Recoleta suma un mega shopping: qué marcas internacionales llegan y qué habrá para hacer
En Recoleta abrirá un shopping con 150 locales, marcas internacionales de alto perfil y una gran terraza gastronómica, un nuevo polo de compras y paseos.
Este nuevo shopping estará ubicado en el viejo Auditorio de Buenos Aires.
La esquina más famosa del viejo Buenos Aires Design tiene fecha de reinvención. En ese predio se levantará OH! Buenos Aires, un mega shopping que busca cambiar el mapa de consumo, gastronomía y entretenimiento en Recoleta. El plan es ambicioso.
Más de 150 locales, patios a cielo abierto, una recova larga para caminar sin apuro y propuestas para todas las edades. La apuesta no se limita a vender. Quiere convertirse en paseo urbano, con actividades, diseño y arquitectura como parte de la experiencia.
Marcas que pisan fuerte
La novedad que más ruido genera es la llegada de firmas internacionales con nombre propio. Farmatodo desembarcará con una sucursal a gran escala, anunciada como la farmacia más grande del país. Vilebrequin, nacida en Saint-Tropez, traerá trajes de baño premium y espíritu de verano eterno. Stella McCartney sumará moda con mirada sustentable. Psycho Bunny aportará sastrería informal y estilo urbano.
Golden Goose dirá presente con sus zapatillas de lujo de estética usada, un objeto de deseo global. La curaduría también incluye marcas locales, con la mira puesta en un público exigente y en el visitante que busca compras “de viaje”.
La idea detrás de esta selección es clara. Combinar lujo, tendencias y servicios para que el centro comercial compita no solo con otros shoppings, sino con circuitos turísticos. El objetivo es que el paseo sea un programa en sí mismo: recorrer vidrieras, probar algo rico, sumar una actividad cultural y cerrar el día con un plan distinto. Un formato que funciona en grandes ciudades y que ahora se propone escalar en Buenos Aires.
Una terraza para comer y quedarse
La gastronomía se perfila como otro gran imán. La terraza tendrá 30 propuestas distribuidas a lo largo de una recova de 160 metros, con mesas al sol y espacios cubiertos. Entre los nombres confirmados aparecen Le Pain Quotidien, Tea Connection, Lucciano’s, La Panera Rosa, Vasalissa Chocolatier, Starbucks, Brioche Dorée, Möoi, Beer Coffee, Açaí Brasil y Cumbres Chocolates. El plan es variado: café de especialidad, panadería artesanal, helado gourmet, pastelería, cocina simple para cualquier hora y chocolates de autor.
Habrá, además, un área de Sacoa con videojuegos, simuladores y fichines clásicos. Y un gimnasio de Smart Fit ocupará el espacio que alguna vez fue del Hard Rock Café. De ese modo, el circuito no se limita al consumo tradicional: suma juego, deporte y tiempo libre.
Arquitectura, cultura y un guiño a la ciudad
El proyecto respeta la fachada histórica y, al mismo tiempo, incorpora recursos contemporáneos. Se diseñaron patios a cielo abierto, toboganes, fuentes ornamentales y hasta una palmera traída desde Goya, Corrientes, como gesto botánico que busca identidad propia. Habrá ocho accesos, uno de ellos con conexión directa al Centro Cultural Recoleta, lo que favorece la circulación peatonal y el cruce de públicos.
El viejo Auditorio Buenos Aires tendrá una segunda vida: será un salón de eventos operado por Jano’s, con capacidad para 1.500 personas y tres niveles de 1.000 m² cada uno. Un espacio pensado para ferias, lanzamientos y celebraciones, que agrega calendario y movimiento más allá del horario comercial.
La transformación no es solo estética. Se propone un uso del tiempo distinto. Entrar por una calle, salir por otra, cortar el recorrido con una muestra, bajar a la terraza, volver a subir por un patio. El shopping como paseo abierto, con aire y luz natural, adaptado a un visitante que busca experiencias más que listas de compras. Recoleta, además, ya es un destino en sí: museos, bares, hoteles, plazas. Este proyecto se apoya en ese ecosistema y lo potencia.
El calendario marca un hito claro. La apertura está prevista para noviembre de 2025, tras una postergación lógica por la magnitud de la obra. La arquitectura está a cargo del estudio Sambresqui & Asociados, con Fernando Brocca en la dirección comercial. La desarrolladora firmó una concesión por 15 años, con posibilidad de prórroga por cinco años más. Es una apuesta de largo aliento. Si todo avanza como se proyecta, OH! Buenos Aires aspira a instalarse como un nuevo ícono porteño: un lugar para mirar, comer, comprar y, sobre todo, quedarse. Un shopping que busca dialogar con la ciudad y sumar una postal nueva a una zona que siempre se reinventa.


