia de Buenos Aires. Tenemos el campus en la provincia de Corrientes, en la localidad de Virasoro y tenemos un campus que se llama Escuela de Verano de la Universidad del Salvador, ubicado en el Parque Nacional Nahuel Huapi, en Bariloche, al borde del lago Mascardi.Allí realizamos actividades académicas y de formación, no tanto dictado de carrera, pero se utiliza como otro espacio más de la universidad.

-¿Y en estos 70 años, cuál es la evaluación que hacen a modo institucional con respecto a la misión? ¿Lo vienen logrando?

-Sí, bueno, creo que hemos tenido una madurez como institución universitaria. Nunca nos hemos alejado de los principios fundadores, que es esto de formar estos profesionales muy comprometidos con la comunidad y siempre adaptándonos a las necesidades de la sociedad. Yo creo que seguimos cumpliendo con mucho trabajo, con mucho compromiso de los estudiantes, del personal que trabaja en la universidad, de los docentes, pero creo que la universidad ha estado a la altura de todos los acontecimientos históricos del país y del mundo.

-¿Y en este momento, cuál sería el mayor desafío que están afrontando?

-Bueno, por supuesto, seguir formando en las carreras que también requiere hoy el mercado, el ámbito laboral y también estamos trabajando en sostener a nuestros alumnos y acompañarlos en esta elección vocacional, que no siempre es fácil. Trabajamos muy vinculados con los colegios de todo el país, en acciones muy concretas que tienen que ver con puentes que trazamos con esos colegios donde nosotros les ofrecemos a los colegios toda la capacitación que ellos necesitan. Siempre están las puertas de la universidad abiertas y bueno, y en esto de acompañar al estudiante cuando tiene que elegir a veces una carrera, que es muy difícil, trabajamos en la formación no solamente profesional, sino formación como persona dispuesta a asumir un rol relevante en la sociedad; transformar también vidas como le transformamos la vida a los alumnos en un aula, también ellos van a ser profesionales que van a salir a la sociedad a ofrecer lo mejor. Y encontrarnos también con un aula heterogénea donde tenemos que trabajar no solamente la formación disciplinar, sino acompañar emocionalmente a esos alumnos que están eligiendo un proyecto de vida, porque se trata de eso. A veces, algunos tienen una vocación muy definida y a otros, quizás, tenemos que ayudarlos a encontrar ese "algo" que luego van a desarrollar en su vida. Es un gran desafío diario.

Formar al estudiante como persona

Formar al estudiante como persona

-¿Se ve cada vez con más frecuencia que cambien de carrera?

-Sí y lo veo válido también porque a veces eligen Medicina por ejemplo, que es una carrera muy vocacional, y después se dan cuenta de que es mejor terapia física o quizás, Comunicación. Bueno, esas carreras y esos cambios son muy válidos también y ahí estamos acompañando porque no todos los recorridos son lineales, sino que también a veces los caminos van teniendo bifurcaciones. Ahí está la institución también para aconsejarlos y acompañarlos.

-Y en este acompañar un poco te referías en la charla previa al tema de la salud mental, sobre todo de los alumnos, Me imagino que a la de los docentes también...

-Claro. Bueno, como te decía antes, hoy tenemos un aula muy heterogénea donde "suceden cosas" que no siempre tienen que ver con lo disciplinar y la formación en sí; sino con que el estudiante viene con un sinnúmero de acontecimientos emocionales que muchas veces se desprenden en el aula, se expresan en el aula y ahí también tenemos que apoyar a los docentes para que puedan sortear algunas dificultades que se presentan, alguna angustia, alguna situación de pánico en un examen. A todas esas situaciones de estrés, de nervios también hay que ponerles la mirada. Nosotros estamos trabajando ya hace varios años con la Universidad de Granada de España, en un protocolo de ingreso a la universidad. Esto surge a través de un proyecto entre ambas universidades y lo que hacemos es a través de un protocolo, de una serie de preguntas, conocer con qué viene el alumno a la universidad. Entonces hay una serie de preguntas que tienen que ver con cómo viene el alumno, si ha tenido alguna acompañamiento terapéutico, si vive solo, si viene de otra provincia, si sabe de metodología de estudio, si estudia solo, si está acompañado. Después de esas preguntas, el director de la carrera o el docente ya sabe qué aula tiene y a través de otro programa que es de acompañamiento universitario, podemos ofrecer distintas alternativas para reforzar lo que el alumno trae, quizás, todavía bastante incierto. Nosotros con la Universidad de Granada trabajamos en esto porque ellos tienen muchos protocolos, hasta protocolos de salud mental, protocolos de acompañamiento en una comunidad universitaria mucho más grande, pero que les ha dado muy buenos resultados. Creo que, cuantas más herramientas nosotros tengamos como institución, mucho mejor vamos a poder abordar determinadas situaciones que sucedan.Pero, para eso, el acompañamiento también del docente, de los tutores, de los directores de carrera, es fundamental.

