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Nuevos descubrimientos arqueológicos en la plaza Cobo: qué encontraron y cómo sigue la investigación

Los trabajos arqueológicos siguen adelante en la emblemática plaza de la Cuarta Sección de la Ciudad de Mendoza. Nuevos descubrimientos y avances históricos.

Los trabajos arqueológicos no se detienen en la plaza Cobo. 

Los trabajos arqueológicos no se detienen en la plaza Cobo. 

Maru Mena/ Mdz

Desde el mes de abril, la plaza Cobo en la Ciudad de Mendoza se convirtió en el centro de descubrimientos históricos a través de una importante investigación arqueológica, la cual se desarrolla en paralelo con las obras de remodelación impulsadas por la municipalidad.

Los trabajos liderados por Horacio Chiavazza, arqueólogo a cargo de la investigación, permiten reconstruir parte del pasado urbanístico de Mendoza. Junto a su equipo del Centro de Investigaciones Ruinas San Francisco, trabaja en distintos puntos de la plaza para identificar registros arqueológicos e históricos de interés.

Durante los primeros trabajos, el hallazgo más resonante fue el de dos muros de rocas de gran tamaño, los cuales datan de 1851, momento en el cual funcionaban en la zona los cuarteles de infantería Mendoza.

El canal detectado, uno de los hallazgos arqueológicos de la investigación.

El canal detectado, uno de los hallazgos arqueológicos de la investigación.

Nuevos descubrimientos arqueológicos

En esa línea, el arqueólogo comentó a Mdz que en la esquina suroeste se hallaron algunos restos carbónicos de origen precolombino, que pueden ubicarse incluso en el año 1000.

A su vez, en la intersección de Montecaseros y Santiago del Estero aparecieron distintos tipos de antiguos empedrados, que por sus características serían atribuibles al viejo cuartel.

Además, el hallazgo más reciente se dio en el centro de la plaza, donde se encontraron restos de una fuente que, según los datos que pueden encontrarse en la Municipalidad de Mendoza, fue construida en torno a 1951 y tapada en la década del 90.

Los trabajos arqueológicos no se detienen en la plaza Cobo.

Los trabajos arqueológicos no se detienen en la plaza Cobo.

Los trabajos arqueológicos en la plaza Cobo no se detienen.

Según el plan de obra, la zona central de la plaza (en donde fue encontrada la fuente) será una plaza seca, por lo que la misma quedará cubierta con una nueva construcción como sucedió en la última refacción, cuando se colocaron pérgolas en esa zona.

La vida en torno a la plaza Cobo y la importancia de los vecinos

El arqueólogo también comentó acerca de la importancia de los vecinos de la zona, quienes cuando vieron los trabajos que se estaban llevando a cabo, se acercaron a dialogar con los trabajadores.

De allí, diversas historias salieron a la luz, como la confirmación de la fuente en el centro de la plaza: la misma era llamada la zona de pileta, ya que muchos la utilizaban para refrescarse. También comentaron acerca de la existencia de grandes parquizados en la zona oeste y norte, denominados por los vecinos como estadio 1 y estadio 2.

La plaza Cobo tuvo una remodelación en la década del 90.

La plaza Cobo tuvo una remodelación en la década del 90.

Un cañón escocés

Por otro lado, un importante descubrimiento se dio en 1937, cuando tras algunos movimientos de suelos se encontraron tres cañones. Si bien en algún momento se especuló con la posibilidad de que hayan pertenecido a la gesta libertadora, Chiavazza duda de esa versión.

Uno de los cañones (el que se encuentra expuesto en la zona norte) es de origen escocés, fabricado en el siglo XVIII y perteneciente a un barco; el otro, expuesto en la zona sur, tiene indicios de ser un cañón clásico de origen español, denominado mortero. El tercer cañón se encuentra perdido y su ubicación actual es un misterio.

Los objetos de asedio serán sometidos a diferentes procesos de restauración y volverán a colocarse dentro de la plaza, a pesar de las diferentes versiones que circulaban de que serían trasladados a otros puntos.

Los cañones son piezas emblemáticas de la plaza

Los cañones son piezas emblemáticas de la plaza

Cómo avanzan las investigaciones y cómo serán expuestos los hallazgos

Actualmente, las investigaciones se concentran en encontrar la traza del canal en la zona oeste. Si bien los primeros análisis apuntan a que se trató de un desagüe de saneamiento del viejo cuartel, se evalúa la posibilidad de que también haya sido utilizado con otros fines a principios del siglo XX por el mercado de abasto que funcionó allí.

Como la obra ya se encuentra en la etapa final de movimiento de suelos, el trabajo arqueológico ingresará en sus últimos pasos: además de la búsqueda de la traza del canal, también se realizarán trabajos de lectura sobre los álamos retirados (los cuales serán reemplazados por otros) para determinar las diferentes etapas de suelo a raíz de las capas geológicas que puedan identificarse.

Finalmente, Chiavazza contó que en la zona oeste, donde se encontró una mejor conservación del canal, se realizará una exposición vidriada de 2x2. De esta manera, parte de los hallazgos quedarán visibles para vecinos y visitantes, que podrán observar una porción de la historia de Mendoza que permaneció enterrada durante décadas.