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Quién es el único argentino que viajó en el crucero de la tragedia y hoy cumple cuarentena en Europa

El ingeniero retirado que buscaba una aventura antártica a bordo del MV Hondius relató cómo vive el aislamiento tras la muerte de tres pasajeros.


El arribo del crucero MV Hondius a las Islas Canarias este domingo marcó el fin de una etapa de incertidumbre para 170 pasajeros, pero el comienzo de un nuevo aislamiento preventivo. Entre ellos se encuentra Carlos Ferello, el único argentino a bordo de la embarcación donde un brote de hantavirus se cobró la vida de tres personas.

Ferello es un ingeniero retirado y un confeso apasionado de la navegación técnica. El pasado 1° de abril se embarcó en la expedición "Atlantic Odyssey" con un itinerario soñado: zarpar desde Ushuaia, recorrer la Antártida, las Islas Georgias del Sur y desembarcar en Tristán de Acuña —la isla más aislada del mundo— para finalizar en Cabo Verde. Sin embargo, la tragedia sanitaria transformó sus vacaciones en una odisea que hoy lo mantiene en un hotel de Países Bajos.

Un "turismo raro" que terminó en aislamiento

crucero hantavirus

El crucero MV Hondius partió de la capital de Tierra del Fuego el 20 de marzo.

Pese a la gravedad del contexto, Ferello mantiene una calma sorprendente. En declaraciones a la prensa argentina, reconoció su gusto por expediciones poco convencionales: "Me gusta hacer este tipo de turismo raro", afirmó. En sus redes sociales, su perfil coincide con su relato, mostrando fotos de travesías complejas y visitas a restos de naufragios históricos como el del Purísima Concepción en Tierra del Fuego.

Respecto a la convivencia con el virus a bordo, el ingeniero aclaró en una entrevista con C5N que la tripulación no impuso un encierro estricto en los camarotes:

  • Se pidió extremar precauciones en áreas comunes.

  • Las excursiones fueron canceladas tras los incidentes en la isla de Santa Elena.

  • El ambiente fue de cautela, pero sin pánico generalizado.

Por qué está en Países Bajos

Al llegar a Canarias, las autoridades le ofrecieron a Carlos la opción de cumplir el periodo de observación en España o en los Países Bajos. El argentino optó por el territorio neerlandés, donde ahora espera ser trasladado junto a un grupo de extranjeros.

"A los holandeses los dejan ir a sus casas manteniendo el aislamiento, y al resto nos ubican en hoteles. Me van a hacer análisis de sangre y tendremos controles periódicos", detalló sobre el protocolo que deberá seguir por, al menos, 15 días más.

carlos ferello crucero

El regreso postergado

Aunque Ferello destacó la gestión de la Cancillería argentina y las embajadas, asegurando que se sintió "espectacularmente" acompañado y en contacto permanente, no ocultó el agotamiento físico de la travesía.

El viaje, que originalmente debía durar poco más de 30 días, lo tendría que haber dejado de vuelta en Buenos Aires el 5 de mayo. Con la extensión forzada de la cuarentena y los traslados internacionales, su regreso al país se ha dilatado casi tres semanas más de lo previsto, convirtiendo esta expedición polar en la navegación más larga de su vida.