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Periodismo durante el golpe del '76: "La manera de defenderlos es no olvidar"

Rafael Morán recordó la censura en el periodismo, su dramática detención el 24 de marzo y su recuerdo del periodista y escritor Antonio Di Benedetto.


A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el periodista mendocino Rafael Morán reconstruyó en MDZ Radio su experiencia como testigo directo del clima previo que vivía el periodismo y su detención en la redacción del diario Los Andes, en un contexto marcado por la censura, la violencia y la intervención de las Fuerzas Armadas.

Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:

24-03-2026 - AO - RAFAEL MORÁN - PERIODISTA, EX CORRESPONSAL DE DIARIO CLARÍN
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El clima previo y la censura en la redacción

“El recuerdo es siempre prácticamente el mismo. El 24 de marzo fue una continuidad más severa de lo que ya venía pasando”, sostuvo Morán, al ubicar el origen del proceso represivo en “fines de octubre o principios de noviembre del '75”, cuando “las fuerzas armadas tomaron el control operacional de las fuerzas de seguridad”.

En ese marco, describió que “se movieron con una actitud criminal, porque lo hicieron todo ilegal, bajo en las sombras, sacando gente de las casas, haciendo allanamientos, poniendo bombas, era impresionante”, y agregó que el golpe “blanqueó lo que estaban haciendo y fue mucho más brutal”.

Sobre su trabajo en el diario Los Andes, donde se desempeñaba como jefe de Policiales, afirmó: “Nosotros fuimos censurados desde un primer momento”, y precisó que militares de la aeronáutica se presentaron en los medios para advertir: “No pueden publicar absolutamente nada de lo que nosotros vamos a hacer a partir de mañana, porque aquí se acabó la joda”.

Morán recordó ese episodio como testigo directo: “Yo fui testigo, estando en la redacción cuando eso comenzó. Dos oficiales de alto grado de la aeronáutica llegaron al diario”, y relató que le comunicaron: "'Usted no puede publicar más nada, porque acá se acabó la joda', esa fue la palabra concreta y no se puede publicar nada”.

También describió el clima de violencia previo: “Todas las noches escuchábamos las bombas que colocaban el aparato paramilitar. Las bombas eran tres, cuatro por día”, y señaló que incluso recibía llamados del Comando Anticomunista Mendoza para retirar comunicados en posteriormente publicarlos.

La detención el 24 de marzo y el impacto en su carrera

Morán fue detenido el mismo día del golpe. “Fui uno de los primeros detenidos, a las 5.45 del día 24 de marzo”, indicó, y precisó: “A las 5.45 desde el diario Los Andes me llevaron”. Tras su detención, fue trasladado al Liceo Militar General Espejo: “Cuando llegué habían dos o tres, nada más. Nos alojaron en un barracón, y al mediodía empezaron a traer las camas y empezó a caer la gente detenida”. Permaneció allí dos meses y luego fue derivado “al Regimiento 8ª de Comunicaciones”, donde completó “cuatro meses y medio” privado de la libertad.

También recordó que compartió los primeros días con el propio Antonio Di Benedetto: “En el Liceo Militar, los primeros días”, y señaló que, si bien “no en Mendoza” fue golpeado, luego “cuando lo trasladaron a Buenos Aires… lo maltrataron, le rompieron los anteojos, le pegaron”. Antonio Di Benedetto fue un reconocido escritor y periodista mendocino, subdirector y cronista del diario Los Andes, donde también produjo gran parte de su obra literaria. Fue el primer escritor detenido tras el golpe cuando fue secuestrado en su oficina. Aunque había tenido vínculos con el socialismo, su persecución estuvo asociada al tono crítico con que abordó la violencia estatal y paraestatal durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón.

Sobre las condiciones de detención, explicó: “Los dos primeros meses en el Liceo Militar, el trato fue bueno, en términos relativos”, aunque luego “empezaron a torturar a algunos detenidos”. En su caso, aclaró: “Torturas físicas no, psicológicas todas”, al relatar que “traían a la gente golpeada, la tiraban en el piso del barracón y nosotros teníamos que auxiliarla”.

Morán al recuperar la libertad, describió la incertidumbre laboral: “Estaba en una situación incierta, no sabía qué pasaba con mi trabajo”, y recordó que desde el diario le propusieron no reincorporarse: “La cosa está muy difícil, nos van a clausurar el diario y nos van a detener incluso si vos volvés”.

Finalmente, no pudo retomar su puesto y quedó “en el ostracismo”. “No me nombraban a mí. Yo no figuraba más”, señaló, hasta que “dos años después” recuperó la actividad periodística.

Sobre la figura de Di Benedetto, agregó: “Era un tipo muy respetado”, con una “envergadura intelectual” destacada, y afirmó que “sufría mucho la humillación”, una marca que, según su testimonio, “la sufrió hasta el final de su vida”.

Morán cerró su testimonio con una reflexión sobre la memoria: “La manera de defenderlos es no olvidar”.