¿Quién reemplazo a Judas? la historia del apóstol elegido tras la traición, el primer dilema episcopal
La elección de San Matías marcó el primer gran dilema de la Iglesia tras la traición de Judas y antes de Pentecostés.
La muerte de Judas Iscariote dejó abierta una de las primeras decisiones difíciles para la comunidad que seguía a Jesús.
ArchivoLa muerte de Judas Iscariote dejó abierta una de las primeras decisiones difíciles para la comunidad que seguía a Jesús. Tras la resurrección y la ascensión, los apóstoles debían recomponer el número original de los Doce, una cifra cargada de sentido espiritual y comunitario. Ese lugar vacante no era solo una cuestión organizativa, sino también una señal de continuidad para la misión evangelizadora que recién comenzaba.
En ese contexto, Pedro tomó la palabra ante los discípulos reunidos en oración. Según el relato de los Hechos de los Apóstoles, recordó las profecías atribuidas a David y sostuvo que otro debía ocupar el ministerio que Judas había abandonado. La traición, el arrepentimiento y el destino de Judas quedaron atravesados por una mirada más profunda: la certeza de que la misericordia divina no puede ser limitada por el juicio humano.
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Una elección entre oración y comunidad
La comunidad cristiana primitiva estaba formada por unas 120 personas, entre hombres y mujeres, incluida María, la madre de Jesús. Todavía no había descendido el Espíritu Santo en Pentecostés, pero aquel grupo ya empezaba a tomar decisiones fundamentales para su futuro. La elección debía recaer en alguien que hubiera acompañado a Jesús desde su bautismo por Juan el Bautista hasta su ascensión al cielo.
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Los candidatos propuestos fueron dos: José Barsabás, llamado el Justo, y Matías, nacido en Belén y perteneciente a la tribu de Judá. Ambos habían seguido a Jesús desde los primeros tiempos, conocían sus enseñanzas y habrían integrado el grupo de los setenta y dos enviados. La decisión no era sencilla, porque no se trataba solo de elegir a un testigo, sino a alguien capaz de sostener una misión espiritual en tiempos de incertidumbre.
El lugar de Matías entre los apóstoles
Ante la dificultad de resolver el dilema por consenso, los discípulos recurrieron primero a la oración. Luego echaron suertes, una práctica antigua que no era entendida como azar, sino como una forma de pedir que Dios manifestara su voluntad. La comunidad pidió que el Señor, conocedor de los corazones, señalara cuál de los dos debía ocupar el lugar dejado por Judas en el apostolado.
La suerte recayó en Matías, que fue incorporado al grupo de los once y contado desde entonces entre los apóstoles. Su nombre, vinculado a la idea de “regalo de Dios”, quedó asociado a ese momento clave de la Iglesia naciente. Con su elección, la primera comunidad cristiana resolvió su primer gran dilema interno mediante oración, deliberación y confianza en la voluntad divina. Poco después llegaría Pentecostés y, más adelante, la conversión de Pablo camino a Damasco. Matías quedó así como símbolo de una Iglesia que comenzaba a gobernarse entre la fe, el trabajo y la responsabilidad compartida.
* Alberto Luján Musci, médico ginecólogo y obstetra. M.N. 47549 - M.P. 14382. Escritor.