-¿Y más allá de este protocolo que implementan desde lo sugerido de España, ustedes tienen convenios internacionales?

-Sí, sí, sí. Nosotros fuimos una de las primeras universidades en armar el Departamento de Cooperación Internacional. Tenemos dobles titulaciones, especialmente hay una gran tradición con Francia; el Plan Integrado franco-argentino de Abogacía. Ya hace 21 años que lo venimos implementando. El alumno se recibe con el título de abogado de la Universidad del Salvador y también abogado por la Universidad de La Sorbona, así también con el Instituto Católico de París, con Estrasburgo y distintas propuestas académicas internacionales que le dan a ese futuro profesional el aporte internacional.

-Romina, hablábamos también, en cuanto a desafíos, del tema de inteligencia artificial, ¿Cómo viene a intervenir en la Universidad? ¿Cuál es tu visión al respecto?

-Bueno, creo que es el gran desafío del hombre hoy. En la universidad estamos trabajando en la comisión de algorética que trabaja con profesionales y expertos de distintas disciplinas en la temática de inteligencia artificial. Creo que tenemos que prestar especial atención. Es una inteligencia que ha venido para para quedarse y ser más desarrollada. Sí nos preocupa al momento del aprendizaje y la evaluación, porque ahí tenemos que estar bien atentos a ver cómo el alumno demuestra lo que sabe y no yendo por el lado de la inteligencia artificial. Se están trabajando desde desde la pedagogía y desde la enseñanza en fomentar en el alumno los métodos tradicionales de aprendizaje. Hay situaciones en las cuales el alumno está tentado a utilizarla para cualquier tipo de consulta. Es volver a a consultar y a introducirnos en las bibliografías, en los libros. En el aprendizaje universitario tenemos que tratar de tener mayores controles pero desde la convicción de que el alumno lo pueda incorporar a su forma de aprender y el docente, por supuesto, también supervisarlo. Pero es un tema que no tiene cierre, todos los días lo vamos trabajando desde la ética, de lo que debe ser, del sentido común, de tratar de ser leales con lo que nosotros sabemos y podemos aportar, y no esto de encontrar en lo artificial las respuestas a todo.

-A veces es la tentación de buscar un atajo y después te encontrás con que...

-Te encontrás "vacío" porque no te lleva a ningún lado. Te lleva a un conocimiento efímero, a poder dar una respuesta inmediata, no siempre cierta.

-Claro, no siempre es cierta.

-Entonces, en esta formación, decimos en la universidad la formación en el discernimiento, en el tomar la información y tener el criterio y la selección propia para poder decir "me quedo con esta información o no la quiero, la desecho". Eso es la formación de la universidad, formarnos en el discernimiento. Por eso también nuestro lema es "Ciencia a la mente y virtud al corazón"; volvemos a las raíces de quienes nos crearon.

No buscar en la inteligencia artificial respuestas a todo

No buscar en la inteligencia artificial respuestas a todo

-Para ir cerrando esta conversación por el día de hoy, evaluando un poco estos 70 años y apoyándote en tu experiencia como vicerrectora, ¿qué mensaje le quieres dejar a los estudiantes, a los actuales y a los que están pensando incorporarse?

-Bien, que nunca dejen de creer en ellos mismos, que siempre hay lugar para aprender, que donde le dejamos espacio al no conocimiento, al no aprendizaje, ingresan otras cuestiones que son bastante perjudiciales. Entonces que siempre aprovechen si tienen la posibilidad de estudiar, de formarse, de tener una pasión por algo, de construir una vocación, porque la vocación no se despierta de un día al otro, sino que es una construcción; que siempre el aprendizaje tiene que ser el camino para todo.