Poca nieve y sequía: el combo que afecta a los ríos de Mendoza
El Departamento General de Irrigación difundió el boletín hidronivometeorológico y anticipó una temporada con caudales por debajo de la media por la sequía.
El reporte diario de Irrigación muestra cómo vienen los ríos, los embalses y la nieve en un año con menos agua disponible.
Alf Ponce Mercado / MDZEste martes 13 de enero, el Departamento General de Irrigación de Mendoza publicó una nueva edición del Boletín Hidronivometeorológico de la Provincia, un informe que permite tomarle el pulso al estado actual del agua en el territorio provincial. El documento resume cómo vienen los ríos, los embalses y la nieve en alta montaña, en un contexto de sequía.
El informe es elaborado por la Dirección de Gestión Hídrica y el Departamento de Hidrología de Irrigación, y se actualiza todos los días con información recolectada en distintos puntos de la provincia. Se trata de una herramienta pensada tanto para organismos públicos como para productores, usuarios del agua y la comunidad en general.
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Los datos se obtienen a partir de un sistema de 118 estaciones distribuidas en Mendoza, que miden ríos, arroyos, canales, embalses y variables climáticas, incluso en zonas de alta montaña. Toda esa información llega de forma satelital a la sede central del organismo y se procesa para ofrecer un panorama claro de la situación hídrica.
Qué mide el boletín y cuál es su importancia
El boletín no solo muestra cuánto agua corre hoy por los ríos, sino que compara esos valores con promedios históricos de más de tres décadas. De esa manera, se puede saber si una cuenca está mejor, igual o peor que otros años para esta misma época.
También se incluye el estado de los embalses y la acumulación de nieve, dos factores que influyen directamente en el agua disponible durante los meses más secos.
Derrames previstos para la temporada 2025-2026
Uno de los datos centrales del informe tiene que ver con el pronóstico de derrames para la temporada 2025-2026. Según el boletín, la mayoría de los ríos mendocinos se ubican por debajo de sus medias históricas, lo que marca un escenario ajustado.
En el caso de los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Grande, la clasificación hidrológica es de sequía moderada. Esto significa que los volúmenes previstos estarán entre el 58% y el 63% de los valores históricos, con derrames menores a los promedios habituales.
El río Atuel, en tanto, presenta una situación más delicada: fue clasificado con nivel escaso. Aunque el porcentaje ronda el 73% de la media histórica, los indicadores muestran un caudal limitado para la temporada, lo que obliga a un manejo cuidadoso del recurso.
Un escenario que exige atención
El informe también incluye al río Malargüe, que al igual que el Atuel aparece con clasificación escasa. En ambos casos, los valores reflejan una disponibilidad de agua reducida en comparación con otros años.
Además, el organismo invita a la ciudadanía a acercar consultas u opiniones para enriquecer el análisis y el cuidado de un recurso que atraviesa la vida cotidiana de toda la provincia.



