Pragmatismo mendocino: el empleo impulsa el apoyo a la minería más allá del conocimiento
Un estudio de Poliarquía reveló que 64% de los mendocinos sabe "poco" o "nada" sobre el sector, pero asocian la actividad directamente con el empleo.
La discusión sobre el desarrollo minero en Mendoza exhibe una paradoja clave: los mendocinos están formando su posición sobre la base de la percepción y la necesidad económica, aún sin el conocimiento técnico o profundo del sector.
Los datos que sustentan este análisis provienen del estudio denominado "Encuesta sobre la situación general de la provincia y la minería", realizado por la consultora Poliarquía y presentado en el evento Argentina Mining 2025 por el analista Ernesto Cussianovich.
Los datos de la encuesta de opinión pública, realizada en septiembre de 2025 (S-25), revelan que la gran mayoría de la población reconoce tener un bajo nivel de conocimiento sobre esta actividad. Específicamente, el 64% de los encuestados considera que sabe Poco (46%) o Nada (18%) sobre minería.
Sin embargo, este bajo nivel de conocimiento no es exclusivo de Mendoza. Este porcentaje se repite a lo largo del país, incluyendo provincias mineras como San Juan y Salta. Más aún, este fenómeno es global: el 70% de los chilenos dicen que no saben de minería, con un porcentaje similar en Perú. Este bajo conocimiento es común, ya que la gente no tiene necesariamente una relación profunda con los sistemas técnicos. En ese sentido, Cussianovic dijo que - del mismo modo- quien compra y vende dólares, no necesita ser experto en el sistema financiero.
Esta falta de conocimiento detallado demuestra que los ciudadanos no basan su posición -ya sea a favor o en contra- en la comprensión de los procesos, sino en narrativas más amplias y en los beneficios palpables. En este sentido, el caso chileno se vuelve una referencia implícita, donde a pesar del desconocimiento técnico masivo, el cobre es un pilar de identidad económica, porque la gente sabe que ese mineral impulsa su economía y aún se le conoce como "el sueldo de Chile".
Se trata de un fenómeno que -según la exposición- algunos en Argentina han denominado el “ventrílocuo” de la minería, empujando una “cierta fe” en el público mendocino. En ese sentido, y con la posible puesta en marcha de la producción de cobre en Mendoza, esta tendencia acelerada hacia la minería ya podría tener números muy favorables en el futuro, aún cuando se estima que no crezca o no cambie demasiado el conocimiento sobre la industria, sino que el avance vaya más de la mano de los efectos económicos y el empleo.
Pragmatismo
Si la posición no se basa en el conocimiento, todo indica que los mendocinos asocian la minería directamente con la posibilidad de crecimiento y, sobre todo, de empleo.
Al preguntar por la característica con la que más se asocia la minería (S-25), la opción "empleo" lideró con el 40%. Del mismo modo, el 64% de los encuestados cree que la minería es una actividad que puede generar empleo y el 53% considera que la minería puede contribuir al crecimiento económico de Mendoza.
La rápida reversión de la opinión
El factor más notable de la encuesta es el cambio "extraordinario" (como lo calificó el líder de Poliarquía) y de "corta duración" en la percepción, logrado en un periodo muy corto. en ese sentido, Cussianovich destacó que eso sucedió aún cuando la provincia arrastraba históricamente dos frustraciones tremendas en el sector: la fallida reforma de 2019 y el proyecto frustrado de Potasio Río Colorado.
A pesar de estos obstáculos, el apoyo público se revirtió sustancialmente en solo cuatro años (M-21 a S-25):
- Hace cuatro años (Marzo-21): más de la mitad de los mendocinos (52%) decía "No quiero el desarrollo de la minería".
- Hoy (Septiembre-25): el porcentaje de la población que dice "Sí quiere desarrollo" es del 40%.
De acuerdo al análisis, la construcción de una identidad minera en Mendoza es un proceso que, a diferencia de otras provincias, se ha acelerado y consolidado no por la posible entrada en producción de grandes yacimientos, sino por una persistente decisión política.
Según Ernesto Cussianovich, el mercado por sí solo no es suficiente; el sector minero en Argentina aún requiere de decisiones políticas. Los hallazgos del estudio de opinión de Poliarquía evidencian que el éxito en el cambio de percepción se debe a la insistencia política que logró quebrar un historial de fracasos.
El cobre, el vocero de la minería
Este viraje de opinión, que ocurre sin proyectos funcionando se explicaría por variables económicas, de empleo y expectativas. La irrupción del cobre ha sido fundamental en este proceso, actuando como el nuevo "vocero" de la minería.
Un significativo 65% de la población está al tanto de que en Mendoza hay cobre. Este mineral permite a la población asociar la actividad con un recurso específico y valioso, impulsando la expectativa económica. "Tengo poco conocimiento de la minería... pero sé que hay cobre, sé que tengo necesidades de empleo, me gustaría laborar en Mendoza", indicaron desde Poliaraquía.
En conclusión, la posición mendocina frente a la minería es un reflejo de su pragmatismo frente a la necesidad. A pesar del bajo conocimiento, la expectativa de empleo y el crecimiento económico son el motor principal que ha permitido que la provincia, saliendo de dos grandes frustraciones, experimente una mejora "extraordinaria" en la imagen del sector en tan poco tiempo. En el análisis final, se indicó que Mendoza tiene la oportunidad de lograr un desarrollo que otros han logrado en la "larga duración" de una manera "corta", siempre y cuando se priorice el manejo adecuado de las expectativas.