Qué es y cómo prevenir el VSR, la principal amenaza respiratoria para los bebés en invierno
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es la causa más frecuente en casos de bronquiolitis y neumonía en menores de un año. Cuáles son los síntomas y cómo prevenir un contagio.
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es la causa más frecuente en casos de bronquiolitis y neumonía en menores de un año.
ShutterstockEl Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es la principal causa de infecciones respiratorias agudas en lactantes y niños pequeños. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, se estima que entre el 20% y 30% de los bebés infectados pueden desarrollar bronquiolitis o neumonía, cuadros que en algunos casos evolucionan a formas potencialmente graves. Además, el VSR es responsable de aproximadamente un tercio de las muertes en niños durante el primer año de vida.
En lo que va del año, ya se registraron más de 38.000 casos de bronquiolitis en el país y anticipan un aumento de casos de VSR en las próximas semanas, en plena temporada invernal.
Si bien la incorporación de la vacuna contra VSR en embarazadas al Calendario Nacional de Vacunación representó un avance importante en la prevención, expertos señalan que aún existe una brecha significativa que deja desprotegidos a miles de bebés durante la temporada de mayor circulación viral.
Ante este panorama, el médico pediatra y neonatólogo Néstor Vain (MN 39.866), resalta que aún hay oportunidades para seguir reforzando la prevención, indica cuáles son las señales de alarma qué deben tener en cuenta las familias y brinda recomendaciones para reducir el riesgo de contagio.
El impacto del virus
En Mendoza, desde el Hospital Notti señalaron a MDZ que el VSR comenzó a circular en junio, con un leve aumento de casos. No obstante, dijeron que se trata de algo esperable para la época del año. "Nada alarmante", destacaron. Además, indicaron que predomina la circulación de este virus junto con el de influenza B.
A nivel nacional, en las primeras 22 semanas de 2026 se registraron más de 38.000 casos de bronquiolitis, acumulando 563 casos hospitalizados por VSR en lo que va del año. En los últimos años, la circulación de este virus ha mostrado un comportamiento más tardío, asociado a la mayor presencia de influenza, con picos desplazados hacia semanas más avanzadas. En este contexto, se espera un aumento de casos en las próximas semanas.
"Entre el 75% y el 80% de los casos de bronquiolitis en niños menores de un año, son causados por el VSR", aseguró Vain en el programa "Digamos Todo" de MDZ Radio.
Vacunación y nueva estrategia
La vacunación contra el VSR está destinada a embarazadas que se encuentren entre las 32 y 36 semanas de gestación. El objetivo es proteger al bebé de infecciones respiratorias potencialmente graves, especialmente durante los primeros seis meses de vida.
Aunque la vacunación materna contra el VSR ha demostrado adecuada eficacia, efectividad y seguridad, muchos lactantes nacidos fuera del período de inmunización no cuentan con dicha protección inicial.
"La vacuna es espectacular, pero se le da a la madre embarazada. No es una vacuna para el chico. Lo que hace la mamá es fabricar anticuerpos que atraviesan la placenta y pasan al bebé. Esos anticuerpos duran un tiempo porque no son del bebé, son de la mamá. Entonces, van decayendo con el correr del tiempo y después de los primeros tres meses la vacuna es menos efectiva y después de los seis meses es inefectiva o mínima", explicó Vain.
"Sería ridículo dar esta vacuna a chicos que van a nacer en el mes de octubre o noviembre porque van a llegar a abril, mayo sin anticuerpos, que inicia la temporada más crítica", agregó.
Sin embargo, el pediatra destacó que actualmente Argentina cuenta con otras herramientas preventivas que permiten reducir significativamente el impacto del VSR en la población infantil y lograr que todos los lactantes lleguen protegidos a su primera temporada de circulación viral.
Se trata de una estrategia combinada alineada con recomendaciones nacionales e internacionales como la de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) que sugiere dos alternativas: anticuerpos monoclonales de acción prolongada para todos los lactantes o una estrategia mixta que combine vacunación materna con anticuerpos monoclonales, para aquellos grupos no protegidos por la vacunación.
Por su parte, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), recomienda que la estrategia de vacunación materna debe integrarse con el uso de anticuerpos monoclonales de larga duración ampliando la indicación de uso a los bebés no alcanzados.
"Esta medicación se le puede dar a los lactantes menores de seis meses cuando llegan a la etapa invernal y la madre no estuvo vacunada. Se puede dar durante todo el primer año cuando llegan a esa condición siendo lactantes menores de un año y también a todos los chicos que nacen a partir de abril, que es cuando suele empezar la epidemia", enfatizó el experto.
Cómo diferenciar el VSR de un resfrío convencional
"No hay forma de saber qué chicos se van a contagiar y hacer una enfermedad y cuáles no. Algunos bebés que pueden tener dos meses, pesar cinco kilos y estar sanos tienen moco y no pasa de tos y catarro y después empiezan a mejorar y otro idéntico hace una enfermedad mucho más grave", detalló Vain.
Los síntomas típicos son similares a los del resfriado común. Sin embargo, la infección por el VSR es la causa principal de bronquiolitis o neumonía en los lactantes menores de 6 meses.
Por eso, el pediatra resaltó la importancia de estar atentos: "Primero suelen ser mocos, algunos chicos a veces también tienen cambios de coloración, se ponen pálidos. Uno se tiene que empezar a preocupar cuando esto va acompañado de fiebre, cuando el chico no puede comer bien, no puede dormir bien o respira muy rápido".
Medidas de prevención
El VSR se transmite a través de las secreciones respiratorias (gotitas) que las personas infectadas diseminan cuando tosen o estornudan y por contacto directo. Además, se trata de un virus que cuando cae en una superficie seca, aunque sea fría, dura cerca de 6 horas. Entonces, si la persona toca esa superficie, se llevará el virus.
Más allá de las estrategias de prevención ya mencionadas, resulta clave implementar medidas cotidianas para evitar la propagación:
- Lavado de manos.
- Promover la lactancia materna, dentro de lo posible.
- Evitar reuniones múltiples.
- Lavado de superficies.
- Cubrirse al toser y estornudar con un pañuelo desechable o en el codo.
- Permanecer en el hogar en caso de estar enfermo.





